miércoles, 10 de junio de 2009

Cuestión de vida o muerte!

Guillermo Capobianco Ribera
memocapobianco@gmail.com

De aquí al seis de diciembre – cinco meses – el "Proceso de Cambio" que impulsa el gobierno central ingresará "in crescendo" en una fase de peligro "naranja" y de alto riesgo de explosión y/o implosión que puede con una chispa incendiar la pradera.

El tiempo político en Bolivia se ha concentrado.

Las elecciones de diciembre son una cuestión de vida o muerte para el régimen.

Si la clase política y los factores sociales internos y externos no tienen la capacidad de desactivarlo, puede llegar a explotar cegando con sangre y vidas inocentes el escenario estremecido de la coyuntura.

Cientistas sociales y expertos en politica mundial y regional coinciden en que "la estrella" del Presidente Morales, como icono mundial de la emergencia del indigena originario en el ejercicio del poder gubernamental, se está eclipsando aceleradamente.

¿Cuál es el origen del "descalabro político" del gobierno y del Presidente en tan corto tiempo a pesar de la correcta politica redistributiva de los bonos y la prebendalización abusiva de la gestión?.

No sólo se trata de la gestión pública catastrófica como la de YPFB, la macro empresa estatal que debió ser el sostén de la economia nacional.

Ni qué hablar de la insólita politica de prohibir las exportaciones de un sector productivo dinámico que había logrado satisfacer la demanda del mercado interno y se aprestaba a ampliar sus mercados externos hoy perdidos por las decisiones equivocadas de la cúpula gubernamental.

La explicación de este "aplazamiento" prematuro de un régimen que "llegó para quedarse toda la vida"-según la afirmación del propio presidente- es el "laberinto" ideológico de su visión y concepción de la vida, la politica y la naturaleza de los procesos.

La "masa critica" de intelectuales progresistas y capas sociales de clase media urbana votaron a Evo y el MAS asumiendo que el país ingresaba en un auténtico proceso democrático.

No fue así desafortunadamente.

La liquidación y el avasallamiento de las instituciones democráticas y hasta el cambio de nombre de la República, son resultado de la visión ideológica anacrónica de un indigenismo delirante que ha tenido su fase culminante en la Cuarta Cumbre Continental de pueblos indígenas realizado en Puno.

La tergiversación de la historia ha sido patética: "somos herederos de los Amaru, las Bastidas, los Apaza"…dice el Presidente Morales en su mensaje.

"Fue hace 200 años que a ellos se sumaron mestizos y criollos hasta consolidar el nacimiento de las nuevas repúblicas"

"..debemos enfrentar al capitalismo mediante la toma democrática del poder": "que todos sepan que de la resistencia pasamos a la rebelión y de la rebelión a la revolución"

Los cadáveres de Bolivar, Sucre, San Martin, O Higgins, Warnes y tantos guerreros de la independencia, la mayoría criollos adinerados y exiliados o muertos en la más completa miseria, se habrán re-movido en sus tumbas.

Los líderes no deben conducir a sus pueblos a la derrota ideológica, política y miliar como ha ocurrido recientemente en la Amazonía Peruana con la muerte de 50 ciudadanos originarios y humildes entre civiles y uniformados.


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