Armando Méndez Morales
amendezmo@yahoo.es
En los últimos días del mes de diciembre la prensa internacional se hizo eco de lo que se vino en denominar, en EE.UU, el "precipicio fiscal", si ese país aplicaba algo que se había determinado antes con el propósito de reducir el déficit fiscal. Lo convenido implicaba un aumento automático de impuestos y una reducción del gasto público, lo que hubiese llevado a una reducción de la demanda interna y con ello a una desaceleración del crecimiento económico, que se estima está en el orden del 2,6 por ciento anual. Como cualquier indicador agregado, oculta grandes diferencias de comportamiento económico al interior de esa gran nación. Debe haber estados cuyas economías están expandiéndose junto a otros que deben estarse contrayendo.
Esa determinación se enfrentó con un gran rechazo social por lo que los políticos demócratas y republicanos llegaron al acuerdo de no implementarlas. Lo que acordaron fue un aumento de la tasa impositiva a los ingresos de los más ricos (ingresos mayores a los $us 450 mil anual) y alguna reducción del gasto público, ambas más simbólicas que de efecto, clara señal de que el enorme déficit fiscal se mantendrá y con ello aumentará la deuda pública. Se estima que EEUU está incurriendo en un déficit anual del orden del 10 por ciento del PIB y una deuda federal que ha superado el 100 por ciento, también del PIB.
El tope de la deuda federal en EEUU está determinado por una decisión congresal y alcanza a los 16,4 billones de dólares, la misma que fue incrementada a mediados del año 2012, cuando el Poder Ejecutivo de ese gran país había llegado al límite fijado anteriormente. Este límite tiene que ser elevado debido a que, otra vez, se lo está alcanzando. Para que financieramente el gobierno norteamericano pueda honrar sus obligaciones requiere seguir endeudándose, por lo que es de esperar que próximamente el Congreso norteamericano eleve este límite. De esta manera se "tranquilizarán" a los mercados financieros.
Uno de los grandes avances en materia de política económica es que sean los poderes legislativos de las naciones los que determinen "reglas" para el campo fiscal y monetario, en lugar de la vieja práctica que ha sido dejar estas decisiones a criterio del Poder Ejecutivo. Esta larga práctica ha demostrado ser funesta porque ha incentivado la continua expansión del gasto público con endeudamiento. Por esta razón en EEUU existe la regla del límite del endeudamiento del gobierno central. No se logró imponer la regla del máximo gasto público. Es un tema pendiente de la política económica para impedir el permanente incremento del gasto público en los países del mundo, origen del persistente endeudamiento.
La ausencia de la "regla monetaria" ha permitido que la Reserva Federal de EEUU inunde de dinero a los mercados financieros.
Para luchar contra la recesión económica, que atravesó EEUU durante el año 2009. se aplicó una política expansiva, tanto fiscal como monetaria. La primera se expresó en pasar de un déficit fiscal a PIB de un dígito a dos dígitos (13 % en 2009, 11% en 2011 y 10% en 2011). La segunda en expansiones de la cantidad de dinero generadas por la Reserva Federal, mediante la adquisición de activos financieros a los bancos y la compra de bonos del Tesoro Americano, lo cual no sólo inundó de dólares a los EEUU sino a todo el mundo. Hemos observado durante estos años cómo América Latina se llenó de dólares lo cual trajo consigo las apreciaciones de las monedas nacionales y la depreciación del dólar.
Las consecuencias de la política expansiva tanto fiscal como monetaria ha permitido mantener una demanda interna que supere la recesión económica y reinicie el crecimiento económico, pero con desempleo. La expansión monetaria ha permitido que se cambie la situación de deflación en la cual se encontraban los activos financieros a una situación, otra vez de inflación. Hoy, el Indice Dow Jones se encuentra en su nivel más alto, como estaba en el año 2007.
El problema norteamericano esencialmente es un problema monetario. Creación de demasiado dinero durante mucho tiempo que ha generado una inflación crónica de los precios de los activos financieros. El mercado crediticio norteamericano llegó a representar el 378 % del PIB en EEUU el año 2008, cuando el año 1972 representaba ya el 152 %. Hoy este indicador algo bajó pero sigue siendo elevando.
El elevado nivel crediticio alcanzado en EEUU, que luego se traduce en activos financieros que se transan en bolsa a precios tendencialmente crecientes, ha creado una riqueza artificial. Los ricos, los denominados fondos de inversión, lo que tienen son "papeles", que continuamente generan ganancias a sus tenedores pero que no guardan relación con la riqueza real que anualmente fue creando EEUU. ¿Cómo desmontar este expansivo iceberg sin afectar a la economía real? He ahí el problema norteamericano.
jueves, 24 de enero de 2013
TEMORES SOBRE EL VOTO ELECTRONICO
Mario R. Duran Chuquimia
mrduranch@yahoo.es
La declaración de Wilma Velasco, presidente del Tribunal Supremo Electoral de Bolivia sobre la implementación del voto electrónico para el 2014 (1), provoca curiosidad sobre el sistema de votación electrónica, la confianza en dicho sistema así como las posibilidades de alteración de resultados, comparto el material encontrado así como los comentarios.
Si se analiza el contexto global, Beatriz Busaniche, en el libro "Voto electrónico – los riesgos de una ilusión" (2) dice que "lo que cuenta no es el voto, sino quien cuenta los votos", esta afirmación debería significar una profunda reflexión sobre la confiabilidad en los sistemas de votación electrónica y la probable manipulación de los resultados por determinados grupos de poder en cualquier parte del mundo, teniendo presente que existen grupos de poder interesados en mantener el poder a cualquier precio.
Así también, Richard Stallman, gurú del software libre, tiene una posición clara al respecto, que transcribo tal cual: "Votar con computadoras es abrir una puerta grande al fraude. La computadora ejecuta un programa, y el programa puede ser cambiado o reemplazado. Puede ser reemplazado temporalmente durante la elección por otro diseñado para dar totales falsos. Ningún estudio del programa que debería correr puede asegurar que otro programa no actúe mal(…) Muchos activistas de software libre piensan que usar el software libre en la máquina de votación asegura una elección honesta. Usar software privativo es malo aquí, como siempre: el fabricante podría diseñarlo a sus anchas para fraude. Pero ser libre no basta, porque luego la autoridad electoral podría hacer el fraude. El único sistema de confianza es votar con papel" (3).
Cito también el caso documentado de la manipulación de la votación electrónica en Rio de Janeiro, donde un hacker mostro en un evento de seguridad informática cómo -por medio del acceso ilegal a la intranet del Tribunal Electoral de Río de Janeiro - fue modificando y beneficiando a determinados candidatos sin que fuera oficialmente detectado (4). Incluso analistas informáticos determinaron que existía la posibilidad de detectar que persona había votado por "x" o "y" candidatura.
Analizando los artículos y libros mencionados, la implementación del sistema de votación electrónica, en lo personal, me provoca temores, basados en la probable manipulación de los resultados, de la probable identificación de las preferencias electorales, en este caso, preferiría mantener el sistema actual de votación basado en el secreto, la universalidad del voto, los registros físicos, bajo el atento control de la sociedad mediante jurados electorales elegidos al azar.
Notas:
(1) TRIBUNAL analiza aplicación del voto electrónico en elecciones de 2014, ver http://www.cambio.bo/politica/20130104/tribunal_analiza_aplicacion_del_voto_electronico_en_elecciones_de_2014_86342.htm
(2) Voto electrónico, los riesgos de una ilusión , ver http://leerlibroslibres.com.ar/libros/cultura-libre/61-voto-electronico-los-riesgos-de-una-ilusion.html
(3) La opinión de Richard Stallman sobre el voto electrónico http://tejiendo-redes.com/2008/11/18/la-opinion-de-richard-stallman-sobre-el-voto-electronico/
(4) Andrés Rodríguez, El fraude del voto electrónico en las elecciones de Rio do Janeiro en http://cienciasycosas.blogspot.mx/2013/01/el-fraude-del-voto-electronico-en-las.html
mrduranch@yahoo.es
La declaración de Wilma Velasco, presidente del Tribunal Supremo Electoral de Bolivia sobre la implementación del voto electrónico para el 2014 (1), provoca curiosidad sobre el sistema de votación electrónica, la confianza en dicho sistema así como las posibilidades de alteración de resultados, comparto el material encontrado así como los comentarios.
Si se analiza el contexto global, Beatriz Busaniche, en el libro "Voto electrónico – los riesgos de una ilusión" (2) dice que "lo que cuenta no es el voto, sino quien cuenta los votos", esta afirmación debería significar una profunda reflexión sobre la confiabilidad en los sistemas de votación electrónica y la probable manipulación de los resultados por determinados grupos de poder en cualquier parte del mundo, teniendo presente que existen grupos de poder interesados en mantener el poder a cualquier precio.
Así también, Richard Stallman, gurú del software libre, tiene una posición clara al respecto, que transcribo tal cual: "Votar con computadoras es abrir una puerta grande al fraude. La computadora ejecuta un programa, y el programa puede ser cambiado o reemplazado. Puede ser reemplazado temporalmente durante la elección por otro diseñado para dar totales falsos. Ningún estudio del programa que debería correr puede asegurar que otro programa no actúe mal(…) Muchos activistas de software libre piensan que usar el software libre en la máquina de votación asegura una elección honesta. Usar software privativo es malo aquí, como siempre: el fabricante podría diseñarlo a sus anchas para fraude. Pero ser libre no basta, porque luego la autoridad electoral podría hacer el fraude. El único sistema de confianza es votar con papel" (3).
Cito también el caso documentado de la manipulación de la votación electrónica en Rio de Janeiro, donde un hacker mostro en un evento de seguridad informática cómo -por medio del acceso ilegal a la intranet del Tribunal Electoral de Río de Janeiro - fue modificando y beneficiando a determinados candidatos sin que fuera oficialmente detectado (4). Incluso analistas informáticos determinaron que existía la posibilidad de detectar que persona había votado por "x" o "y" candidatura.
Analizando los artículos y libros mencionados, la implementación del sistema de votación electrónica, en lo personal, me provoca temores, basados en la probable manipulación de los resultados, de la probable identificación de las preferencias electorales, en este caso, preferiría mantener el sistema actual de votación basado en el secreto, la universalidad del voto, los registros físicos, bajo el atento control de la sociedad mediante jurados electorales elegidos al azar.
Notas:
(1) TRIBUNAL analiza aplicación del voto electrónico en elecciones de 2014, ver http://www.cambio.bo/politica/20130104/tribunal_analiza_aplicacion_del_voto_electronico_en_elecciones_de_2014_86342.htm
(2) Voto electrónico, los riesgos de una ilusión , ver http://leerlibroslibres.com.ar/libros/cultura-libre/61-voto-electronico-los-riesgos-de-una-ilusion.html
(3) La opinión de Richard Stallman sobre el voto electrónico http://tejiendo-redes.com/2008/11/18/la-opinion-de-richard-stallman-sobre-el-voto-electronico/
(4) Andrés Rodríguez, El fraude del voto electrónico en las elecciones de Rio do Janeiro en http://cienciasycosas.blogspot.mx/2013/01/el-fraude-del-voto-electronico-en-las.html
martes, 22 de enero de 2013
BOTON COLORADO
Jenny Ybarnegaray Ortiz
jenny_ybar@yahoo.com
Botón colorado
mató a su mujer,
con un cuchillito
de punta alfiler,
vendo, vendo,
tripitas de mala mujer,
que uno,
que dos,
que tres…
(Fragmento de una ronda
infantil tradicional boliviana)
En estos días me ha invadido una vorágine de sentimientos innombrables, y es que la violencia en contra de las mujeres, las niñas, los niños, las adolescentes y las jóvenes aparece de manera cotidiana, como si fuera la cosa más normal, mostrándonos la cara más repudiable de esta sociedad enferma que poco o nada hace para poner coto a tanta tropelía.
En octubre del año pasado, el cruel asesinato en Sucre de Sarah Hochsttäter, una joven que llevaba trece semanas de embarazo, en manos de su compañero y padre de la criatura, Andrés Abastoflor, me provocó una reflexión en torno al hecho de que la violencia en contra de las mujeres se da en todas partes, "hasta en las mejores familias" , lo cual no es asombroso pero sí poco sabido –salvo que llegue a tal extremo– ya que "esas familias" se cuidan bien de que sus problemas domésticos no trasciendan las puertas de su hogares. Éste no fue un caso aislado, una publicación del CIDEM, fechada el 10 de diciembre del de 2012 señalaba que "sólo entre enero y octubre de este año se registraron [en la prensa] 71 casos" de feminicidio en el ámbito nacional. Por lo general, esos crímenes se producen dentro de los hogares que, se supone, deberían ser los lugares donde las personas se encuentran más y mejor protegidas. Es por eso que rara vez salen a la luz pública y, en caso de que así suceda, la gente suele verlos como noticias de crónica roja, las leen, se escandalizan y pasan la página.
Afortunadamente no pasa lo mismo cuando las acciones de violencia en contra de las mujeres se dan en el ámbito público o cuando quienes protagonizan actos de violencia son hombres públicos y es que éstos, como no puede ser de otra manera, están en la mira de los medios de comunicación. Así nos anoticiamos, por ejemplo, de que a mediados del año pasado la esposa de Justino Leaño, asambleísta nacional (MAS), lo denunció por violación a su propia hija de 12 años de edad (desde que tenía 7), que el 20 de diciembre de 2012, Domingo Alcibia, asambleísta departamental de Chuquisaca (MAS) cometió un inaudito acto de violación en contra de una trabajadora de la Gobernación de Chuquisaca y que el día 18 de enero de 2013, José Chura Tola, concejal de Palca (MAS), fue remitido preventivamente a la cárcel de San Pedro acusado de desfigurar e intentar violar a su ex concubina. Estos "casos" suelen tener mayores repercusiones en la prensa y provocan justificadas reacciones de repudio por parte de la sociedad.
Para muestra bastan estos botones que, por cierto, son apenas unos cuantos de los cientos y miles de casos de violencia en contra de mujeres denunciados cotidianamente en los estrados judiciales, las fiscalías, la policía y en cuanto espacio público o privado existe en defensa de los derechos de las mujeres, sin que por ello se conozca de acciones efectivas orientadas a pasar a la sociedad el mensaje de que esto es intolerable y que tiene sanción legal. Ni qué decir de tantos y tantos casos de violencia que ni siquiera son denunciados debido a múltiples razones, entre otras, debido a que la gente no confía en la justicia precisamente por lo antedicho.
Lo que más asombra y acongoja ante estos hechos es la reacción de la gente, de las autoridades, de muchas personas que tienen acceso a los medios para emitir opiniones o que simplemente se expresan a través de las redes sociales. Lo que he podido percibir es, por una parte, demasiadas expresiones que muestran a una sociedad que tolera la violencia en contra de las mujeres como si fuese algo natural o algo inevitable y que coloca en nosotras, las mujeres, la mayor responsabilidad sobre estos hechos. Expresiones como "qué pena, pero ella debería cuidarse, no debería beber a ese extremo" (caso Alcibia), "qué tonta, cómo fue que se metió con ese tipo" (caso Abastoflor), "¿y qué hacía la madre de esa chica que no la cuidaba y que recién denunció?" (caso Leaño) o "qué estúpida, no debería abrirle la puerta a su expareja" (caso Chura).
Asimismo, se ha podido percibir que las autoridades gubernamentales suelen reaccionar con actitudes auto-defensivas, considerando que toda denuncia en contra de sus correligionarios es, en verdad, parte de una conspiración destinada a desestabilizar al gobierno y, en lugar de sancionar como es debido a estos sujetos, buscan excusas tan endebles, como la que intentó el Gobernador de Chuquisaca, señalando que lo sucedido en la sala de reuniones de la Asamblea Legislativa Departamental se debió a que "la derecha" había colocado "algo" en las bebidas de sus correligionarios, cuanto cínicas, como cuando la ministra de justicia instó a la víctima a denunciar el hecho, porque se trata de un "presunto" delito de orden privado, siendo que las imágenes transmitidas por TV son absolutamente elocuentes y no dejan lugar a dudas sobre el innegable acto de abuso del que fue objeto la mujer.
Tenemos una Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) que no mueve un dedo sin recibir órdenes superiores porque, ya lo sabemos, los y las oficialistas no son "librepensantes" y están impedidos/as de ejercer la representación política que se les ha otorgado con el voto, porque sólo representan los intereses de su partido. Tuvo que mediar el asesinato de dos concejalas, Juana Quispe del municipio de Ancoraimes y Daguimar Ribera Ortiz del municipio de Guayaramerín, para que la ALP reciba la orden presidencial de tratar la Ley Contra el Acoso y Violencia Política en Contra de las Mujeres y, ahora, tuvo que mediar semejante ignominia, para que instruya el tratamiento de la Ley Integral Contra la Violencia Hacia las Mujeres. Aunque son imprescindibles, también hay que decir que ya estamos saturadas hasta la coronilla de normas que no se cumplen, de leyes que se las pasan por el forro.
En otro ámbito, también se escuchan reacciones que procuran minimizar los hechos, como el de un columnista de Los Tiempos que se pregunta "¿Violación?" y comienza su artículo señalando que lo que él vio en las imágenes no fue otra cosa que "una pareja teniendo sexo nada menos que en la sala de reuniones de ese órgano legislativo". Este señor no condena el hecho, condena el lugar donde se lo ha perpetrado. También hay quienes se atreven a decir "¿acaso es la primera vez? Si esto siempre ha pasado, la única diferencia es que el tipo se hizo pescar, no sabía que habían cámaras filmándolo todo". Inclusive, un grupo de tipos "muy simpáticos" quisieron ponerle al asunto una nota de humor, armaron y transmitieron a través de las redes sociales un cartel de "buscado" del asambleísta que incluía la advertencia (a las mujeres, por supuesto) de "cuidado, no se agachen…".
Por supuesto que existen, del otro lado, múltiples voces de condena, expresiones de indignación y rabia, voces de mujeres y hombres, incluso de algunas instituciones que, sobre todo, desde las redes sociales expresan su condena ante tanta brutalidad. Es una bronca casi impotente frente a la impunidad que se ha hecho norma, frente a quienes tienen el poder de decidir y hacer y, sin embargo, dicen poco y hacen menos, o dicen todo lo contrario de lo que se espera en un estado que ha reconocido que las mujeres tenemos el derecho de vivir sin violencia en la propia Constitución Política del Estado.
Frente a este panorama desolador cabe preguntarse ¿qué (nos) está pasando?, ¿cuál es el origen de tanta tolerancia, insensibilidad, indiferencia ante estos hechos? Por supuesto que existen explicaciones de orden estructural, como que esto se debe a la sólida vigencia de esa estructura patriarcal tan arraigada en las instituciones como en el inconsciente colectivo e individual; explicaciones de orden coyuntural, como que vivimos un periodo en que todo está "puesto de cabeza" (para bien y para mal); explicaciones más o menos razonadas, explicaciones más o menos convincentes ¿De qué sirven?
Lo cierto es que esto que (nos) está sucediendo no es algo que se pueda o deba mirar de reojo sin reaccionar, es de responsabilidad individual y colectiva, es de responsabilidad estatal e institucional, es NUESTRA responsabilidad poner un alto a la violencia en contra de las mujeres, en contra de las niñas y niños, en contra de cualquier persona cuyos derechos estén siendo afectados.
Mientras se siga enseñando a las niñas y a los niños a cantar "Botón Colorado mató a su mujer…" como si fuese la cosa más normal, se continuará inculcando la idea de que la violencia contra las mujeres es un "derecho natural" de los hombres por ser "más fuertes" y que nada ni nadie puede cambiar eso. Mientras las mujeres continúen soportando la violencia en silencio, nada cambiará radicalmente. Mientras los hombres que cometen actos de violencia en contra de las mujeres continúen impunes, nada les hará entender que lo que hacen es intolerable. Mientras las mujeres continúen apañando a sus "querubines" desde la infancia y no les enseñen responsabilidad frente a las demás personas, todo seguirá como hasta ahora. Mientras las vecinas y los vecinos cierren sus puertas y ventanas para no escuchar los gritos de alguna mujer, de algún niño o niña que está siendo objeto de violencia nada puede cambiar.
Somos nosotras, son ustedes, personas individuales y colectivas, soy yo, eres tú que lees estas líneas, quienes debemos tomar en nuestras manos la responsabilidad de que cambie este estado de situación aterrador. Desde el lugar que ocupemos en la vida, en la familia, en el trabajo, en la sociedad, tenemos el deber ineludible de desnaturalizar la violencia en contra de las mujeres, las niñas y los niños. Tenemos la obligación moral de denunciar, de exigir, de involucrarnos en cuanta acción sea necesaria para poner fin a tanta brutalidad expuesta. Ya es hora de acabar con todo esto, ya es hora de desterrar la violencia de nuestras vidas, nadie lo hará por nosotras si no actuamos en consecuencia.
jenny_ybar@yahoo.com
Botón colorado
mató a su mujer,
con un cuchillito
de punta alfiler,
vendo, vendo,
tripitas de mala mujer,
que uno,
que dos,
que tres…
(Fragmento de una ronda
infantil tradicional boliviana)
En estos días me ha invadido una vorágine de sentimientos innombrables, y es que la violencia en contra de las mujeres, las niñas, los niños, las adolescentes y las jóvenes aparece de manera cotidiana, como si fuera la cosa más normal, mostrándonos la cara más repudiable de esta sociedad enferma que poco o nada hace para poner coto a tanta tropelía.
En octubre del año pasado, el cruel asesinato en Sucre de Sarah Hochsttäter, una joven que llevaba trece semanas de embarazo, en manos de su compañero y padre de la criatura, Andrés Abastoflor, me provocó una reflexión en torno al hecho de que la violencia en contra de las mujeres se da en todas partes, "hasta en las mejores familias" , lo cual no es asombroso pero sí poco sabido –salvo que llegue a tal extremo– ya que "esas familias" se cuidan bien de que sus problemas domésticos no trasciendan las puertas de su hogares. Éste no fue un caso aislado, una publicación del CIDEM, fechada el 10 de diciembre del de 2012 señalaba que "sólo entre enero y octubre de este año se registraron [en la prensa] 71 casos" de feminicidio en el ámbito nacional. Por lo general, esos crímenes se producen dentro de los hogares que, se supone, deberían ser los lugares donde las personas se encuentran más y mejor protegidas. Es por eso que rara vez salen a la luz pública y, en caso de que así suceda, la gente suele verlos como noticias de crónica roja, las leen, se escandalizan y pasan la página.
Afortunadamente no pasa lo mismo cuando las acciones de violencia en contra de las mujeres se dan en el ámbito público o cuando quienes protagonizan actos de violencia son hombres públicos y es que éstos, como no puede ser de otra manera, están en la mira de los medios de comunicación. Así nos anoticiamos, por ejemplo, de que a mediados del año pasado la esposa de Justino Leaño, asambleísta nacional (MAS), lo denunció por violación a su propia hija de 12 años de edad (desde que tenía 7), que el 20 de diciembre de 2012, Domingo Alcibia, asambleísta departamental de Chuquisaca (MAS) cometió un inaudito acto de violación en contra de una trabajadora de la Gobernación de Chuquisaca y que el día 18 de enero de 2013, José Chura Tola, concejal de Palca (MAS), fue remitido preventivamente a la cárcel de San Pedro acusado de desfigurar e intentar violar a su ex concubina. Estos "casos" suelen tener mayores repercusiones en la prensa y provocan justificadas reacciones de repudio por parte de la sociedad.
Para muestra bastan estos botones que, por cierto, son apenas unos cuantos de los cientos y miles de casos de violencia en contra de mujeres denunciados cotidianamente en los estrados judiciales, las fiscalías, la policía y en cuanto espacio público o privado existe en defensa de los derechos de las mujeres, sin que por ello se conozca de acciones efectivas orientadas a pasar a la sociedad el mensaje de que esto es intolerable y que tiene sanción legal. Ni qué decir de tantos y tantos casos de violencia que ni siquiera son denunciados debido a múltiples razones, entre otras, debido a que la gente no confía en la justicia precisamente por lo antedicho.
Lo que más asombra y acongoja ante estos hechos es la reacción de la gente, de las autoridades, de muchas personas que tienen acceso a los medios para emitir opiniones o que simplemente se expresan a través de las redes sociales. Lo que he podido percibir es, por una parte, demasiadas expresiones que muestran a una sociedad que tolera la violencia en contra de las mujeres como si fuese algo natural o algo inevitable y que coloca en nosotras, las mujeres, la mayor responsabilidad sobre estos hechos. Expresiones como "qué pena, pero ella debería cuidarse, no debería beber a ese extremo" (caso Alcibia), "qué tonta, cómo fue que se metió con ese tipo" (caso Abastoflor), "¿y qué hacía la madre de esa chica que no la cuidaba y que recién denunció?" (caso Leaño) o "qué estúpida, no debería abrirle la puerta a su expareja" (caso Chura).
Asimismo, se ha podido percibir que las autoridades gubernamentales suelen reaccionar con actitudes auto-defensivas, considerando que toda denuncia en contra de sus correligionarios es, en verdad, parte de una conspiración destinada a desestabilizar al gobierno y, en lugar de sancionar como es debido a estos sujetos, buscan excusas tan endebles, como la que intentó el Gobernador de Chuquisaca, señalando que lo sucedido en la sala de reuniones de la Asamblea Legislativa Departamental se debió a que "la derecha" había colocado "algo" en las bebidas de sus correligionarios, cuanto cínicas, como cuando la ministra de justicia instó a la víctima a denunciar el hecho, porque se trata de un "presunto" delito de orden privado, siendo que las imágenes transmitidas por TV son absolutamente elocuentes y no dejan lugar a dudas sobre el innegable acto de abuso del que fue objeto la mujer.
Tenemos una Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) que no mueve un dedo sin recibir órdenes superiores porque, ya lo sabemos, los y las oficialistas no son "librepensantes" y están impedidos/as de ejercer la representación política que se les ha otorgado con el voto, porque sólo representan los intereses de su partido. Tuvo que mediar el asesinato de dos concejalas, Juana Quispe del municipio de Ancoraimes y Daguimar Ribera Ortiz del municipio de Guayaramerín, para que la ALP reciba la orden presidencial de tratar la Ley Contra el Acoso y Violencia Política en Contra de las Mujeres y, ahora, tuvo que mediar semejante ignominia, para que instruya el tratamiento de la Ley Integral Contra la Violencia Hacia las Mujeres. Aunque son imprescindibles, también hay que decir que ya estamos saturadas hasta la coronilla de normas que no se cumplen, de leyes que se las pasan por el forro.
En otro ámbito, también se escuchan reacciones que procuran minimizar los hechos, como el de un columnista de Los Tiempos que se pregunta "¿Violación?" y comienza su artículo señalando que lo que él vio en las imágenes no fue otra cosa que "una pareja teniendo sexo nada menos que en la sala de reuniones de ese órgano legislativo". Este señor no condena el hecho, condena el lugar donde se lo ha perpetrado. También hay quienes se atreven a decir "¿acaso es la primera vez? Si esto siempre ha pasado, la única diferencia es que el tipo se hizo pescar, no sabía que habían cámaras filmándolo todo". Inclusive, un grupo de tipos "muy simpáticos" quisieron ponerle al asunto una nota de humor, armaron y transmitieron a través de las redes sociales un cartel de "buscado" del asambleísta que incluía la advertencia (a las mujeres, por supuesto) de "cuidado, no se agachen…".
Por supuesto que existen, del otro lado, múltiples voces de condena, expresiones de indignación y rabia, voces de mujeres y hombres, incluso de algunas instituciones que, sobre todo, desde las redes sociales expresan su condena ante tanta brutalidad. Es una bronca casi impotente frente a la impunidad que se ha hecho norma, frente a quienes tienen el poder de decidir y hacer y, sin embargo, dicen poco y hacen menos, o dicen todo lo contrario de lo que se espera en un estado que ha reconocido que las mujeres tenemos el derecho de vivir sin violencia en la propia Constitución Política del Estado.
Frente a este panorama desolador cabe preguntarse ¿qué (nos) está pasando?, ¿cuál es el origen de tanta tolerancia, insensibilidad, indiferencia ante estos hechos? Por supuesto que existen explicaciones de orden estructural, como que esto se debe a la sólida vigencia de esa estructura patriarcal tan arraigada en las instituciones como en el inconsciente colectivo e individual; explicaciones de orden coyuntural, como que vivimos un periodo en que todo está "puesto de cabeza" (para bien y para mal); explicaciones más o menos razonadas, explicaciones más o menos convincentes ¿De qué sirven?
Lo cierto es que esto que (nos) está sucediendo no es algo que se pueda o deba mirar de reojo sin reaccionar, es de responsabilidad individual y colectiva, es de responsabilidad estatal e institucional, es NUESTRA responsabilidad poner un alto a la violencia en contra de las mujeres, en contra de las niñas y niños, en contra de cualquier persona cuyos derechos estén siendo afectados.
Mientras se siga enseñando a las niñas y a los niños a cantar "Botón Colorado mató a su mujer…" como si fuese la cosa más normal, se continuará inculcando la idea de que la violencia contra las mujeres es un "derecho natural" de los hombres por ser "más fuertes" y que nada ni nadie puede cambiar eso. Mientras las mujeres continúen soportando la violencia en silencio, nada cambiará radicalmente. Mientras los hombres que cometen actos de violencia en contra de las mujeres continúen impunes, nada les hará entender que lo que hacen es intolerable. Mientras las mujeres continúen apañando a sus "querubines" desde la infancia y no les enseñen responsabilidad frente a las demás personas, todo seguirá como hasta ahora. Mientras las vecinas y los vecinos cierren sus puertas y ventanas para no escuchar los gritos de alguna mujer, de algún niño o niña que está siendo objeto de violencia nada puede cambiar.
Somos nosotras, son ustedes, personas individuales y colectivas, soy yo, eres tú que lees estas líneas, quienes debemos tomar en nuestras manos la responsabilidad de que cambie este estado de situación aterrador. Desde el lugar que ocupemos en la vida, en la familia, en el trabajo, en la sociedad, tenemos el deber ineludible de desnaturalizar la violencia en contra de las mujeres, las niñas y los niños. Tenemos la obligación moral de denunciar, de exigir, de involucrarnos en cuanta acción sea necesaria para poner fin a tanta brutalidad expuesta. Ya es hora de acabar con todo esto, ya es hora de desterrar la violencia de nuestras vidas, nadie lo hará por nosotras si no actuamos en consecuencia.
lunes, 21 de enero de 2013
CON CARMELO, LA DIGNIDAD Y LA UNIDAD
Carlos Hugo Laruta Bustillos
chlaruta2012@hotmail.com
El MAS con una acusación infundada retiró a Ernesto Suárez, Gobernador del Beni, democráticamente electo en abril de 2010.
De allí surgió un masivo sentimiento de molestia que completó un escenario regional de abusos y atropellos políticos y culturales, el TIPNIS incluido, realizados por el MAS en nombre del "proceso de cambio" que en el Beni implicaba la sustitución de las élites tradicionales (ganaderos, empresarios, partidos históricos) por una nueva élite de dirigentes sindicales prebendalizados, casi todos ellos de origen "colla", matizados con exMNRistas y exADNistas.
Pero la rabia contenida no construye y se trabajó mas bien la posibilidad de unificar a todos los benianos democráticos, en la certeza de que el MAS dividía con rencores y odios a su pueblo, bajo un poderoso movimiento democrático de unidad departamental por la Dignidad del pueblo beniano. En este punto, Primero el Beni, Unidad Nacional, el MNR, Convergencia Nacional, unieron sus fuerzas para enfrentar el atropello gubernamental y proponer una alternativa política a los benianos.
Y la Unidad se encarnó en la candidatura de Carmelo, seleccionado en 2 encuestas sucesivas como el beniano notable de mayor respaldo entre varios otros líderes. Y con Carmelo se diseñó el eje de la propuesta de Unidad pues fue candidato de todas las organizaciones políticas que impulsaban la Unidad: Primero el Beni, Unidad Nacional, rl MNR, Convergencia Nacional.
Las esperanzas que movilizaron a los benianos democráticos fueron la Autonomía y la Democracia. El MAS paralizaba la Autonomía y había que recuperarla y darle vida para que brinde bienestar a todos los benianos, para que los profesionales benianos no sean relegados y el MAS no extorsione a ese pueblo diciendo que si no ganaba el MAS no habría proyectos ni recursos. También el MAS violó la Democracia y los derechos indígenas cuando los indígenas del TIPNIS se opusieron a un proyecto que busca geopolíticamente fracturar a Beni de Santa Cruz, liquidar a Trinidad como capital del Beni, abrir el TIPNIS a los avasalladores cocaleros, y destruir el corazón ecológico del TIPNIS.
El 20 de enero, los benianos dijeron su palabra. Con el arma más noble de la democracia, con el voto, le dijeron al Gobierno del MAS que los benianos tienen Dignidad y que lucharan por la Autonomía y la Democracia. El 20 de enero, Carmelo ganó y con él ganó la Dignidad, ganó la democracia, ganó la UNIDAD.
Y aunque Jessica y el MAS buscaron comprar conciencias al regalar más de 100 motocicletas, motosierras, televisores, ventiladoras, juegos de ollas y de sartenes y canastones de alimentos, venció el juego limpio de la Unidad democrática, venció la austeridad de su campaña, venció la viabilidad de su programa de Gobierno, y venció la Dignidad beniana.
Lo que viene ahora, la gestión de 2 años de Carmelo y la Unidad, debe ser avaluada con mesura y sabiduría política. Sin exitismos, sin reiteraciones de viejos errores de elitización de la política, sin el abandono de la raíz popular del Gobierno de Carmelo Lens, y sobre todo realizando la reforma moral que los benianos quieren para garantizar un Gobierno departamental eficiente y transparente.
No es hora de revanchas ni venganzas. Es hora de mostrar a nuestro pueblo que los de la Unidad democrática (PeB, UN, MNR, CN) podemos hacer una política diferente.
chlaruta2012@hotmail.com
El MAS con una acusación infundada retiró a Ernesto Suárez, Gobernador del Beni, democráticamente electo en abril de 2010.
De allí surgió un masivo sentimiento de molestia que completó un escenario regional de abusos y atropellos políticos y culturales, el TIPNIS incluido, realizados por el MAS en nombre del "proceso de cambio" que en el Beni implicaba la sustitución de las élites tradicionales (ganaderos, empresarios, partidos históricos) por una nueva élite de dirigentes sindicales prebendalizados, casi todos ellos de origen "colla", matizados con exMNRistas y exADNistas.
Pero la rabia contenida no construye y se trabajó mas bien la posibilidad de unificar a todos los benianos democráticos, en la certeza de que el MAS dividía con rencores y odios a su pueblo, bajo un poderoso movimiento democrático de unidad departamental por la Dignidad del pueblo beniano. En este punto, Primero el Beni, Unidad Nacional, el MNR, Convergencia Nacional, unieron sus fuerzas para enfrentar el atropello gubernamental y proponer una alternativa política a los benianos.
Y la Unidad se encarnó en la candidatura de Carmelo, seleccionado en 2 encuestas sucesivas como el beniano notable de mayor respaldo entre varios otros líderes. Y con Carmelo se diseñó el eje de la propuesta de Unidad pues fue candidato de todas las organizaciones políticas que impulsaban la Unidad: Primero el Beni, Unidad Nacional, rl MNR, Convergencia Nacional.
Las esperanzas que movilizaron a los benianos democráticos fueron la Autonomía y la Democracia. El MAS paralizaba la Autonomía y había que recuperarla y darle vida para que brinde bienestar a todos los benianos, para que los profesionales benianos no sean relegados y el MAS no extorsione a ese pueblo diciendo que si no ganaba el MAS no habría proyectos ni recursos. También el MAS violó la Democracia y los derechos indígenas cuando los indígenas del TIPNIS se opusieron a un proyecto que busca geopolíticamente fracturar a Beni de Santa Cruz, liquidar a Trinidad como capital del Beni, abrir el TIPNIS a los avasalladores cocaleros, y destruir el corazón ecológico del TIPNIS.
El 20 de enero, los benianos dijeron su palabra. Con el arma más noble de la democracia, con el voto, le dijeron al Gobierno del MAS que los benianos tienen Dignidad y que lucharan por la Autonomía y la Democracia. El 20 de enero, Carmelo ganó y con él ganó la Dignidad, ganó la democracia, ganó la UNIDAD.
Y aunque Jessica y el MAS buscaron comprar conciencias al regalar más de 100 motocicletas, motosierras, televisores, ventiladoras, juegos de ollas y de sartenes y canastones de alimentos, venció el juego limpio de la Unidad democrática, venció la austeridad de su campaña, venció la viabilidad de su programa de Gobierno, y venció la Dignidad beniana.
Lo que viene ahora, la gestión de 2 años de Carmelo y la Unidad, debe ser avaluada con mesura y sabiduría política. Sin exitismos, sin reiteraciones de viejos errores de elitización de la política, sin el abandono de la raíz popular del Gobierno de Carmelo Lens, y sobre todo realizando la reforma moral que los benianos quieren para garantizar un Gobierno departamental eficiente y transparente.
No es hora de revanchas ni venganzas. Es hora de mostrar a nuestro pueblo que los de la Unidad democrática (PeB, UN, MNR, CN) podemos hacer una política diferente.
¡VICTORIA!
La vitoria contundente de "Primero el Beni" es una gran señal para el país.
Marca un camino, que es el camino de la UNIDAD.

La Unidad no debe entenderse solo como el encuentro y el acuerdo de fuerzas políticas democráticas y opositoras al etnonacionalismo autoritario encabezado por el MAS y presidido por Evo Morales; se trata de la unidad entre occidente y oriente, entre cambas y collas; el reencuentro entre indios, mestizos y blancos; un puente de entendimiento entre las ciudades y el campo, un reconocimiento a que las diferentes culturas y nacionalidades de la Nación pueden coincidir en valores fundamentales, donde la libertad, la democracia y la justicia tienen el campo abierto para seguir construyendo un país digno para todos.
Todos somos ganadores. Ha ganado el Beni, pero también han ganado la Democracia, la Libertad y la Justicia. Samuel Doria Medina, Ernesto Suarez, Rubén Costas, Oscar Ortiz y muchos otros, forman parte de los vencedores, donde suma y con ventaja, el flamante futuro Gobernador del Beni, D. Carmelo Lens Fredericksen, quien ha marcado historia. Junto a ellos, otros más pequeños, como el Colectivo Si_Bolivia que contribuyó organizando las redes virtuales que alcanzaron a informar a más de 50.000 ciudadanos benianos, desde Feisbuc y Tuiter, los correos electrónicos, los blogs y toda la "movida Internet" de la campaña; nosotros también disfrutamos hoy de los laureles de esta victoria.
El Poder de la Unidad debe mostrarle a Juan del Granado que su estrategia de competir el liderazgo del mal llamado “proceso de cambio” es un camino fallido, sin horizontes ni esperanzas, y que debe replantear sus posibilidades, sumándose en definitiva a la potencialidad de los y las demócratas, aportando desde su perspectiva una tendencia progresista, socialista y democrática, que coadyuve a desvincular la oposición de ese falso manto de conservadores y restauradores que quiere tender sobre ella el discurso de la propaganda oficialista.
Felicitaciones y agradecimientos al equipo que trabajó desde Trinidad sin importar preferencias ni colores, construyendo el mensaje desde las redes sociales, sin miramientos ni egoísmos, con la voluntad de entregar y dar, así fuéramos de diferentes partidos y agrupaciones. ¡Así se hace, compañeros!
Jorge Rolando Joskowicz Suárez, Alvaro Coimbra, Luisita Balbian, Maiko Canseco Suárez y Diego Dellien.





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