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viernes, 3 de abril de 2009

HABLANDO DE RESISTENCIA

Hace un tiempo atrás publiqué esta nota. Hoy quiero refrescar la memoria de quienes lo leyeron para que recuerden, y para los que no lo hicieron que sepan que la Resistencia es un derecho al que debemos acudir en éstas instancias lacerantes para nuestro pueblo.

HABLANDO DE RESISTENCIA
Oswaldo Roca Añez
tatarocaa@gmail.com

Cualquier violación o infracción de la ley en perjuicio de otros, por pequeña que sea, implica un acto de tiranía, y excediéndose el poseedor de la autoridad pública, de la poterstad que le ha sido confiada por la ley, se justifica la resistencia, reconociéndose así el derecho de insurrección contra la tiranía.

Los abusos del gobernante, en este caso, acarrean la disolución del gobierno abusivo, pero no de la sociedad.

"La resistencia es la postura que se opone o que no cede a la acción de una fuerza. Pero la fuerza del que resiste es de índole diferente a la fuerza del que ataca. Mientras la de éste es activa, la de aquél es de inercia. En su acepción de elemento de la ciencia física, la inercia es una fuerza, una propiedad que poseen los cuerpos de permanecer en el estado de reposo o movimiento hasta que los saque de él una causa extraña."

La resistencia civil es una expresion de la gente que no quiere seguir sometida a la violencia que azota su región o su entorno, es una muestra valerosa de oposición desarmada a la guerra.

Un hecho es catalogado como resistencia civil a partir de dos caraterísticas principales: Han sido acciones colectivas y han evitado el recurso a la violencia.

Su cubrimiento y análisis requiere tener en cuenta las siguientes precisiones:

1) Estas acciones no hacen parte de una estrategia de contrainsurgencia civil.

2) Su principal objetivo es la defensa de la vida, el patrimonio cultural y la dignidad humana.

3) Sus acciones no significan apoyo a ningún actor armado, oficial o ilegal. Es una acción de la población civil, para la población civil.


Que es Resistencia Civil y que no?

La resistencia civil no es estar en contra. "Es una fuerza ética, política y existencial, donde la democracia es el espacio propicio para la paz",

La resistencia implica defender los derechos de los pueblos (a la vida y a la autonomía). La resistencia es colectiva y organizada, no violenta.

Su objetivo es la reestructuración del tejido social a través del rescate y fortalecimiento de los valores y costumbres, mediante la reeducación de nuestra gente y la realización de prácticas diarias de no violencia, el apoyo a los procesos comunitarios y sociales, el respeto a la diversidad y a la cosmovisión de nuestro pueblo, porque o sobrevive la cultura o queda la barbarie.

La resistencia se ejerce en contra del olvido del Estado y en contra de todos los proyectos y políticas que van en detrimento de la identidad y dignidad de los pueblos, ya sea de origen insurgente, estatal o paraestatal (...).


Resistir es proponer.

La resistencia es a la guerra, no a los guerreros.

La resistencia es la construcción ética de los movimientos que nos ayudan a proteger la vida, los derechos humanos, que nos ayudan a proteger los territorios (...). Pero ante todo es una actitud que requiere coherencia en lo privado y en lo público.

Resistencia Civil es la facultad que tiene toda sociedad digna y libre para defenderse contra el despotismo e incluso destruirlo.

Más que un derecho es un principio emanado de la teoría del contrato social y la soberanía popular. Aunque no está definida jurídicamente, por cuanto no es un derecho individual ni social, no es garantizado en forma efectiva y concreta por el Estado. Es un derecho político que no pertenece a los individuos como tales, sino a la colectividad y que se puede expresar como defensa social del Derecho cuando éste es vulnerado por los gobernantes. Suele confundirse con el derecho a la revolución, que no es lo mismo, porque este último es el derecho al cambio institucional violento.

El derecho a la resistencia a la opresión, fue proclamado durante la revolución francesa como consecuencia lógica de los principios fundamentales de la democracia, y durante la revolución norteamericana por la independencia y la de Hispano América por el mismo principio contra España, como justificativo de la insurrección de las colonias contra los abusos de la metrópoli.


La violación del Derecho es opresión.

Si el legislador dicta una ley indebida o no dicta la que desea el pueblo, es que hay opresión en la que no sólo incurre el Ejecutivo sino también el Paralamento. Igual, si un acto individual, o administrativo o jurisdiccional viola, infringe o desobedece la ley se comete opresión. En estos caso el pueblo puede resistir, cuyo derecho, es de tres clases: la resitencia pasiva, la defensiva y la agresiva.

La Resistencia Pasiva es el derecho del individuo para resistir por cualquier medio legal toda medida de la autoridad, contraria al Derecho, o todo acto contrario contrario a la ley, cumpliendo la medida sólo cuando se le obliga por la fuerza, pero haciéndo constar su protesta contra la violación del Derecho y que cede sólo ante la fuerza.

La Resistencia Defensiva se opone haciendo uso de la fuerza para resistir la ejecución de una ley contraria al Derecho o de un acto individual contrario a la ley. Este derecho sostienen autores es teóricamente justo pero que se se le reconociera jurídicamente a cada individuo para resistir por la fuerza todos aquellos actos que considere contrarios a la ley, sobrevendría el desorde y el caos en la sociedad.

La Resistencia Agresiva se justifica, pero no debe prodigarse por ser peligrosa para la vida normal de la sociedad. El derecho de insurrección no puede tener cabida en el Derecho Positivo, por cuanto en caso de triunfo, ninguna autoridad perseguiría a los triunfadores como reos de atentado contra la seguridad del Estado, y si es derrotado y fracasa, ningún juez juzgará a los insurrectos por subvertores a causa de la tiranía del gobernante, declarando legítima la intención de derrocarlo.

Respaldar y promover la resistencia civil implica reconocer la participación real de las comunidades, validar informativamente su búsqueda civil de soluciones al conflicto, su recurso de avanzar mediante consensos sociales, consultas y concertaciones.

lunes, 2 de marzo de 2009

Que cese la violación de los derechos humanos

Guillermo Paz
Representante de BASTA YA!!!
Movimiento Ciudadano
bastaya.bolivia@gmail.com

El Movimiento Ciudadano Basta Ya, en cumplimiento del precepto constitucional de petición (Art. 24) demanda del gobierno el cese de la violación de la Constitución Política del Estado y leyes vigentes y, por consecuencia, los derechos humanos, civiles y políticos cuyo respeto y preservación están ratificados también por el Estado boliviano en Tratados, Convenciones y Declaraciones de alcance supranacional y universal.

Denuncia a la comunidad nacional e internacional la implantación de un régimen político-militar claramente opuesto a los principios y normas contenidas en la Constitución sometida a referéndum el 25 de enero próximo pasado, así como el sometimiento, parcialización y obsecuencia de miembros de instituciones llamadas a defender a la sociedad como las Fuerzas Armadas de la Nación, la Policía, fiscales, jueces, el Defensor del Pueblo y la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos.

Repudia la oprobiosa manipulación de la Ley de Leyes que juró respetar y, entre otros, el pisoteo de los Derechos Fundamentales y Garantías y los Derechos Civiles y Políticos; las Garantías Jurisdiccionales y Acciones de Defensa y las Acciones de Defensa (Libertad, Amparo Constitucional, de Inconstitucionalidad y de Cumplimiento) y el tácito desconocimiento del contenido de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención Americana sobre Derechos Humanos, la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, el Pacto de San José y otras reconocidas y respetadas en los países con gobiernos democráticos.

Lamenta que el presidente del Estado Plurinacional, Juan Evo Morales Ayma, haya declarado al Palacio de Gobierno y a la plaza Murillo de la ciudad de La Paz como “territorio aymara” desconociendo su propia investidura y ahondando la división existente en el país por la vigencia de una política “revolucionaria” de confrontación interna y externa y, a la vez, entreguismo indigno a Cuba, Venezuela, Irán y Libia.

Condena la amenaza artera del vicepresidente, Álvaro Marcelo García Linera, quien advirtió a los bolivianos que deben acostumbrarse a la presencia de militares a partir de una nueva “geoestrategia” en clara alusión a la militarización de Cobija y el reconocimiento de la intervención del gobierno en las Prefecturas de los departamentos de Pando, La Paz y Cochabamba y la existencia de territorios “liberados” como El Alto, el Chapare, Plan 3.000 y Achacachi, entre otros.

Expresa su preocupación por la porfiada decisión de imponer una “Ley de Autonomías” y un “Consejo Autonómico” cuando las poblaciones de cinco departamentos no manifestaron en las urnas su decisión de adoptar la autonomía, evidenciando de esta manera que busca imponerla pese a que fue su principal detractor y que pretende desconocer la Disposición Transitoria Segunda de la CPE que encarga a la Asamblea Legislativa Plurinacional la sanción de la Ley Marco de Autonomías y Descentralización en el plazo máximo de 180 días a partir de su instalación. Ignora también la Disposición Transitoria Tercera de la CPE que reconoce las autonomías departamentales en Pando, Beni, Santa Cruz y Tarija y dispone que accedan directamente al régimen de autonomías pretendiendo dejar de lado la voluntad popular que aprobó los Estatutos Autonómicos de sus departamentos respectivos.

Solicita el pronunciamiento de las organizaciones regionales, nacionales e internacionales de defensa de los derechos humanos y se solidariza con los bolivianos y sus familias afectados por el imperio de un estado de guerra expresado en allanamientos, secuestros, detenciones indebidas y, sobre todo, el total desprecio por el ser humano, el estado de Derecho, la libertad y la democracia.