Mostrando entradas con la etiqueta guerra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta guerra. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de agosto de 2009

El gorila invertido

Carmela Gutierrez de Jhonsson
carmela2en35@yahoo.es

Hay un gorila perverso merodeando por la Plaza Murillo. A primera vista no lo parece, porque viste elegante y tiene modales suaves. Se lo reconoce porque sonríe hacia adentro, con evidente autosafisfacción, y cuando está lejos de un espejo calma sus nervios alisando el cabello y colocando su mechón detrás de la oreja con gesto muy serio. Pero no se haga ilusiones: es un gorila invertido.

Me explico.

El baron Carl von Clausewitz fue un prusiano que vivió entre el siglo 18 y el siglo 19 y que todavía es reconocido como uno de los más importantes estrategas militares de la historia. Ninguna biblioteca dedicada a la guerra puede carecer de sus obras, en especial de Vom Kriege o "Sobre la guerra".

En esa obra se encuentra la frase más citada de Clausewitz: "la guerra es simplemente la continuación de la política con otros medios". Mucha gente la conoce y repite, y con frecuencia la entiende como un hecho inevitable. Lo que el prusiano quería decir, sin embargo, era que la política no solamente causaba las guerras, sino que las comandaba, y que por tanto la acción militar debía estar determinada por la política.

Algunos, sin embargo, conociendo la frase e ignorando todo el resto de los escritos de Clausewitz (y muchas cosas más), creen que lo que él planteaba era una teoría irrefutable, y de que la política conduce inevitablemente a la guerra. Nada más lejos del pensamiento del famoso estratega.

Pero lo más grave es que hay algunos pocos que entienden la frase exactamente al revés, es decir, la invierten, y al expresarla se revelan como verdaderos gorilas. No de esa clase de nobles animales que habitan las montañas del Africa, sino más bien de esa otra clase, la que un tiempo logró controlar cuarteles y que tiene un par de ejemplares de muestra en Chonchocoro.

El gorila más reciente, doblemente peligroso por sus modales delicados, es el del personaje referido al comenzar esta nota. En una entrevista concedida a un semanario paceño, oficialista a pesar de su afrancesado colonialismo, con su habitual tono profesoral dijo: "la política es la prolongación de la guerra por otros medios", revelando cuán invertido es. No guerrillero (militar) convertido en demócrata (político), sino político invertido o gorila en serio. Si, para él, la política es la guerra por otros medios, su objetivo no es otro que el de la aniquilación del adversario, al que hay que aplastar, aplastar, aplastar, como también dijo y no hace mucho.

Lo cierto es que Clausewitz también dijo que "la política es la inteligencia orientadora de las acciones, y la guerra solamente el instrumento, no viceversa". Lo que sugiere que el citador de Clausewitz no solamente carece de inteligencia, sino que prefiere "vice versa"

miércoles, 17 de junio de 2009

Himno al despiste

Virginia Amelia Antezana
pisulina1@yahoo.com

Cada vez que algún CEO (Operador Ejecutivo de una Empresa) político de la gestión actual emite o enuncia un pensamiento descriteriado y/o impertinente, ya sabemos (por lo menos mis amigos ya saben, aunque no entiendan) que no hay que concentrarse en el tema señalado sino investigar en torno y ver asunto por asunto qué trata de pasar desapercibido, su potencial preparatorio de un jubileo de canallada.

Hace unos días, diez a lo sumo llegaron médicos venezolanos - sin fotos en sus pasaportes - ayer se entregaron 98 camiones para una fuerza pública, se vende harina en envases de 5 kg., policías bolivianos ingresaron a territorio paraguayo, se atiza la tensión en relaciones con Perú ( que nada tiene que ver con los derechos humanos y lo del Pacífico) sino con la decisión de vender gas a Chile, Argentina y Ecuador porque los ductos se construyeron silenciosamente mientras nosotros nos hacíamos detritus por papel picado; incursiones en territorios de paises vecinos son prácticas de entrenamiento, para que los que operarán conozcan la zona (está en el manual de ocupación); la venta de harina es otra práctica para ajustar las fallas en provisión de alimentos cuando el país esté paralizado, los camiones llevarán a los lugares de apoyo al MAS, (pues el registro de sus leales caminantes ya se completó, con las familias y etc. El modelo es cubano, cada vecindario tiene su Bodega, de donde se recogen víveres y esa administración es un desafío a la nanotecnología.) Todo indica que para el tiempo de elecciones - desde Septiembre - Bolivia se levantará en vilo.

Al contrario de lo que se puede creer (que el plan es una joya del seso local o regional) el plan tiene 40 años por lo menos. No olvidarse que todas las intervenciones en asuntos políticos, de izquiera y de derecha, son planificados en una sola entidad. Los grandes líderes de izq y de derecha son tales porque así está en el libreto. Las imbecilidades de uno y otro lado igual. Ni somos libres, ni soberanos, ni lideramos nada. Cada uno de nosotros con sus potenciales y sus fallas, ya está registrado y nos pueden usar como quieran. ¿Chávez en el Poder? ahí lo necesitan; ¿Evo Morales presidente? Ahí lo necesitan. ¿Nadie les pone un alto a los fervorosos caminantes? Eso es lo conveniente.

Hay un libro que todos deberíamos leer: el Cuarto Jinete, es de los años 70 u 80. En él un diálogo entre un creyente patriota que va a armar una bomba en media New York conversa con su enseñante, un europeo rígido contratado por Libia (Gadaffi) y se habla de dinero para las revoluciones, el europeo se encoge de hombros, si no quieres gastar dinero, armas una gresca entre los locales para que no se perdonen y se maltraten, así se matan entre ellos y no te cuesta más que los que atizen. Esa es la guerra más barata.

Con lo que, los irredentos necios que visualizan algo positivo instigando al odio y las ofensas para demostrar algo a otros - o pasar a la historia y otras huevadas que tienen los pitulados testosterónicos - de cualquier lado, ya saben para quien maltratan a sus mujeres, abandonan a sus hijos, analizan himnos y caminan como cojudos con un "patriotismo" ferviente.

¡Estúpidos!