Armando Méndez Morales
amendezmo@yahoo.es
Durante el siglo XX los países del mundo ingresaron a lo que se denomina socialismo. El más duro se vivió en la ex Unión soviética y en Cuba. Consistió en que el estado completamente se hacía cargo de la economía en desmedro del mercado. Ambos fracasaron. El Light se dio en Europa y en EEUU mediante la creación del Estado del bienestar. Su característica, se dejaba a los privados y al mercado la asignación de recursos pero el estado se hacía responsable de otorgar beneficios adicionales a la gente mediante la educación, la salud y la seguridad social gratuita. Parte de la seguridad social son las subvenciones a los desocupados.
Inicialmente el financiamiento de todos estos gastos se hacía con el incremento de los impuestos a las empresas y a los ingresos de quienes más ganaban, bajo el rotulo de "redistribución" de ingresos y de mejorar del bienestar social, algo que gusta a los pueblos. Pero como el aumento de impuestos socialmente siempre es complicado, el financiamiento de esos gastos pasó crecientemente a depender del endeudamiento público. Se dio una tacita asociación de intereses entre los estados urgidos de obtener financiamientos para sus gastos y los capitalistas dispuestos a entregar sus ahorros. Los estados obtenían recursos para sus propósitos y los capitalistas obtenían un rendimiento de su capital, sin hacer ningún esfuerzo y sin correr riesgo alguno. Esto último porque siempre se ha considerado que la deuda pública no tiene riesgo, dado que se supone que los estados nunca quiebran y por eso su deuda es calificada como "bonos soberanos".
De esta manera la deuda pública en EEUU y en Europa creció continuamente. Hasta el año 2008 la Zona Euro llegó a un endeudamiento del 70 % con relación al PIB y en EE.UU al 76 %. Con la crisis financiera que se manifestó ese año y para impedir la depresión económica que se avecinaba en el mundo, los gobiernos aplicaron políticas expansivas tanto fiscal como monetaria, lo cual elevó mucho más el endeudamiento publico. Hoy en la Zona Euro el indicador es del 94 % y del 107 % en EEUU.
La crisis financiera demostró que el endeudamiento público es riesgoso. Grecia es el caso paradigmático, vino la quita de su deuda. Y por primera vez la deuda norteamericana bajo su grado de óptima calificación.
Lo que no se puntualiza es que el endeudamiento público lo que hizo fue ayudar a la hipertrofia que se ha presentando en los mercados financieros. Sucede que dicha deuda combinada con otros tipos de activos financieros se transaban permanentemente – y se transan- en los mercados especulativos siempre a precios tendencialmente crecientes, hasta que vino la crisis financiera del año 2007, que provocó una violenta deflación de los mismos. Esto arrastró a la caída de los bancos tenedores de esos activos que estrepitosamente perdían valor y con ello la desaparición del patrimonio de los bancos.
Para impedir que los bancos abruptamente eliminen sus créditos a la actividad económica, la Reserva Federal de EEUU y el Banco Central europeo otorgaron créditos a los bancos, a tasas de interés prácticamente nulas, garantizados con lo que se vino a denominar los "activos tóxicos" de propiedad de los bancos. Con esto la deflación de precios de activos se revirtió.
Simultáneamente esos países incrementaron el gasto público y con ello el déficit fiscal para impedir una gran depresión económica. Esto se logró pero no se pudo impedir la recesión económica mundial del año 2009. A lo sumo, en los años siguientes se restableció el crecimiento económico pero de manera moderada.
¿Por qué las políticas monetaria y fiscal expansivas no se han traducido en un crecimiento más sostenido y seguro?
La grave crisis financiera que estalla en 2007 generó una grave incertidumbre y una sensación generalizada, en el mundo desarrollado, de un gran aumento del riesgo económico. Esto se traduce en que tanto empresas como personas paralizan su gasto y prefieren aumentar el ahorro de manera líquida. Adicionalmente, al ver el creciente endeudamiento público se intuye que tarde o temprano los gobiernos deben aumentar los impuestos y esto es un gran desincentivo para la actividad económica. Esto explica por qué, aunque no aumente el gasto público, aumenta el déficit fiscal, porque no se está dinamizando la economía privada y con ello no aumenta la recaudación de impuestos.
En resumen, una política monetaria expansiva con tasas de interés de casi cero del Banco Central puede incentivar a que los bancos den créditos para únicamente inversiones, en el futuro, no rentables. Una política fiscal expansiva está señalando que en el futuro los impuestos subirán, lo que es un desaliento a la actividad empresarial. Los capitales privados huyen de Europa y de EEUU a otras zonas del mundo menos riesgosas y que no tienen el iceberg financiero.
martes, 5 de febrero de 2013
LA HOJA DE COCA ES Y CONTIENE COCAÍNA
Franz Rafael Barrios Gonzalez
franzrbarrios@yahoo.com
Si en algo pudiera decirse que destaca el boliviano de la última mitad de siglo, es en su habilidad para crear eufemismos, sean éstos palabras (españolas, híbridos idiomáticos, diminutivos, etc.) o frases. ¿Por qué lo hace? Porque en su generalidad, más aún el plurinacional, siempre huye de la realidad, sobretodo si ésta le es adversa. Y cuando es adversa, siempre halla una "razón" para justificar lo injustificable, por más descabellada que resulte. Carece del valor para llamar a las cosas por su nombre, incluso en ámbitos enteramente científicos. El uso del eufemismo, ha dejado de ser un comportamiento "racional" (normal) para convertirse en un "trastorno" que se acompaña además por comportamiento quejoso, desidioso y resentido, efectos de grave acomplejamiento y carencia absoluta de voluntad para conocer y modificar la realidad.
Paradigmas de "eufemismo", cuando no de grave error, son las tristemente "célebres" frases: "Coca no es cocaína", "la coca es buena y originaria, la cocaína es mala, extraña, ajena y nos vino de fuera", "Kausachun coca, coca originaria y ancestral como patrimonio cultural y como factor de cohesión social, en su estado natural no es un estupefaciente...".
Ante ello, parece haber llegado la hora de considerar con seriedad el tema y llamar a las cosas por su nombre.
A nivel mundial (por si los plurinacionales lo dudan), la abundante literatura contemporánea en bioquímica y farmacología asevera coincidentemente que Andean Niemann fue quien "aisló" químicamente por primera vez a la cocaína en 1860. Asimismo, y sin lugar a duda, afirma que LA SUSTANCIA DENOMINADA COCAÍNA "ABUNDA EN LAS HOJAS DE LA COCA (ERYTHOXYLON COCA)" (Goodman Gilman, A. et al, 1996).
Las mencionadas disciplinas científicas relatan que "Muchos químicos de esa época, saborearon su compuesto recién aislado y observaron que producía adormecimiento de la lengua" (idem). El eminente cirujano W.S. Halsted popularizó su uso para la anestesia local y, hacia 1884, Karl Koller la usó como un anestésico para operaciones oftalmológicas. Sin embargo, la literatura especializada afirma que "a causa de su toxicidad y sus propiedades adictivas, en 1892 se inició una búsqueda de sustitutivos sintéticos de la cocaína con las investigaciones de Einhorn y colaboradores. En 1905 este esfuerzo culminó en la síntesis de la procaína" (ídem).
Bajo tales hechos científicos irrefutables, LA COCA ES Y TIENE COCAÍNA EN ABUNDANCIA. Su única utilidad, radica precisamente en ello. Es por eso que, "Durante siglos los nativos de los Andes habían mascado un extracto alcalino de estas hojas, por sus acciones estimulantes y eufóricas" (ídem). Dichas acciones estimulantes y eufóricas, definitivamente nunca se produjeron ni se producen como efecto de "magia o religión" alguna, sino simplemente porque la masticación de la hoja de coca (acullico), libera la ABUNDANTE COCAÍNA que existe en su savia. A la masticación (aislamiento mecánico de la cocaína), debe sumársele el efecto que sobre las hojas masticadas ejercen las enzimas de la saliva (aislamiento químico de la cocaína), así como el ácido clorhídrico que en abundancia secreta el estómago de los seres humanos.
Ahora bien, como se puede inferir claramente, la trituración de la hoja de coca (sea mediante "pisado" o mediante trituradoras mecánicas), más su posterior mezcla y "maceración" con las sustancias químicas denominadas precursores (ACIDO CLORHÍDRICO o éter etílico o ácido sulfúrico, etc.), realizados en el "aislamiento" industrial de cocaína, son procesos "análogos" y con efectos física y químicamente idénticos a los de la masticación y digestión del jugo extraído de la hoja de coca mediante el acullico.
En consecuencia, cabe preguntarse, ¿qué utilidad tiene la hoja de coca sin su alcaloide denominado cocaína? La respuesta es simple, NINGUNA.
Para peor suerte de los plurinacionales, la industria farmacológica mundial desde hace 107 años (síntesis de la procaína), carece absolutamente de interés comercial en la cocaína aislada y más aún en la hoja de coca sin cocaína (alcaloide).
Finalmente. La irrefutable verdad científica de que LA HOJA DE COCA ES COCAÍNA Y CONTIENE ABUNDANTE COCAÍNA, una vez más desbarata las "ilusiones" de los plurinacionales cocaleros.
franzrbarrios@yahoo.com
Si en algo pudiera decirse que destaca el boliviano de la última mitad de siglo, es en su habilidad para crear eufemismos, sean éstos palabras (españolas, híbridos idiomáticos, diminutivos, etc.) o frases. ¿Por qué lo hace? Porque en su generalidad, más aún el plurinacional, siempre huye de la realidad, sobretodo si ésta le es adversa. Y cuando es adversa, siempre halla una "razón" para justificar lo injustificable, por más descabellada que resulte. Carece del valor para llamar a las cosas por su nombre, incluso en ámbitos enteramente científicos. El uso del eufemismo, ha dejado de ser un comportamiento "racional" (normal) para convertirse en un "trastorno" que se acompaña además por comportamiento quejoso, desidioso y resentido, efectos de grave acomplejamiento y carencia absoluta de voluntad para conocer y modificar la realidad.
Paradigmas de "eufemismo", cuando no de grave error, son las tristemente "célebres" frases: "Coca no es cocaína", "la coca es buena y originaria, la cocaína es mala, extraña, ajena y nos vino de fuera", "Kausachun coca, coca originaria y ancestral como patrimonio cultural y como factor de cohesión social, en su estado natural no es un estupefaciente...".
Ante ello, parece haber llegado la hora de considerar con seriedad el tema y llamar a las cosas por su nombre.
A nivel mundial (por si los plurinacionales lo dudan), la abundante literatura contemporánea en bioquímica y farmacología asevera coincidentemente que Andean Niemann fue quien "aisló" químicamente por primera vez a la cocaína en 1860. Asimismo, y sin lugar a duda, afirma que LA SUSTANCIA DENOMINADA COCAÍNA "ABUNDA EN LAS HOJAS DE LA COCA (ERYTHOXYLON COCA)" (Goodman Gilman, A. et al, 1996).
Las mencionadas disciplinas científicas relatan que "Muchos químicos de esa época, saborearon su compuesto recién aislado y observaron que producía adormecimiento de la lengua" (idem). El eminente cirujano W.S. Halsted popularizó su uso para la anestesia local y, hacia 1884, Karl Koller la usó como un anestésico para operaciones oftalmológicas. Sin embargo, la literatura especializada afirma que "a causa de su toxicidad y sus propiedades adictivas, en 1892 se inició una búsqueda de sustitutivos sintéticos de la cocaína con las investigaciones de Einhorn y colaboradores. En 1905 este esfuerzo culminó en la síntesis de la procaína" (ídem).
Bajo tales hechos científicos irrefutables, LA COCA ES Y TIENE COCAÍNA EN ABUNDANCIA. Su única utilidad, radica precisamente en ello. Es por eso que, "Durante siglos los nativos de los Andes habían mascado un extracto alcalino de estas hojas, por sus acciones estimulantes y eufóricas" (ídem). Dichas acciones estimulantes y eufóricas, definitivamente nunca se produjeron ni se producen como efecto de "magia o religión" alguna, sino simplemente porque la masticación de la hoja de coca (acullico), libera la ABUNDANTE COCAÍNA que existe en su savia. A la masticación (aislamiento mecánico de la cocaína), debe sumársele el efecto que sobre las hojas masticadas ejercen las enzimas de la saliva (aislamiento químico de la cocaína), así como el ácido clorhídrico que en abundancia secreta el estómago de los seres humanos.
Ahora bien, como se puede inferir claramente, la trituración de la hoja de coca (sea mediante "pisado" o mediante trituradoras mecánicas), más su posterior mezcla y "maceración" con las sustancias químicas denominadas precursores (ACIDO CLORHÍDRICO o éter etílico o ácido sulfúrico, etc.), realizados en el "aislamiento" industrial de cocaína, son procesos "análogos" y con efectos física y químicamente idénticos a los de la masticación y digestión del jugo extraído de la hoja de coca mediante el acullico.
En consecuencia, cabe preguntarse, ¿qué utilidad tiene la hoja de coca sin su alcaloide denominado cocaína? La respuesta es simple, NINGUNA.
Para peor suerte de los plurinacionales, la industria farmacológica mundial desde hace 107 años (síntesis de la procaína), carece absolutamente de interés comercial en la cocaína aislada y más aún en la hoja de coca sin cocaína (alcaloide).
Finalmente. La irrefutable verdad científica de que LA HOJA DE COCA ES COCAÍNA Y CONTIENE ABUNDANTE COCAÍNA, una vez más desbarata las "ilusiones" de los plurinacionales cocaleros.
EL ETERNO TEMA DE MAR PARA BOLIVIA: UNA PROPUESTA DE SOLUCION
Mario Requena Pinto
mwrp55@yahoo.com
Parte I
INTRODUCCION
El propósito de este ensayo es analizar cuales son las verdaderas limitaciones para que entre Bolivia, Perú y Chile, se pueda llegar a resolver algún día el problema de la mediterraneidad boliviana y estudiar con detalle la posibilidad de que Chile ceda una franja de territorio soberano a Bolivia al norte de la ciudad de Arica o alguna solución alternativa.
Para empezar el análisis, se propone investigar primero qué creen y piensan los ciudadanos de cada uno de los países, sobre la base de la historia de la Guerra del Pacífico que les ha sido enseñada en sus respectivas escuelas. Es importante aclarar que la historia que se enseña no necesariamente refleja todos los aspectos y variables que realmente influyeron en los hechos, sin embargo, esa historia que se aprende a temprana edad, marca de manera indeleble el imaginario colectivo de cada nación.
Se plantea también que los gobernantes democráticos de cada uno de los tres países deben responder al mandato que le dan sus ciudadanos, cuyos valores, derechos y obligaciones les han sido enseñados a sus pueblos desde temprana edad y por lo tanto, cada gobernante de Bolivia, Perú y Chile, en sus decisiones respecto al problema de la mediterraneidad boliviana, necesariamente debe considerar las limitaciones referentes a lo que su propio pueblo cree y piensa con respecto al tema.
Todo esto considerando además que en la historia de la Guerra del Pacífico que se ha enseñado en cada país tiene especial relevancia los actos heroicos y por lo tanto dichos actos son ahora una parte vital que ayudó a formar aspectos esenciales de la conciencia y la identidad de cada una de esas tres naciones.
Como fueron los hechos, según cada país
BOLIVIA
En Bolivia se enseña que, a pesar de las obvias pruebas documentadas que demuestran que Bolivia poseía todos los derechos y soberanía sobre el Litoral, Chile siempre tuvo la estrategia de crear confusión en torno a los límites con Bolivia ya sea con leyes propias o con tratados con Bolivia que eran confusos, de difícil aplicación o notoriamente perjudiciales a Bolivia (el tratado de 1866, firmado por el dictador Melgarejo sería uno de dichos acuerdos) También se enseña que Chile siempre tuvo interés en las riquezas guaneras y salitreras tanto de Bolivia como del Perú, por lo tanto se habría armado y preparado con la debida antelación con el fin de tener la superioridad necesaria para ganar la guerra (una prueba de ese hecho sería la facilidad con la que ganó dicha guerra) Estas fueron las razones principales para que Perú y Bolivia firmen el Tratado Secreto de 1873.
El historiador Carlos Mesa1 nos señala: "El 14 de febrero de 1878, ante la evidencia de la pobreza de la región, las consecuencias del terremoto de 1877 y la largueza con la que se habían hecho las concesiones, el gobierno de Bolivia decidió imponer un impuesto de 10 centavos por tonelada exportada de salitre de la Compañía. La disposición pasaba por alto el tratado de 1874 entre Bolivia y Chile y el contrato de 1873 con la Compañía de Salitres, ambos documentos decían expresamente que la explotación de salitre y guano estaban liberadas de cualquier gravamen. La decisión estuvo en suspenso hasta diciembre de ese año. En enero el prefecto boliviano en Antofagasta embargó los bienes de la Compañía y el primero de febrero de 1879 el gobierno boliviano rescindió el contrato, sobre el supuesto que al extinguirse el compromiso quedaba resuelto el tema de respeto al tratado de 1874. Pero era tarde, Chile tomó al vuelo la excusa que le daba la nueva ley y decidió la agresión, había encontrado la razón que esperaba para atacar y lo hizo..." â¦"El ataque llegaba en un pésimo momento para Bolivia, una inclemente sequía en 1878 había generado desabastecimiento en los mercados, hambruna, peste y gran mortandad"
Por otra parte, la historia boliviana explica con detalle la defensa de Calama y la muerte de su héroe máximo, el civil Eduardo Abaroa, quién finalmente enfrenta solo y herido a un contingente de más de 60 soldados chilenos, y cuando lo intiman a rendirse, les responde con la célebre frase: ¡Qué se rinda su abuela, carajo!, palabras que lo llevarían a la inmortalidad en la historia de Bolivia. Se describen batallas, destacando la participación y bravura de las pocas tropas que Bolivia pudo poner a disposición de los peruanos (Batallas de Pisagua, San Francisco, Tarapacá). También se describen los gruesos errores de los militares bolivianos (la retirada de Camarones, que debilitó a las fuerzas de la Confederación justo antes de la Batalla de San Francisco) y el periplo de casi cuatro meses, innecesario e inexplicable, de la Quinta División, dirigida por el general Narciso Campero. Este general es nombrado presidente provisional de Bolivia en 1880 y se encarga de conducir las fuerzas de la Confederación en la Batalla de Alto de la Alianza, en la que se enfrentan 12,000 soldados confederados ( 6,500 peruanos y 5,500 bolivianos) contra 19,000 chilenos.
La derrota de las fuerzas aliadas en esa batalla y el repliegue de las fuerzas bolivianas hacia el altiplano, es descrita por Mesa así: ... " La batalla del Alto de la Alianza selló la suerte de Bolivia. Las fuerzas comandadas por Campero emprendieron la retirada hacia los Andes. Esa fue la última batalla de la Guerra del Pacífico en que participaron las armas bolivianas. Perú en cambio, sufrió la guerra tres años más, hasta 1883. Los chilenos ocuparon Lima y buen parte del territorio peruano por más de un año".
El Tratado de 1904 es descrito por Mesa de la siguiente manera1: "Esta lógica boliviana [la de negociar un tratado de esas características] puede haber sido influenciada por la famosa torpeza del embajador chileno en La Paz, Abraham Koning, reflejada en una carta que hizo historia por la prepotencia que le hacía honor al escudo chileno: "Por la razón o la Fuerza". El 13 de agosto de 1900, Koning le escribió al canciller boliviano Heliodoro Villazón afirmando lo siguiente:
"Chile ha ocupado el Litoral y se ha apoderado de él con el mismo título que Alemania anexó al Imperio Alsacia y Lorena.... Nuestros derechos nacen de la victoria, la ley suprema de las naciones... Que el Litoral es rico, ...eso ya lo sabíamos. Lo guardamos porque vale..., Bolivia fue vencida, no tenía con qué pagar y entregó el Litoral. Esta entrega es indefinida, por tiempo indefinido... Chile no debe nada, no está obligado a nada ..."
De acuerdo a Mesa, las consecuencias de ese tratado son : "La responsabilidad histórica de los gobiernos liberales que actuaron en este tema es muy grande. La mentalidad empresarial mezquina, sin un concepto mínimo de responsabilidad histórica de largo plazo, marca una de las decisiones más desastrosas de la política internacional boliviana, cuyas consecuencias vivieron todos los gobiernos posteriores que intentaron una negociación con Chile para reinvindicar el territorio usurpado"
CHILE
En el caso de Chile2, un manual de historia, redactado por el profesor Francisco Frías Valenzuela y utilizado por muchos años en las escuelas chilenas, señala que "la capitanía general de Chile tenía como límite septentrional, o límite con el virreinato del Perú, el río Loa, quedando así el desierto de Atacama como territorio chileno". Por otra parte, el historiador Francisco Antonio Encina expresa en uno de sus libros que "Chile y el Perú tuvieron siempre jurisdicción exclusiva [...] de todo el litoral del desierto o despoblado de Atacama [...]. Una real cédula fijó los límites entre Chile y la Audiencia de Charcas sin salida al mar para Charcas".. Con relación a la Guerra del Pacífico, en Chile se enseña (3):
"En tanto el Gobierno de Chile era respetuoso del tratado firmado con Bolivia, este país y el Perú firmaron un Pacto Secreto (1873) ofensivo y defensivo, de allí que ante nuevos reclamos por parte de Bolivia, Chile firmó un nuevo Tratado con este país. El tratado de 1873 reiteró, en el paralelo 24 latitud sur, pero estableció el compromiso para Bolivia de no alzar los impuestos a las compañías mineras chilenas que explotaban yacimientos entre los paralelos 23 y 24 sur. En 1878, el presidente Hilarión Daza de Bolivia, desconoció el Tratado de 1873 y ordenó recargar el impuesto de importación a la Compañía de Salitres de Antofagasta, organizada por chilenos, los que se negaron a pagar y solicitaron la protección del gobierno de Chile. Bolivia determinó el remate de las salitreras".
"El gobierno de Chile, para impedir el remate envió barcos y tropas que desembarcaron en Antofagasta, el 14 de febrero de 1879, las que avanzaron al interior y lograron proteger las salitreras, con el regocijo de la población chilena que habitaba la región"
"Bolivia declaró la guerra el 1 de marzo, y Chile, en conocimiento del Pacto Secreto entre Perú y Bolivia, declaró también la guerra al Perú el 5 de abril. El Presidente Avellaneda de Argentina rechazó una segunda invitación a unirse a la Confederación de Perú y Bolivia".
Con respecto a la guerra en sí, la historia de Chile describe con amplio detalle el comportamiento de los soldados y marinos chilenos en las pocas escaramuzas que perdieron en dicha guerra y en las que dichos soldados y marinos prefirieron morir a rendirse, teniendo como principales héroes al capitán Prat en el Combate Naval de Iquique y al capitán Carrera Pinto en el combate de la Concepción (estos héroes son celebrados con feriados nacionales) En Chile es famosa la frase de Prat, que al mando de un buque con casco de madera y ante el ataque a espolonazos del blindado peruano, arenga a sus marinos con las siguientes palabras: "Muchachos, la contienda es desigual, hasta el presente ningún buque chileno ha arriado su bandera ante el enemigo, y esta no será la ocasión de hacerlo.... "Viva Chile". Posteriormente su buque es hundido y él muere en el intento de abordar al Huáscar. Estas palabras están grabadas en la memoria de cada chileno y es parte de la cultura popular de ese país. El resto de las batallas, en las que siempre Chile obtiene la victoria, excepto en la batalla de Tarapacá, son descritas de manera sucinta, en la que se tiende a destacar más la bravura y arrojo de los soldados que las características estratégicas y consecuencias geopolíticas del combate.
PERÚ
En el Perú se enseña (4): "Poco después de emerger como Estados independientes, Bolivia y Chile mantuvieron diferencias en cuanto a los límites que los dividían en la franja costera. ....La situación se complicó cuando en las tierras en disputa se descubrieron importantes yacimientos de salitre, que era un codiciado nitrato utilizado como fertilizante y para la fabricación de pólvora".
...."En 1866 ambos países zanjaron sus diferencias territoriales mediante la suscripción de un tratado que estableció el paralelo 24 como límite, pero que acordó la división por partes iguales de las ganancias por el salitre explotado por empresas de capital chileno y británico entre los paralelos 23 y 25. Sin embargo el tratado no resultaría satisfactorio para las nuevas autoridades bolivianas, quienes argumentaban que aquel carecía de valor por haber sido suscrito por Mariano Melgarejo, un dictador aparentemente influenciado por intereses chilenos. En consecuencia, en 1872 se realizó una revisión y en 1874 se firmó un nuevo tratado mediante el cual Chile renunció a los beneficios económicos de la explotación salitrera en la zona comprendida en los paralelos 24 y 25. A cambio el gobierno de Bolivia se comprometió a no incrementar los impuestos sobre el salitre durante los próximos 25 años, es decir, hasta 1899. ....." "La jurisdicción boliviana se mantuvo como un elemento nominal. La presencia chilena era abrumadora, su población superaba ampliamente a la boliviana y sus empresas dominaban la economía del lugar"
..."En febrero de 1878 la Asamblea Constituyente de Bolivia, confiada en el ejercicio de su soberanía sobre Atacama, luego de aprobar una transacción celebrada en 1873 entre el gobierno boliviano y la compañía Salitres y Ferrocarril de Antofagasta, decretó un impuesto de diez centavos de peso sobre cada quintal de salitre exportado por dicha empresa Anglo-chilena. La compañía rechazó tal imposición tributaria considerándola una violación al tratado de 1874 y en vez de recurrir a un tribunal de derecho civil solicitó la intervención del gobierno chileno. Como consecuencia la cancillería de ese país solicitó a las autoridades bolivianas derogar el tributo. Bolivia se negó bajo el argumento que se trataba de un asunto interno entre el Estado y una empresa privada. Chile no aceptó tal explicación y propuso un arbitraje, pero como este no se concretó y La Paz no se rectificaba, a fines de diciembre de 1878 el gobierno de Santiago despachó al puerto de Antofagasta, a modo de disuasión, al blindado Blanco Encalada. Una comunicación del canciller chileno a su cónsul general en dicha ciudad portuaria, señalaba lo siguiente:
"Como la actitud que ha asumido el gobierno de Bolivia nos hace temer el desarrollo de sucesos desagradables, mi gobierno ha ordenado la inmediata salida para Antofagasta del blindado Blanco Encalada. El comandante de esa nave destinada a servir de amparo a las personas e intereses chilenos, lleva encargo de proceder de acuerdo con usted en todos los casos que reclamen su intervención. Si el gobierno de Bolivia persistiera en la violación del tratado de 1874, habría llegado la oportunidad de acudir a nuestras naves para exigir que nuestros derechos sean respetados".
"El primero de febrero de ese año el gobierno de Bolivia, en protesta por la presencia de aquella nave de guerra en sus aguas territoriales, anunció que procedería a la confiscación de las salitreras y que las remataría el 14 de febrero. La reacción chilena no se hizo esperar. El doce de ese mes el ministro de asuntos exteriores de Chile despachó al cónsul Reyes la siguiente comunicación:
"En pocas horas más el litoral que nos pertenecía antes de 1866 será ocupado por fuerzas de mar y tierra de la república y V.S. asumirá el cargo de gobernador político y civil de ese territorio".
La situación se complicó cuando Bolivia declaró la guerra a Chile, al tiempo que, por instrucciones de su cancillería, el ministro chileno en Lima, Joaquín Godoy, exigió al Perú mantener su neutralidad. La diferencia entre ambos contrincantes era abismal, razón por la cual el Presidente boliviano Daza, conforme lo había adelantado en su carta al Prefecto Zapata, solicitó la asistencia del Perú en concordancia con el tratado defensivo que ambos países habían suscrito en secreto en 1873, y cuyo contenido era de conocimiento del gobierno chileno". ..."Prado, (presidente del Perú) se vio envuelto en una encrucijada difícil de resolver. Así, la ambigüedad del gobernante peruano, que por un lado quiso ser un mediador sincero a fin de hallar una solución pacífica al diferendo y que por otro sintió que debía mantenerse fiel a los compromisos internacionales del país, terminó por generar sospechas equivocadas y resentimientos y la colisión se hizo
inevitable."
"El tres de abril de 1879, Chile rompió relaciones diplomáticas con el Perú y dos días después le declaró formalmente la guerra. Al día siguiente, el presidente del Perú declaró por un decreto que había llegado el "casus foederis", conforme al tratado de 1873 con Bolivia. Es difícil evaluar si en las condiciones prevalecientes, el Perú procedió adecuadamente al involucrarse en un conflicto que le era ajeno por cumplir con un compromiso que podía poner en riesgo su supervivencia.
Moralmente su actuación fue impecable. Sin embargo el Estado peruano no estaba preparado para encarar un conflicto de proporciones. Además el aliado, (Bolivia) a diferencia del contrincante, era débil, lo que constituía un factor que impedía mantener un equilibrio en la relación de fuerzas. Esta situación había sido adecuadamente descrita en una carta de fecha 6 de febrero que el presidente chileno Pinto dirigió a su ministro de guerra Saavedra, en la cual señaló:
"Creo muy difícil que el Perú tome cartas en nuestra contienda con Bolivia. No está ese país en condiciones de socorrer al vecino. Su situación política es muy precaria, sus finanzas en peor estado que las nuestras".
Adicionalmente, y para fines de este ensayo, interesa especialmente conocer lo que se enseña en Perú sobre la Batalla de Arica(5), en la que prefirieron morir a rendirse dos de los máximos héroes del Perú, los Coroneles Francisco Bolognesi y Alfonso Ugarte
..."En la plaza de la Ciudadela, los sobrevivientes de los batallones peruanos al mando del espartano coronel Justo Arias Aranguez opusieron dramática resistencia, imbuidos por la valiente y enérgica actitud de su comandante, quién a pecho descubierto, sin kepí y espada en mano, se paseaba por la plaza alentando a sus hombres. Finalmente, cuando el heroico coronel cayó en su puesto rechazando los llamados a la rendición con un sonoro ¡No me rindo! ¡Viva el Perú carajo!, ya los peruanos habían sido superados y prácticamente diezmados hasta el último hombre: por lo menos el 90% de los soldados peruanos del Ciudadela y casi la totalidad de sus oficiales perecieron en combate. .....
"Unos 55 minutos transcurrieron desde que los chilenos empezaron a trepar hasta que finalmente alcanzaron la cumbre del morro. Ahí, virtualmente sin trincheras ni reductos, a campo descubierto, unos 500 sobrevivientes peruanos encararon a los miles de adversarios, hicieron fuego, recibieron nutridas descargas y fueron cayendo uno por uno, sin dar ni pedir cuartel. ...A partir de ahí, los últimos oficiales y soldados peruanos en pie se trenzaron con los miles de atacantes en un épico combate a pistola, bayoneta y sable sin igual en la historia de América Latina. En el cenit del combate, ubicado en uno de los sectores del Morro, el coronel Bolognesi y otros jefes, revolver en mano, animaban a sus hombres a no desfallecer, hasta que literalmente agotaron el último cartucho. Confundidos finalmente estos oficiales, entre asaltantes y defensores, en una batahola que no conocía rangos ni condiciones, fueron ultimados en el fragor de la cruenta lucha.
Abatidos por sendas descargas, Francisco Bolognesi cayó sobre el suelo y fue rematado con la culata de un rifle en la cabeza. Similar suerte corrió su compañero Alfonso Ugarte".
Con respecto a Alfonso Ugarte, otra versión que hay en la historia peruana (y quizás la más difundida) es que el coronel Ugarte prefirió lanzarse con su caballo al vacío desde la cima del Morro, antes que rendirse.
Asimismo, la historia peruana que se enseña en las escuelas abunda en la narración de saqueos y las atrocidades contra civiles, prisioneros y población en general que realizaron las fuerzas de ocupación chilenas en la medida que iban conquistando las ciudades peruanas, especialmente en las batallas de Chorrillos, Miraflores y durante la ocupación de casi tres años de Lima y de las ciudades intermedias de la serranía peruana.
La historia chilena que se enseña en sus escuelas, comenta la ocupación, pero no se habla de dichas atrocidades y saqueos. Tampoco la historia chilena comenta los móviles económicos que fueron la causa principal del conflicto y sólo señala el incumplimiento de los tratados por parte de Bolivia. En Perú se enseña que Bolivia, después de la batalla de Alto de la Alianza (batalla que no se destaca en la historia peruana pero sí en la historia boliviana) abandonó a Perú, el aliado que había entrado a la guerra por cumplir su compromiso de honor estipulado en el Pacto Secreto, y que Bolivia dejó al Perú solo contra Chile.
La historia chilena apenas comenta la toma de Calama, lugar donde muere el máximo héroe de Bolivia. La historia peruana no comenta la incursión chilena a Calama y la derrota de la pequeña fuerza boliviana. Tanto la historia chilena como la boliviana destacan al héroe peruano Almirante Grau y su bravo y caballeroso comportamiento.
Con todos estos antecedentes, pareciera ahora más fácil entender la posición que toman los gobiernos de cada país con respecto a la reivindicación boliviana. La posición boliviana, sobre la base de su historia, exige a Chile que reconozca que existe el problema de la mediterraneidad boliviana y que se debe negociar la cesión "gratuita" de un territorio soberano ya que no es posible para Bolivia la compensación territorial. Por su parte, la posición chilena, también sobre la base de su historia, en la que el pueblo chileno cree sinceramente que Bolivia nunca tuvo mar, es negarse a reconocer que existe un problema, y menos aún de soberanía ya que todo estaría resuelto con el Tratado de 1904.
Por su parte, la posición peruana es esperar que la solución del problema boliviano le signifique algún beneficio, y si esta solución envuelve a la zona de Arica es muy poco probable que acepte un corredor con continuidad territorial y soberanía boliviana que separe definitivamente al Perú del "santuario moral" que significa para dicho país, la ciudad de Arica y su Morro. Lo máximo que podrá ceder Perú es lo que ya ofreció en el periodo 1975-1977 y fue rotundamente rechazado por Chile: Arica con soberanía tri-nacional. Aparentemente, otra alternativa sería inadmisible para el pueblo peruano.
Se debe destacar también que el pueblo peruano existe el convencimiento -pero no es la posición oficial de sus gobiernos- que Bolivia es culpable del desastre que significó para ellos la guerra del Pacífico y que es imperdonable que Perú haya entrado a la guerra y que luego el país que la causó los haya abandonado. En términos de impacto, la pérdida de Tarapacá para el Perú fue como si actualmente Bolivia perdiera Tarija y la riqueza que le generan los mega campos de gas.
Estos elementos hacen suponer que si Perú no obtiene algún tipo de beneficio en un futuro arreglo chileno- boliviano, es muy difícil que el Perú lo facilite.
En la siguiente entrega se presentarán más antecedentes y una propuesta de solución.
mwrp55@yahoo.com
LA EMPATÍA COMO MEDIO PARA RESOLVER LA MEDITERRANEIDAD BOLIVIANA
Parte I
INTRODUCCION
El propósito de este ensayo es analizar cuales son las verdaderas limitaciones para que entre Bolivia, Perú y Chile, se pueda llegar a resolver algún día el problema de la mediterraneidad boliviana y estudiar con detalle la posibilidad de que Chile ceda una franja de territorio soberano a Bolivia al norte de la ciudad de Arica o alguna solución alternativa.
Para empezar el análisis, se propone investigar primero qué creen y piensan los ciudadanos de cada uno de los países, sobre la base de la historia de la Guerra del Pacífico que les ha sido enseñada en sus respectivas escuelas. Es importante aclarar que la historia que se enseña no necesariamente refleja todos los aspectos y variables que realmente influyeron en los hechos, sin embargo, esa historia que se aprende a temprana edad, marca de manera indeleble el imaginario colectivo de cada nación.
Se plantea también que los gobernantes democráticos de cada uno de los tres países deben responder al mandato que le dan sus ciudadanos, cuyos valores, derechos y obligaciones les han sido enseñados a sus pueblos desde temprana edad y por lo tanto, cada gobernante de Bolivia, Perú y Chile, en sus decisiones respecto al problema de la mediterraneidad boliviana, necesariamente debe considerar las limitaciones referentes a lo que su propio pueblo cree y piensa con respecto al tema.
Todo esto considerando además que en la historia de la Guerra del Pacífico que se ha enseñado en cada país tiene especial relevancia los actos heroicos y por lo tanto dichos actos son ahora una parte vital que ayudó a formar aspectos esenciales de la conciencia y la identidad de cada una de esas tres naciones.
Como fueron los hechos, según cada país
BOLIVIA
En Bolivia se enseña que, a pesar de las obvias pruebas documentadas que demuestran que Bolivia poseía todos los derechos y soberanía sobre el Litoral, Chile siempre tuvo la estrategia de crear confusión en torno a los límites con Bolivia ya sea con leyes propias o con tratados con Bolivia que eran confusos, de difícil aplicación o notoriamente perjudiciales a Bolivia (el tratado de 1866, firmado por el dictador Melgarejo sería uno de dichos acuerdos) También se enseña que Chile siempre tuvo interés en las riquezas guaneras y salitreras tanto de Bolivia como del Perú, por lo tanto se habría armado y preparado con la debida antelación con el fin de tener la superioridad necesaria para ganar la guerra (una prueba de ese hecho sería la facilidad con la que ganó dicha guerra) Estas fueron las razones principales para que Perú y Bolivia firmen el Tratado Secreto de 1873.
El historiador Carlos Mesa1 nos señala: "El 14 de febrero de 1878, ante la evidencia de la pobreza de la región, las consecuencias del terremoto de 1877 y la largueza con la que se habían hecho las concesiones, el gobierno de Bolivia decidió imponer un impuesto de 10 centavos por tonelada exportada de salitre de la Compañía. La disposición pasaba por alto el tratado de 1874 entre Bolivia y Chile y el contrato de 1873 con la Compañía de Salitres, ambos documentos decían expresamente que la explotación de salitre y guano estaban liberadas de cualquier gravamen. La decisión estuvo en suspenso hasta diciembre de ese año. En enero el prefecto boliviano en Antofagasta embargó los bienes de la Compañía y el primero de febrero de 1879 el gobierno boliviano rescindió el contrato, sobre el supuesto que al extinguirse el compromiso quedaba resuelto el tema de respeto al tratado de 1874. Pero era tarde, Chile tomó al vuelo la excusa que le daba la nueva ley y decidió la agresión, había encontrado la razón que esperaba para atacar y lo hizo..." â¦"El ataque llegaba en un pésimo momento para Bolivia, una inclemente sequía en 1878 había generado desabastecimiento en los mercados, hambruna, peste y gran mortandad"
Por otra parte, la historia boliviana explica con detalle la defensa de Calama y la muerte de su héroe máximo, el civil Eduardo Abaroa, quién finalmente enfrenta solo y herido a un contingente de más de 60 soldados chilenos, y cuando lo intiman a rendirse, les responde con la célebre frase: ¡Qué se rinda su abuela, carajo!, palabras que lo llevarían a la inmortalidad en la historia de Bolivia. Se describen batallas, destacando la participación y bravura de las pocas tropas que Bolivia pudo poner a disposición de los peruanos (Batallas de Pisagua, San Francisco, Tarapacá). También se describen los gruesos errores de los militares bolivianos (la retirada de Camarones, que debilitó a las fuerzas de la Confederación justo antes de la Batalla de San Francisco) y el periplo de casi cuatro meses, innecesario e inexplicable, de la Quinta División, dirigida por el general Narciso Campero. Este general es nombrado presidente provisional de Bolivia en 1880 y se encarga de conducir las fuerzas de la Confederación en la Batalla de Alto de la Alianza, en la que se enfrentan 12,000 soldados confederados ( 6,500 peruanos y 5,500 bolivianos) contra 19,000 chilenos.
La derrota de las fuerzas aliadas en esa batalla y el repliegue de las fuerzas bolivianas hacia el altiplano, es descrita por Mesa así: ... " La batalla del Alto de la Alianza selló la suerte de Bolivia. Las fuerzas comandadas por Campero emprendieron la retirada hacia los Andes. Esa fue la última batalla de la Guerra del Pacífico en que participaron las armas bolivianas. Perú en cambio, sufrió la guerra tres años más, hasta 1883. Los chilenos ocuparon Lima y buen parte del territorio peruano por más de un año".
El Tratado de 1904 es descrito por Mesa de la siguiente manera1: "Esta lógica boliviana [la de negociar un tratado de esas características] puede haber sido influenciada por la famosa torpeza del embajador chileno en La Paz, Abraham Koning, reflejada en una carta que hizo historia por la prepotencia que le hacía honor al escudo chileno: "Por la razón o la Fuerza". El 13 de agosto de 1900, Koning le escribió al canciller boliviano Heliodoro Villazón afirmando lo siguiente:
"Chile ha ocupado el Litoral y se ha apoderado de él con el mismo título que Alemania anexó al Imperio Alsacia y Lorena.... Nuestros derechos nacen de la victoria, la ley suprema de las naciones... Que el Litoral es rico, ...eso ya lo sabíamos. Lo guardamos porque vale..., Bolivia fue vencida, no tenía con qué pagar y entregó el Litoral. Esta entrega es indefinida, por tiempo indefinido... Chile no debe nada, no está obligado a nada ..."
De acuerdo a Mesa, las consecuencias de ese tratado son : "La responsabilidad histórica de los gobiernos liberales que actuaron en este tema es muy grande. La mentalidad empresarial mezquina, sin un concepto mínimo de responsabilidad histórica de largo plazo, marca una de las decisiones más desastrosas de la política internacional boliviana, cuyas consecuencias vivieron todos los gobiernos posteriores que intentaron una negociación con Chile para reinvindicar el territorio usurpado"
CHILE
En el caso de Chile2, un manual de historia, redactado por el profesor Francisco Frías Valenzuela y utilizado por muchos años en las escuelas chilenas, señala que "la capitanía general de Chile tenía como límite septentrional, o límite con el virreinato del Perú, el río Loa, quedando así el desierto de Atacama como territorio chileno". Por otra parte, el historiador Francisco Antonio Encina expresa en uno de sus libros que "Chile y el Perú tuvieron siempre jurisdicción exclusiva [...] de todo el litoral del desierto o despoblado de Atacama [...]. Una real cédula fijó los límites entre Chile y la Audiencia de Charcas sin salida al mar para Charcas".. Con relación a la Guerra del Pacífico, en Chile se enseña (3):
"En tanto el Gobierno de Chile era respetuoso del tratado firmado con Bolivia, este país y el Perú firmaron un Pacto Secreto (1873) ofensivo y defensivo, de allí que ante nuevos reclamos por parte de Bolivia, Chile firmó un nuevo Tratado con este país. El tratado de 1873 reiteró, en el paralelo 24 latitud sur, pero estableció el compromiso para Bolivia de no alzar los impuestos a las compañías mineras chilenas que explotaban yacimientos entre los paralelos 23 y 24 sur. En 1878, el presidente Hilarión Daza de Bolivia, desconoció el Tratado de 1873 y ordenó recargar el impuesto de importación a la Compañía de Salitres de Antofagasta, organizada por chilenos, los que se negaron a pagar y solicitaron la protección del gobierno de Chile. Bolivia determinó el remate de las salitreras".
"El gobierno de Chile, para impedir el remate envió barcos y tropas que desembarcaron en Antofagasta, el 14 de febrero de 1879, las que avanzaron al interior y lograron proteger las salitreras, con el regocijo de la población chilena que habitaba la región"
"Bolivia declaró la guerra el 1 de marzo, y Chile, en conocimiento del Pacto Secreto entre Perú y Bolivia, declaró también la guerra al Perú el 5 de abril. El Presidente Avellaneda de Argentina rechazó una segunda invitación a unirse a la Confederación de Perú y Bolivia".
Con respecto a la guerra en sí, la historia de Chile describe con amplio detalle el comportamiento de los soldados y marinos chilenos en las pocas escaramuzas que perdieron en dicha guerra y en las que dichos soldados y marinos prefirieron morir a rendirse, teniendo como principales héroes al capitán Prat en el Combate Naval de Iquique y al capitán Carrera Pinto en el combate de la Concepción (estos héroes son celebrados con feriados nacionales) En Chile es famosa la frase de Prat, que al mando de un buque con casco de madera y ante el ataque a espolonazos del blindado peruano, arenga a sus marinos con las siguientes palabras: "Muchachos, la contienda es desigual, hasta el presente ningún buque chileno ha arriado su bandera ante el enemigo, y esta no será la ocasión de hacerlo.... "Viva Chile". Posteriormente su buque es hundido y él muere en el intento de abordar al Huáscar. Estas palabras están grabadas en la memoria de cada chileno y es parte de la cultura popular de ese país. El resto de las batallas, en las que siempre Chile obtiene la victoria, excepto en la batalla de Tarapacá, son descritas de manera sucinta, en la que se tiende a destacar más la bravura y arrojo de los soldados que las características estratégicas y consecuencias geopolíticas del combate.
PERÚ
En el Perú se enseña (4): "Poco después de emerger como Estados independientes, Bolivia y Chile mantuvieron diferencias en cuanto a los límites que los dividían en la franja costera. ....La situación se complicó cuando en las tierras en disputa se descubrieron importantes yacimientos de salitre, que era un codiciado nitrato utilizado como fertilizante y para la fabricación de pólvora".
...."En 1866 ambos países zanjaron sus diferencias territoriales mediante la suscripción de un tratado que estableció el paralelo 24 como límite, pero que acordó la división por partes iguales de las ganancias por el salitre explotado por empresas de capital chileno y británico entre los paralelos 23 y 25. Sin embargo el tratado no resultaría satisfactorio para las nuevas autoridades bolivianas, quienes argumentaban que aquel carecía de valor por haber sido suscrito por Mariano Melgarejo, un dictador aparentemente influenciado por intereses chilenos. En consecuencia, en 1872 se realizó una revisión y en 1874 se firmó un nuevo tratado mediante el cual Chile renunció a los beneficios económicos de la explotación salitrera en la zona comprendida en los paralelos 24 y 25. A cambio el gobierno de Bolivia se comprometió a no incrementar los impuestos sobre el salitre durante los próximos 25 años, es decir, hasta 1899. ....." "La jurisdicción boliviana se mantuvo como un elemento nominal. La presencia chilena era abrumadora, su población superaba ampliamente a la boliviana y sus empresas dominaban la economía del lugar"
..."En febrero de 1878 la Asamblea Constituyente de Bolivia, confiada en el ejercicio de su soberanía sobre Atacama, luego de aprobar una transacción celebrada en 1873 entre el gobierno boliviano y la compañía Salitres y Ferrocarril de Antofagasta, decretó un impuesto de diez centavos de peso sobre cada quintal de salitre exportado por dicha empresa Anglo-chilena. La compañía rechazó tal imposición tributaria considerándola una violación al tratado de 1874 y en vez de recurrir a un tribunal de derecho civil solicitó la intervención del gobierno chileno. Como consecuencia la cancillería de ese país solicitó a las autoridades bolivianas derogar el tributo. Bolivia se negó bajo el argumento que se trataba de un asunto interno entre el Estado y una empresa privada. Chile no aceptó tal explicación y propuso un arbitraje, pero como este no se concretó y La Paz no se rectificaba, a fines de diciembre de 1878 el gobierno de Santiago despachó al puerto de Antofagasta, a modo de disuasión, al blindado Blanco Encalada. Una comunicación del canciller chileno a su cónsul general en dicha ciudad portuaria, señalaba lo siguiente:
"Como la actitud que ha asumido el gobierno de Bolivia nos hace temer el desarrollo de sucesos desagradables, mi gobierno ha ordenado la inmediata salida para Antofagasta del blindado Blanco Encalada. El comandante de esa nave destinada a servir de amparo a las personas e intereses chilenos, lleva encargo de proceder de acuerdo con usted en todos los casos que reclamen su intervención. Si el gobierno de Bolivia persistiera en la violación del tratado de 1874, habría llegado la oportunidad de acudir a nuestras naves para exigir que nuestros derechos sean respetados".
"El primero de febrero de ese año el gobierno de Bolivia, en protesta por la presencia de aquella nave de guerra en sus aguas territoriales, anunció que procedería a la confiscación de las salitreras y que las remataría el 14 de febrero. La reacción chilena no se hizo esperar. El doce de ese mes el ministro de asuntos exteriores de Chile despachó al cónsul Reyes la siguiente comunicación:
"En pocas horas más el litoral que nos pertenecía antes de 1866 será ocupado por fuerzas de mar y tierra de la república y V.S. asumirá el cargo de gobernador político y civil de ese territorio".
La situación se complicó cuando Bolivia declaró la guerra a Chile, al tiempo que, por instrucciones de su cancillería, el ministro chileno en Lima, Joaquín Godoy, exigió al Perú mantener su neutralidad. La diferencia entre ambos contrincantes era abismal, razón por la cual el Presidente boliviano Daza, conforme lo había adelantado en su carta al Prefecto Zapata, solicitó la asistencia del Perú en concordancia con el tratado defensivo que ambos países habían suscrito en secreto en 1873, y cuyo contenido era de conocimiento del gobierno chileno". ..."Prado, (presidente del Perú) se vio envuelto en una encrucijada difícil de resolver. Así, la ambigüedad del gobernante peruano, que por un lado quiso ser un mediador sincero a fin de hallar una solución pacífica al diferendo y que por otro sintió que debía mantenerse fiel a los compromisos internacionales del país, terminó por generar sospechas equivocadas y resentimientos y la colisión se hizo
inevitable."
"El tres de abril de 1879, Chile rompió relaciones diplomáticas con el Perú y dos días después le declaró formalmente la guerra. Al día siguiente, el presidente del Perú declaró por un decreto que había llegado el "casus foederis", conforme al tratado de 1873 con Bolivia. Es difícil evaluar si en las condiciones prevalecientes, el Perú procedió adecuadamente al involucrarse en un conflicto que le era ajeno por cumplir con un compromiso que podía poner en riesgo su supervivencia.
Moralmente su actuación fue impecable. Sin embargo el Estado peruano no estaba preparado para encarar un conflicto de proporciones. Además el aliado, (Bolivia) a diferencia del contrincante, era débil, lo que constituía un factor que impedía mantener un equilibrio en la relación de fuerzas. Esta situación había sido adecuadamente descrita en una carta de fecha 6 de febrero que el presidente chileno Pinto dirigió a su ministro de guerra Saavedra, en la cual señaló:
"Creo muy difícil que el Perú tome cartas en nuestra contienda con Bolivia. No está ese país en condiciones de socorrer al vecino. Su situación política es muy precaria, sus finanzas en peor estado que las nuestras".
Adicionalmente, y para fines de este ensayo, interesa especialmente conocer lo que se enseña en Perú sobre la Batalla de Arica(5), en la que prefirieron morir a rendirse dos de los máximos héroes del Perú, los Coroneles Francisco Bolognesi y Alfonso Ugarte
..."En la plaza de la Ciudadela, los sobrevivientes de los batallones peruanos al mando del espartano coronel Justo Arias Aranguez opusieron dramática resistencia, imbuidos por la valiente y enérgica actitud de su comandante, quién a pecho descubierto, sin kepí y espada en mano, se paseaba por la plaza alentando a sus hombres. Finalmente, cuando el heroico coronel cayó en su puesto rechazando los llamados a la rendición con un sonoro ¡No me rindo! ¡Viva el Perú carajo!, ya los peruanos habían sido superados y prácticamente diezmados hasta el último hombre: por lo menos el 90% de los soldados peruanos del Ciudadela y casi la totalidad de sus oficiales perecieron en combate. .....
"Unos 55 minutos transcurrieron desde que los chilenos empezaron a trepar hasta que finalmente alcanzaron la cumbre del morro. Ahí, virtualmente sin trincheras ni reductos, a campo descubierto, unos 500 sobrevivientes peruanos encararon a los miles de adversarios, hicieron fuego, recibieron nutridas descargas y fueron cayendo uno por uno, sin dar ni pedir cuartel. ...A partir de ahí, los últimos oficiales y soldados peruanos en pie se trenzaron con los miles de atacantes en un épico combate a pistola, bayoneta y sable sin igual en la historia de América Latina. En el cenit del combate, ubicado en uno de los sectores del Morro, el coronel Bolognesi y otros jefes, revolver en mano, animaban a sus hombres a no desfallecer, hasta que literalmente agotaron el último cartucho. Confundidos finalmente estos oficiales, entre asaltantes y defensores, en una batahola que no conocía rangos ni condiciones, fueron ultimados en el fragor de la cruenta lucha.
Abatidos por sendas descargas, Francisco Bolognesi cayó sobre el suelo y fue rematado con la culata de un rifle en la cabeza. Similar suerte corrió su compañero Alfonso Ugarte".
Con respecto a Alfonso Ugarte, otra versión que hay en la historia peruana (y quizás la más difundida) es que el coronel Ugarte prefirió lanzarse con su caballo al vacío desde la cima del Morro, antes que rendirse.
Asimismo, la historia peruana que se enseña en las escuelas abunda en la narración de saqueos y las atrocidades contra civiles, prisioneros y población en general que realizaron las fuerzas de ocupación chilenas en la medida que iban conquistando las ciudades peruanas, especialmente en las batallas de Chorrillos, Miraflores y durante la ocupación de casi tres años de Lima y de las ciudades intermedias de la serranía peruana.
La historia chilena que se enseña en sus escuelas, comenta la ocupación, pero no se habla de dichas atrocidades y saqueos. Tampoco la historia chilena comenta los móviles económicos que fueron la causa principal del conflicto y sólo señala el incumplimiento de los tratados por parte de Bolivia. En Perú se enseña que Bolivia, después de la batalla de Alto de la Alianza (batalla que no se destaca en la historia peruana pero sí en la historia boliviana) abandonó a Perú, el aliado que había entrado a la guerra por cumplir su compromiso de honor estipulado en el Pacto Secreto, y que Bolivia dejó al Perú solo contra Chile.
La historia chilena apenas comenta la toma de Calama, lugar donde muere el máximo héroe de Bolivia. La historia peruana no comenta la incursión chilena a Calama y la derrota de la pequeña fuerza boliviana. Tanto la historia chilena como la boliviana destacan al héroe peruano Almirante Grau y su bravo y caballeroso comportamiento.
Con todos estos antecedentes, pareciera ahora más fácil entender la posición que toman los gobiernos de cada país con respecto a la reivindicación boliviana. La posición boliviana, sobre la base de su historia, exige a Chile que reconozca que existe el problema de la mediterraneidad boliviana y que se debe negociar la cesión "gratuita" de un territorio soberano ya que no es posible para Bolivia la compensación territorial. Por su parte, la posición chilena, también sobre la base de su historia, en la que el pueblo chileno cree sinceramente que Bolivia nunca tuvo mar, es negarse a reconocer que existe un problema, y menos aún de soberanía ya que todo estaría resuelto con el Tratado de 1904.
Por su parte, la posición peruana es esperar que la solución del problema boliviano le signifique algún beneficio, y si esta solución envuelve a la zona de Arica es muy poco probable que acepte un corredor con continuidad territorial y soberanía boliviana que separe definitivamente al Perú del "santuario moral" que significa para dicho país, la ciudad de Arica y su Morro. Lo máximo que podrá ceder Perú es lo que ya ofreció en el periodo 1975-1977 y fue rotundamente rechazado por Chile: Arica con soberanía tri-nacional. Aparentemente, otra alternativa sería inadmisible para el pueblo peruano.
Se debe destacar también que el pueblo peruano existe el convencimiento -pero no es la posición oficial de sus gobiernos- que Bolivia es culpable del desastre que significó para ellos la guerra del Pacífico y que es imperdonable que Perú haya entrado a la guerra y que luego el país que la causó los haya abandonado. En términos de impacto, la pérdida de Tarapacá para el Perú fue como si actualmente Bolivia perdiera Tarija y la riqueza que le generan los mega campos de gas.
Estos elementos hacen suponer que si Perú no obtiene algún tipo de beneficio en un futuro arreglo chileno- boliviano, es muy difícil que el Perú lo facilite.
En la siguiente entrega se presentarán más antecedentes y una propuesta de solución.
sábado, 2 de febrero de 2013
LA QUINUA Y LA LÍRICA REVOLUCIÓN PRODUCTIVA
Eduardo Campos Velasco
eduardocamposdc@yahoo.es
Asambleísta Departamental - UN
Como se conoce, las Naciones Unidas, ha declarado al 1213 como año internacional de la quinua. Este hecho, indudablemente se trata de una extraordinaria ventana internacional para Bolivia, en particular el altiplano y las culturas que por cientos de años han cultivado este alimento. Luego de varias décadas de haber sido conocida internacionalmente por sus bondades alimenticias al haber formado parte de la dieta en los viajes espaciales tripulados en los años 60, la quinua está en condiciones en convertirse en uno de los alimentos estratégicos del planeta. Esa es la magnitud de la declaratoria y así debiéramos asumirlo en nuestro país. Se trata de un momento extraordinario que – si se hacen bien las cosas – puede convertirse en un factor de transformación del altiplano boliviano.
La quinua, además de sus bondades alimenticias que ya fueron certificadas, el buen precio y la alta demanda en el contexto mundial (sin advertirse restricciones para su continua expansión) se cultiva en las zonas más áridas del altiplano central y sud de Bolivia, regiones donde se ubican poblaciones con bajos índices de desarrollo, sumidas en la pobreza y la falta de oportunidades.
¿Cómo es posible esto?, ¿por qué la quinua no puede ser aprovechada para revertir esa situación?, ¿qué se debe hacer para que este producto se convierta en un factor de las transformaciones socioeconómica de los habitantes del altiplano? El extraordinario momento de la declaratoria internacional, debe permitirnos abordar la temática con la mayor responsabilidad, de manera que una acertada implementación de políticas públicas, permitan hacer de la quinua un factor de desarrollo.
Hace más de un año y medio, el gobierno promulgo la ley de revolución productiva, con la finalidad de garantizar la soberanía alimentaria del país. Dicha ley, entre otras cosas, se plantea el objetivo de normar el proceso de la revolución productiva comunitarias agropecuaria, para lo que establece bases institucionales, políticas, técnicas y financieras, definiendo a la economía comunitaria como un "modelo" de desarrollo que comprende los sistemas de planificación, organización, producción, generación de excedentes y su distribución para el bienestar común basado en la cosmovisión de los pueblos indígenas originarios campesinos, comunidades interculturales y afrobolivianas, quienes administran su territorio, recursos y tienen sus propias formas de organización en armonía y equilibrio con la madre tierra.
.
En ninguna parte de la norma, se hace referencia a la base energética que se requerida para impulsar un verdadero proceso productivo; tampoco se establece con claridad, cuales son los actores económicos de la actividad agropecuaria del país; no se dice nada respecto a la propiedad de la tierra y a las particularidades entre oriente y occidente. En este último tema, es evidente que las actividades agropecuarias del oriente se desarrollan bajo reglas de mercado, cuando en el occidente, particularmente el altiplano, perviven actividades precapitalista, en las que la agropecuaria cumple una función de subsistencia y no de generación de riqueza.
El desempeño de las tierras del altiplano, tiene bajos rendimientos, situación que se complica con el régimen de tenencia de la tierra, la poca disponibilidad de agua, la falta de asistencia técnica y crédito, a las que se suma el no contar con una base energética. Todo ello, influye para que la participación de esta zona, se apenas del 18 por ciento de la producción agropecuaria nacional.
En lo referente a la quinua, la ley apenas hace referencia a sus bondades alimenticias y su origen ancestral, sin formular políticas especificas y concretas que permitan elevar la producción y productividad, aprovechando su buena cotización internacional y su demanda creciente. Es penoso decirlo, pero da la impresión que los legisladores que aprobaron esta disposición, ignoraron dos cosas fundamentales en relación a la quinua. Por una parte, la declaratoria internacional, gestión que se realizo hace varios años y ahora se hace realidad y la otra, el incremento de la producción de quinua, con un crecimiento sostenido, pero aún insuficiente de las exportaciones que a la fecha han superado los 60 millones de dólares americanos por año.
La quinua, actualmente es cultivada en varios países del mundo y se espera que su declaratoria internacional como uno de los productos más nutritivos y saludables del mundo, contribuya a su expansión. Por el contrario en nuestro país, las políticas públicas destinadas a consolidar, elevar la producción y rendimientos, transformar e industrializar el producto, no han pasado de acciones más bien declarativas, con baja asignación de recursos y una evidente improvisación.
Felizmente, fundamentalmente para los cultivadores de la quinua, existen organizaciones, como es el caso de Centro de Promoción de Tecnologías Sostenibles (a cargo del investigador Secin Curi) que luego de largos años de investigación han formulado propuestas alternativas para mejorar y elevar la producción en los lugares de origen de la quinua. Concretamente, se trata de aprovechar las tierras áridas poco humeas, espacios que hoy no tiene utilidad alguna, para convertirlas en áreas productivas de las mejores variedades de la quinua. Se trata indudablemente de una iniciativa que puede generar una verdadera transformación productiva en el altiplano central, la que requiere del mayor respaldo de las políticas públicas, si efectivamente el compromiso es por modificar las condiciones de vida de la población de estas áreas deprimidas.
Uno de los retos más importantes que debe enfrentar la realidad socioeconómica del altiplano, es encontrar la manera de generar riqueza desde actividades sostenibles, para dejar de depender de la extracción de recursos naturales no renovables. La apuesta por la producción de quinua, es sin duda alguna, parte de una revolución productiva de veras, la que puede transformar las dramáticas condiciones de vida de sus habitantes. La quinua debe servir para transformación la realidad del altiplano, y no tan solo para mejorar la imagen internacional del presidente Morales.
eduardocamposdc@yahoo.es
Asambleísta Departamental - UN
Como se conoce, las Naciones Unidas, ha declarado al 1213 como año internacional de la quinua. Este hecho, indudablemente se trata de una extraordinaria ventana internacional para Bolivia, en particular el altiplano y las culturas que por cientos de años han cultivado este alimento. Luego de varias décadas de haber sido conocida internacionalmente por sus bondades alimenticias al haber formado parte de la dieta en los viajes espaciales tripulados en los años 60, la quinua está en condiciones en convertirse en uno de los alimentos estratégicos del planeta. Esa es la magnitud de la declaratoria y así debiéramos asumirlo en nuestro país. Se trata de un momento extraordinario que – si se hacen bien las cosas – puede convertirse en un factor de transformación del altiplano boliviano.
La quinua, además de sus bondades alimenticias que ya fueron certificadas, el buen precio y la alta demanda en el contexto mundial (sin advertirse restricciones para su continua expansión) se cultiva en las zonas más áridas del altiplano central y sud de Bolivia, regiones donde se ubican poblaciones con bajos índices de desarrollo, sumidas en la pobreza y la falta de oportunidades.
¿Cómo es posible esto?, ¿por qué la quinua no puede ser aprovechada para revertir esa situación?, ¿qué se debe hacer para que este producto se convierta en un factor de las transformaciones socioeconómica de los habitantes del altiplano? El extraordinario momento de la declaratoria internacional, debe permitirnos abordar la temática con la mayor responsabilidad, de manera que una acertada implementación de políticas públicas, permitan hacer de la quinua un factor de desarrollo.
Hace más de un año y medio, el gobierno promulgo la ley de revolución productiva, con la finalidad de garantizar la soberanía alimentaria del país. Dicha ley, entre otras cosas, se plantea el objetivo de normar el proceso de la revolución productiva comunitarias agropecuaria, para lo que establece bases institucionales, políticas, técnicas y financieras, definiendo a la economía comunitaria como un "modelo" de desarrollo que comprende los sistemas de planificación, organización, producción, generación de excedentes y su distribución para el bienestar común basado en la cosmovisión de los pueblos indígenas originarios campesinos, comunidades interculturales y afrobolivianas, quienes administran su territorio, recursos y tienen sus propias formas de organización en armonía y equilibrio con la madre tierra.
.
En ninguna parte de la norma, se hace referencia a la base energética que se requerida para impulsar un verdadero proceso productivo; tampoco se establece con claridad, cuales son los actores económicos de la actividad agropecuaria del país; no se dice nada respecto a la propiedad de la tierra y a las particularidades entre oriente y occidente. En este último tema, es evidente que las actividades agropecuarias del oriente se desarrollan bajo reglas de mercado, cuando en el occidente, particularmente el altiplano, perviven actividades precapitalista, en las que la agropecuaria cumple una función de subsistencia y no de generación de riqueza.
El desempeño de las tierras del altiplano, tiene bajos rendimientos, situación que se complica con el régimen de tenencia de la tierra, la poca disponibilidad de agua, la falta de asistencia técnica y crédito, a las que se suma el no contar con una base energética. Todo ello, influye para que la participación de esta zona, se apenas del 18 por ciento de la producción agropecuaria nacional.
En lo referente a la quinua, la ley apenas hace referencia a sus bondades alimenticias y su origen ancestral, sin formular políticas especificas y concretas que permitan elevar la producción y productividad, aprovechando su buena cotización internacional y su demanda creciente. Es penoso decirlo, pero da la impresión que los legisladores que aprobaron esta disposición, ignoraron dos cosas fundamentales en relación a la quinua. Por una parte, la declaratoria internacional, gestión que se realizo hace varios años y ahora se hace realidad y la otra, el incremento de la producción de quinua, con un crecimiento sostenido, pero aún insuficiente de las exportaciones que a la fecha han superado los 60 millones de dólares americanos por año.
La quinua, actualmente es cultivada en varios países del mundo y se espera que su declaratoria internacional como uno de los productos más nutritivos y saludables del mundo, contribuya a su expansión. Por el contrario en nuestro país, las políticas públicas destinadas a consolidar, elevar la producción y rendimientos, transformar e industrializar el producto, no han pasado de acciones más bien declarativas, con baja asignación de recursos y una evidente improvisación.
Felizmente, fundamentalmente para los cultivadores de la quinua, existen organizaciones, como es el caso de Centro de Promoción de Tecnologías Sostenibles (a cargo del investigador Secin Curi) que luego de largos años de investigación han formulado propuestas alternativas para mejorar y elevar la producción en los lugares de origen de la quinua. Concretamente, se trata de aprovechar las tierras áridas poco humeas, espacios que hoy no tiene utilidad alguna, para convertirlas en áreas productivas de las mejores variedades de la quinua. Se trata indudablemente de una iniciativa que puede generar una verdadera transformación productiva en el altiplano central, la que requiere del mayor respaldo de las políticas públicas, si efectivamente el compromiso es por modificar las condiciones de vida de la población de estas áreas deprimidas.
Uno de los retos más importantes que debe enfrentar la realidad socioeconómica del altiplano, es encontrar la manera de generar riqueza desde actividades sostenibles, para dejar de depender de la extracción de recursos naturales no renovables. La apuesta por la producción de quinua, es sin duda alguna, parte de una revolución productiva de veras, la que puede transformar las dramáticas condiciones de vida de sus habitantes. La quinua debe servir para transformación la realidad del altiplano, y no tan solo para mejorar la imagen internacional del presidente Morales.
viernes, 1 de febrero de 2013
ENEMIGOS INTIMOS: Eduardo Pérez y el Hombre Invisible
José Pastén Burgoa
pastenburgoa@hotmail.com
No se trata de una reyerta política donde grises y reptilianos (seres extraterrestres que visitan la tierra) tratan de defenestrarse unos contra otros. Tampoco se trata de una contienda entre líderes y caudillos pretendiendo defender lo indefendible, justificar lo injustificable. Estamos refiriéndonos a una familia emblemática de comunicadores liderados por dos aparceros: El jesuita Eduardo Pérez Iribarne y el entrevistador más acucioso que la radio y televisión hayan podido digerir. El Hombre Invisible.
Ambos son dos verdaderas personalidades de la ciudad de la Paz y por qué no decirlo del país. El primero es un religioso que parece ser no hiperactivo, más bien hiperquinético por las múltiples actividades que realiza. Hoy puede estar entregando juguetes y mañana en Santa Cruz transmitiendo en vivo desde Montero y por la tarde también transmitiendo una carrera ciclista. En verdad este santo hombre es un dechado de fortaleza y asertividad.
Precisamente Pérez Iribarne permitió y dio a luz a un personaje que no llama antes de entrar. Ya está ahí, interrogando, comentando, acotando, haciendo una tertulia agradable y siempre interesante. Cada tarde a nivel nacional lleva un sello propio del Hombre Invisible y a veces aparecen por delegación necesaria alguno y alguna mujer invisibles que suplen el horario cuando la situación da para ello.
Precisamente estos seres tan particulares son parte de una pléyade de profesionales en la producción, entrevista, locución, edición, despachos y administración. Todos ellos tienen la dicha de pertenecer a la familia FIDES que esta en su semana aniversario. Trabajar bajo la impronta del empresario sacerdote debe ser una experiencia imborrable e inolvidable en varios sentidos porque se nota a leguas que el hombre es exigente ya que el producto es óptimo.
Muchos de los actuales comunicadores(as) hicieron sus primeros pininos bajo la tuición del "cura Pérez". Muchos triunfaron, otros probaron nuevos mares y se hundieron, algunos hicieron crecer el ego desbordante y terminaron siendo atormentados incomprendidos itinerantes. Pero la solvencia y la fortaleza que demuestran tanto el "tata Pérez" como el Hombre Invisible son un ejemplo que se debe seguir. Sin parafernalia ni una maquinaria gubernamental aplastante, más de cincuenta emisoras ubicadas en diferentes lares del país son parte de la familia Fides. ¡Vaya responsabilidad laboral en términos de obligaciones contraídas!.
Con una amena y entretenida programación junto al café de la mañana, Pérez Iribarne junto a sus manos derechas dan, puntada tras puntada, diferentes enfoques al escenario nacional permitiendo también la interrelación con los "twuiteros" que no son pocos. Aunque este digno representante del Todopoderoso en la tierra (me refiero a Dios no a otro connacional que todos conocemos) en algunas oportunidades manifestó su intención de colgar el micrófono. Esa sería una tremenda decisión que apagaría la luminiscencia de Fides. Es neurálgico pensar en cómo, otra familia del rubro de la comunicación, luego convertida en partido político endogenista, sucumbió tras la partida de su líder quedando los deudos enfrentados cual mastines furiosos.
Seguramente miles de oyentes y televidentes quisieran expresar coincidentemente los sentimientos y alcances del presente artículo. El afecto y el reconocimiento es innegable y como se suele decir en la jerga literaria: "Honor a quien honor se merece" ¡Feliz Aniversario Fides! ¡Adelante padre Pérez! ¡Bien, Hombre Invisible!
pastenburgoa@hotmail.com
No se trata de una reyerta política donde grises y reptilianos (seres extraterrestres que visitan la tierra) tratan de defenestrarse unos contra otros. Tampoco se trata de una contienda entre líderes y caudillos pretendiendo defender lo indefendible, justificar lo injustificable. Estamos refiriéndonos a una familia emblemática de comunicadores liderados por dos aparceros: El jesuita Eduardo Pérez Iribarne y el entrevistador más acucioso que la radio y televisión hayan podido digerir. El Hombre Invisible.
Ambos son dos verdaderas personalidades de la ciudad de la Paz y por qué no decirlo del país. El primero es un religioso que parece ser no hiperactivo, más bien hiperquinético por las múltiples actividades que realiza. Hoy puede estar entregando juguetes y mañana en Santa Cruz transmitiendo en vivo desde Montero y por la tarde también transmitiendo una carrera ciclista. En verdad este santo hombre es un dechado de fortaleza y asertividad.
Precisamente Pérez Iribarne permitió y dio a luz a un personaje que no llama antes de entrar. Ya está ahí, interrogando, comentando, acotando, haciendo una tertulia agradable y siempre interesante. Cada tarde a nivel nacional lleva un sello propio del Hombre Invisible y a veces aparecen por delegación necesaria alguno y alguna mujer invisibles que suplen el horario cuando la situación da para ello.
Precisamente estos seres tan particulares son parte de una pléyade de profesionales en la producción, entrevista, locución, edición, despachos y administración. Todos ellos tienen la dicha de pertenecer a la familia FIDES que esta en su semana aniversario. Trabajar bajo la impronta del empresario sacerdote debe ser una experiencia imborrable e inolvidable en varios sentidos porque se nota a leguas que el hombre es exigente ya que el producto es óptimo.
Muchos de los actuales comunicadores(as) hicieron sus primeros pininos bajo la tuición del "cura Pérez". Muchos triunfaron, otros probaron nuevos mares y se hundieron, algunos hicieron crecer el ego desbordante y terminaron siendo atormentados incomprendidos itinerantes. Pero la solvencia y la fortaleza que demuestran tanto el "tata Pérez" como el Hombre Invisible son un ejemplo que se debe seguir. Sin parafernalia ni una maquinaria gubernamental aplastante, más de cincuenta emisoras ubicadas en diferentes lares del país son parte de la familia Fides. ¡Vaya responsabilidad laboral en términos de obligaciones contraídas!.
Con una amena y entretenida programación junto al café de la mañana, Pérez Iribarne junto a sus manos derechas dan, puntada tras puntada, diferentes enfoques al escenario nacional permitiendo también la interrelación con los "twuiteros" que no son pocos. Aunque este digno representante del Todopoderoso en la tierra (me refiero a Dios no a otro connacional que todos conocemos) en algunas oportunidades manifestó su intención de colgar el micrófono. Esa sería una tremenda decisión que apagaría la luminiscencia de Fides. Es neurálgico pensar en cómo, otra familia del rubro de la comunicación, luego convertida en partido político endogenista, sucumbió tras la partida de su líder quedando los deudos enfrentados cual mastines furiosos.
Seguramente miles de oyentes y televidentes quisieran expresar coincidentemente los sentimientos y alcances del presente artículo. El afecto y el reconocimiento es innegable y como se suele decir en la jerga literaria: "Honor a quien honor se merece" ¡Feliz Aniversario Fides! ¡Adelante padre Pérez! ¡Bien, Hombre Invisible!
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