viernes, 11 de mayo de 2012

Gran Concierto-Homenaje

José Lanza Salazar
joselanzasalazar@gmail.com

Concierto Homenaje a los Compositores Nacionales

La Sociedad Coral y el conjunto «Los Caballeros del Folklore» presentarán un atractivo Concierto que han denominado «Homenaje», justamente como un reconocimiento a la obra de varios Compositores Bolivianos. Las presentaciones de llevarán a cabo en el Teatro Municipal "Alberto Saavedra Pérez", los días miércoles 23, jueves 24 y viernes 25 de este mes de mayo, a partir de horas 20:00.

Participará todo el elenco de la prestigiosa Sociedad Coral que dirige el Mtro. José Lanza Salazar, y el afamado conjunto «Los Caballeros del Folklore», integrado por René Noda, Jorge (Chino) Molina, Edgar (Pato) Patiño y Reynaldo (Tito) Peñarrieta.

El programa estará dividido en dos partes y la primera, a su vez, estará dividida en dos, iniciando el programa «Los Caballeros del Folklore» quienes cantarán la polca «Palmeras» de Gilberto Rojas, el wayño «Chiriwairita» de Humberto Iporre Salinas, el carnaval «Jumechi» de Godofredo Núñez y «En fa, sol, la, si», cueca de Alfredo Domínguez. A continuación la Sociedad Coral interpretará la cueca «Rosa carmín» de Néstor Olmos Molina, el taquirari «Niña camba» de César Espada, en versión coral de Álvaro Lanza Segurola, el wayño «Potosino soy» de Humberto Iporre Salinas, versión coral de Willy Pozadas, para cerrar la primera parte con el taquirari «Soy pandino» de Gerardo Arias, en versión coral de Álvaro Lanza Segurola.

En la segunda parte se unirán ambos grupos bajo la dirección general del Mtro. José Lanza Salazar, para interpretar en forma conjunta ocho excelentes arreglos corales del joven y talentoso maestro Álvaro Lanza Segurola: El fox incaico «Oración de cóndor» de René Careaga, el carnaval «Serenata cruceña» de Jorge "Chapi" Luna Pommier, con poesía de Emilio Mendizábal, la cueca «De regreso» de Matilde Casazola, el taquirari «Ya sos mi dulzor» de Percy Ávila Montero, la canción «Así es Tarija, señor» de Orlando Rojas, la cueca «La Caraqueña» de Nilo Soruco, la polca beniana «Siringuero» de Pedro Shimose, para terminar este atractivo concierto con «Bolivia» de Gonzalo Hermosa. Participan como instrumentistas invitados el joven guitarrista Álvaro Ibáñez Durán y Samuel Guachalla en los teclados.

Un emprendimiento de gran calidad, dedicación y coordinación, como justo homenaje a la creación de músicos bolivianos, realizado con verdadero celo profesional, producto del amor y empuje de cantantes y músicos bolivianos, la garantía de nivel coral que ofrece siempre el Mtro. Lanza, y un importante trabajo de producción y arreglos corales que derivarán en un espectáculo de gran calidad y atracción, considerando el repertorio elegido, así como el profesionalismo que el conjunto «Los Caballeros del Folklore» y la Sociedad Coral han impreso siempre en cada una de sus presentaciones artísticas durante las cuatro décadas que llevan de actividad ininterrumpida al servicio del Arte y la Cultura de nuestro país.

Desde el año pasado la Sociedad Coral realiza sus actividades en el Instituto de Formación Técnica "Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer", que le abrió sus puertas con un alto espíritu de solidaridad y cariño.

RE: La agonía de Hugo Chávez

Daymo Jeria Del Rio
daymoj@hotmail.com

Las mas de las veces la persona de Chavez me causó admiración, entiendase bien en sus primeros momentos como todo nuevo siempre lo hace, era una nueva esperanza para las mayorias de su pais, un discurso labrado sobre las ideas pre claras de nuestro libertador, un continuo desprendimiento de empresas extranjeras que, a fe de la verdad pensaron que america latina era nomas su patio trasero y muchas lo siguen creyendo y lo malo es que algunos coterraneos ayudan a ello, aunque eso es analisis de otra conversación pero esa era mi percepcion.

Ahora que ha pasado tiempo desde su primer discurso enarbolado de igualdad, de inclusion y libertad, la verdad habia sido diferente, lo cierto como en todo desde tiempos inmemoriables,la toma del poder eso solo eso la toma del poder, para poder hacer lo que se pueda y quiera, la verdad no interesa como piensen ni de que color sea el gobierno, peor si es una pleyade de incapacez, donde claro la cosa se pone peor.

La vida de Chavez se acaba, algo que debe recordarnos que todos, antes o despues moriremos, y con ellos sus ideas mas peregrinas o solapadas tal vez, aunque ahora dudo, con buenas intenciones, recuerdo de Chavez lo improperios contra la iglesia, sus solapadas intervenciones despotricando contra todos y todo lo que representa el tener algo mas que los demas,amen de como se lo haya obtenido, eso tambien es harina de otro costal, pero la cosa era demostrar su poder, que pronto se reducira a un ataud, pero no sin antes pedir al creador le de mas tiempo, grave error de pobre mortal, que no se dio cuenta que todo se acaba y para los que abusan de ese poder, de la peor manera, de nada vale rogar, pedir, llorar, arrodillarse ante cualquier imagen, la suerte esta hechada y Chavez se va a morir.

Ojala esta experiencia a quienes siguen su buen ejemplo les haga ver que todo se acaba y no importa a que recurran ni a donde recurran, todos nos moriremos y quienes abusaron, humillaron, vejaron, persiguieron, mataron de seguro tambien moriran, triste destino del ser humano.

Es mi humana percepcion.

La agonía de Hugo Chávez

Carlos Alberto Montaner
http://www.elblogdemontaner.com/

Sus médicos cubanos ya le comunicaron al presidente Hugo Chávez que muy probablemente no llegará vivo a las elecciones de octubre. No se trata de certezas, sino de una aproximación estadística. Las personas de su edad afectadas por el cáncer agresivo que padece, complicado por la metástasis generalizada que se ha desatado, suelen sobrevivir equis meses. A veces exceden el periodo o a veces no llegan. Sólo se trata de un macabro promedio.

Una de las primeras reacciones de Chávez fue llamar a un jefe de estado amigo para contárselo. A partir de ahora hará cosas cada vez más extrañas. Necesita, como cualquier persona moribunda, ánimo, compasión, palmadas cariñosas.

Una vieja amiga tanatóloga, especialista en ayudar a morir a los enfermos terminales, que ejerce su triste y necesaria profesión en un gran hospital, siempre insistía en que las gentes necesitan, por encima de todo, más que palabras de consuelo, que le aprieten la mano cuando se despiden de este mundo. Ese contacto final de piel a piel es misteriosamente reconfortante. Quita un poco el miedo que provoca asomarse a ese abismo insondable.

En efecto, las personas moribundas sufren de varios miedos diferentes. Le temen a la destrucción acelerada del cuerpo. Han vivido pendientes de él. Lo han cuidado, lavado, protegido, lo han enseñado con orgullo, y, de pronto, el deterioro, en lugar de ser paulatinamente perceptible, se presenta de sopetón como una pesadilla.

Las personas, especialmente las poderosas, además, le temen a la pérdida de autoridad sobre el propio yo. El enfermo terminal está a merced de los médicos, de los enfermeros, de los parientes. De una manera cruel, se invierten las relaciones de poder y el enfermo terminal sufre la indignidad de ser sometido por cualquiera con una bata blanca o por el familiar o amigo que le hace compañía. Vuelven a ser tratados como niños.

Y está el miedo al dolor. Ése es terrible y acarrea una consecuencia nefasta: el enfermo terminal subordina toda su existencia, la poca que le queda, a tratar de evitar esa experiencia. Se obsesiona con el dolor. Habla y piensa constantemente en eso. El resto de los temas dejan de ser importantes. Ante un dolor agudo, ¿quién piensa en el amor, en la responsabilidad o en lo que sea? ¿Qué hay más absorbente que el temor a un dolor penetrante?

Chávez advierte que tiene poco tiempo para la inmensa cantidad de asuntos que deja pendientes, pero súbitamente han cambiado sus prioridades. ¿Le importa mucho el destino de su revolución bolivariana a estas alturas de la vida o de la muerte? Tal vez no. Se sabe rodeado de bandidos dedicados al desfalco de los fondos públicos y de narcos generales que han echado las bases de un narcoestado. Con esa impresentable tropa no puede comparecer ante la posteridad. La revolución bolivariana fue un sueño trunco.

¿Le importa hoy, a las puertas de la muerte, aquel loco proyecto del socialismo del siglo XXI que nunca llegó a definir del todo, o que definió de tantas maneras que nadie tiene la menor idea de lo que está hablando? ¿Quién va a derrotar ahora al imperialismo yanqui y enterrar al capitalismo? ¿El limitado señor Nicolás Maduro? ¿El viejo pillín José Vicente Rangel? ¿Se cree alguien que Diosdado Cabello es un revolucionario idealista consagrado a la redención de la especie?

¿Puede Chávez dejarle a un albacea el encargo post mortem de que continúe ejerciendo la filantropía revolucionaria con Cuba, Nicaragua, Bolivia y otros estados pedigüeños? Chávez es pródigo como nadie con el dinero de los venezolanos. Se ha comprado la fama a punta de bolívares. Le regala plata a candidatos extranjeros, a amigos, a cualquiera que pasa por Caracas y le hace un cuento. ¿Quién va a reproducir ese comportamiento dadivoso para cultivar su gloria tras su muerte?

¿Qué es, en suma, la revolución bolivariana? Chávez lo sabe y se lo lleva a la tumba con pesar: es sólo una nueva oligarquía política que saquea al país impunemente. Nada más. Si en algo Chávez recuerda a Bolívar, es en que también ha arado en el mar. Todo ha sido inútil. Su experimento revolucionario no será estudiado en las clases de Ciencias Políticas, sino en las de Criminología. Se morirá con esa pena. Es muy triste.

jueves, 10 de mayo de 2012

Bolivianos por defecto

Walter "Puka" Reyesvilla Méndez
aguadoble@yahoo.es

Casi ninguna, o muy poca, importancia se les ha dado a unos datos consignados en una encuesta de Ipsos publicada por Página Siete. Una lectura meditada de los guarismos que revela dicha consulta estadística confirma los temores oportunamente manifestados sobre la desbolivianización de los bolivianos, sobre todo en la parte occidental del país.

No puedo dejar de observar un efecto inversamente proporcional a la percepción –muy subjetiva, desde ya- que se tenía, desde este lado de la nación boliviana, que se tenía sobre nuestros compatriotas del oriente, los cruceños en particular, quienes se reconocían antes en la región –la "patria chica"- antes que en su pertenencia nacional –y a mucha necesidad-. El centralismo los enfermaba, pero a mayores grados de autonomía –o por lo menos de "sentimiento autonomista"- parecen sentirse más bolivianos.

En cambio, fruto del discurso aymaracéntrico del régimen, el otrora reducto "crisol de la bolivianidad" (La Paz/El Alto) privilegia su pertenencia a la nación étnica antes que a la nación política –y seguramente, a mucha necesidad-.

Total, que más de 50 años de construcción de nación se están escurriendo por el sumidero de la prédica masista. ¿Renacerá la bolivianidad por el Oriente? ¿Son las tricolores que vienen desde el Beni una señal de ello? ¿Está consciente el régimen de que recibió una nación y al irse va a dejar como tarea volver a juntar las piezas del rompecabezas que ha ocasionado? ¿Todavía se podrá hacer tal cosa?...

Es que los números son alarmantes. Mientras por estas pampas los encuestados consideran sólo en un promedio de 20% que lo que predomina es la bolivianidad, en la zona oriental ésta es valorada en un 45%, por encima de pertenencias de carácter étnico o regional. El 80% de los paceño/alteños se asumirían como bolivianos por defecto –este criterio es personal-.

Cierro con un fragmento de un subeditorial del El Día: "La diversidad es una riqueza, pero esta no debe impedir la construcción de un imaginario común, como lo han logrado naciones mucho más "plurinacionales", "pluriculturales" y "multiétnicas" que Bolivia. Lo "pluri" puede ser una ventaja, pero no hay duda que se vuelve un tremendo problema cuando se lo usa para dividir en lugar de unir piezas de un mismo cuerpo".

Problemas de la nacionalización

Oscar Ortiz Antelo
oscarortizantelo@gmail.com

La nacionalización de la Transportadora de Electricidad por parte del Gobierno del Movimiento Al Socialismo, el 1 de mayo de 2012, volvió a llamar la atención de los medios de comunicación sobre la estatización de importantes empresas por parte de la administración del presidente Evo Morales. Sin embargo, generó más atención internacional que impacto en la población boliviana. Seis años después de la primera nacionalización, la mala administración de estas empresas, la falta de transparencia y la falta de resultados en la creación de empleos explican la indiferencia con la que la ciudadanía recibió este anuncio.

Efectivamente, el 1 de mayo de 2006, cuando se anunció la nacionalización de los hidrocarburos, la inmensa mayoría del pueblo boliviano acogió con esperanza esta medida y la popularidad del presidente Morales subió al 80%. Sin embargo, durante los seis años siguientes, graves casos de corrupción en los niveles más altos de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), el estancamiento y declive de la producción, el fracaso de los proyectos de industrialización y la politización de sus principales cargos con personas con méritos partidarios pero sin conocimientos técnicos, han provocado frustración y contribuido a la pérdida de popularidad del presidente, la cual ha bajado en los últimos dos años del 70% al 35%.

Esta realidad ha hecho imprescindibles a las transnacionales que fueron nacionalizadas, las cuales continúan operando como prestadoras de servicios, puesto que son las que garantizan un sostenimiento de los niveles de producción que permite cumplir parcialmente los contratos de exportación y generar los principales ingresos para sostener al sector público. Esto explica por qué, el mismo día en que se realizó la última nacionalización, en otro acto se daba garantías públicas de seguridad jurídica a Repsol.

La situación de las otras nacionalizadas no es mejor. La mayoría da pérdidas. Los decretos supremos que las definen como estratégicas y las autorizan por ello a realizar compras directas sin licitaciones, generan condiciones inevitables para la corrupción. Continúan funcionando como sociedades anónimas, lo que las libera de la supervisión de la Contraloría.

¿Qué hacer? El pueblo boliviano ha reiterado una y otra vez su preferencia por que los hidrocarburos y los minerales sean de propiedad del Estado. Para ello deberíamos aprender de experiencias exitosas como la de Petrobras, en la cual una empresa pública emite acciones que son adquiridas por inversionistas privados y se somete a las más estrictas normas internacionales de transparencia y eficiencia del sector privado. Esta política debería concentrarse en estos sectores y no generalizarse a otros en los cuales el Estado no es necesario, como la producción de cajas de cartón. Para que el país se modernice y desarrolle es más productivo crear condiciones para que la inversión privada nacional y extranjera, las pequeñas y medianas empresas puedan generar la producción, los empleos y los ingresos que permitan a los ciudadanos progresar y salir de la pobreza.