Mostrando entradas con la etiqueta crimen político. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta crimen político. Mostrar todas las entradas

martes, 29 de septiembre de 2009

MAS SANGRE FRIA, MAS

Alejo Cespedes
alejo.cespedes@hotmail.com

Desde mi última nota, A SANGRE FRIA, en alusión a la cruel ejecución del Hotel de las Americas, el 16 de abril de 2009, se ha añadido mas sangre a este triste episodio. Ocurre que el verdugo principal, capitán Walter Andrade, probó el fin de semana, su propia medicina. La "superioridad" lo condenó a muerte y planificó su eliminación física para asegurarse de su silencio, en un supuesto accidente de tránsito atribuible al alcohol, precisamente a escasos días en que debía presentarse a declarar. Es decir, primero se aseguró su ingestión de bebidas espirituosas o adulteradas con drogas adecuadas, se le atribuyó un vehículo destartalado, con frenos flexibles y un escolta del servicio secreto para controlar sus movimientos. Todo digno de la literatura de John Le Carré. Pero asi nomas actúan mentes desequilibradas obedientes de conservar para la "superioridad" las golosinas del poder que no les llegaron por más de quinientos años. Es hora de ponerse al día y ay! de quienes se interpongan en el camino de tan exquisita sensualidad. Pero como dice Ernesto Sábato, las casualidades no existen, se las crea. Algo falló y el "rambito" birlocho sobrevivió y con su machismo herido tratará de cantar como el gran Caruso, apenas salga del hospital.

Su vida, hoy vale oro. O bien le pagan lo que pida para edulcorar la acción de la tenebrosa mano negra o bien, tendrá que andar con el testamento bajo el brazo. Sus dias estarán contados.

Entretanto, un FABIAN que se dice "festivo", se atreve a criticar mis anteriores comparaciones de la masacre del Hotel Las Americas, con los procedimientos de la Gestapo, de la Triple A o de la DINA. Este fabián de pacotilla o no lee bien el castellano o su rápido curso venezolano de alfabetización le quedó chico. Mis analogías no fueron CUANTITATIVAS sino CUALITATIVAS,( you stupid ! ) Las atrocidades de los nazis, los argentinos o los chilenos, fueron frontalmente feroces, no se utilizó la simulación, la infiltración ni el montaje casi cinematográfico, para ejecutar a patéticos mercenarios, en sus camas ! y atribuirles post-mortem vinculaciones con los cívicos de Santa Cruz. Es mas, lo que asusta es la puntualidad de la acción: se la ejecuta horas antes de que en la Cumbre de Jefes de Estado, el presidente boliviano denuncie un macabro intentio de magnicidio !! Otra casualidad ??

Otras fotos aparecieron y muchas mas seguiran, pero los muertos, muertos están y una vida, una sola, vale tanto como un millón de ellas.

lunes, 28 de septiembre de 2009

RE: A SANGRE FRIA

Fabian Restivo
unfotografo@hotmail.com

Señor Alejo Cespedes:

Leyendo su columna, coligo que el titulo hace referencia a la temperatura de su sangre a la hora de escribirla. Permítame responderle a la primera parte de su columna, y al cierre de la misma. Lo separaré de esa forma, porque lo que esta en el medio abreva en la literatura fantastica y no poseo yo la imaginación para leer ese genero y mucho menos la capacidad para analizarla. Espero entienda y disculpe usted mis limitaciones.

Cominenza usted diciendo "Ni los excesos de la GESTAPO". Supongo que usted cree y acepta que el Furer, apenas se excedió. Pensaba poner un poco de orden y asesino a unas 5 millones de personas…digamos que el exceso fue que no pudo contener el primer envión, por eso primero (para ver si se le pasaba) creo los campos de concentración…y bueno…ya sabemos como es eso, quería tomarse un vino y se tomo cinco. Un exceso.

Luego habla usted con una soltura asombrosa de la EMA ( ESMA, en realidad, Escuela de Mecanica de la Armada). Déjeme decirle algo: fui parte de la CONADEP, guiada por Ernesto Sabato. 30000 desaparecidos, torturados, asesinados, no es una atrocidad que pueda compararse con nada y mucho menos ponerla como ejemplo de algo que es aceptable, comparándolo con el suceso de Las Americas. Ni comparándolo ni en si mismo. A menos que se sea un asesino o un cómplice, que es lo mismo. Y lo mismo puedo decir de los secuestros y asesinatos de Estadio Nacional, de Chile.

Realmente, la liviandad irrespetuosa de sus ejemplos ( o la aceptación orgullosa de ellos) me deja la preocupación permanente que tuve cuando se dictó la ley de amnistía en Argentina y uno sabia que su torturador o un asesino de estos podía cruzarse conmigo en la calle.

Sobre la ultima línea de su columna. Anduve buscando el periodismo investigativo al que hace referencia. Y no lo encontré.

domingo, 12 de julio de 2009

Arce Gómez

Jenny Ybarnegaray Ortiz
jenny_ybar@yahoo.com

En la madrugada del 9 de julio, Arce Gómez, llegó a Bolivia después de purgar dos tercios de la pena impuesta por un tribunal norteamericano por delitos de narcotráfico. Debo admitir, una cosa buena hizo Paz Zamora, mandar al reo al país del norte, porque, como sabemos, la justicia boliviana no logra que la ciudadanía se sienta protegida por ella, trátese de asuntos cotidianos o de delitos de lesa humanidad, nuestra justicia obra en el teatro del absurdo.

Ahora, el reo recluido en Chonchocoro chantajea ¿acaso se podía esperar otra cosa de esta bestia? La bestia no se arrepiente, diecisiete años de cárcel no fueron suficientes para que reflexionase, para que se arrepintiese de sus crímenes, para que surgiese de su torpe cerebro una brizna de humanidad. Está enfermo ¿merece compasión? ¿Es que acaso él tuvo un mínimo gesto de compasión por quienes mandó a asesinar, recluir, torturar y exiliar? Su abogado comenta que "en su celda no entra un rayo de sol", que tramitará ante el Régimen Penitenciario que se le asigne una celda "más cálida", cuando en los sótanos donde mandó a recluir sin juicio ni sentencia a cientos de bolivianos no entraba un rayo de sol, una frazada, un solo signo de esperanza; pero, la bestia "exige sus derechos" ¡vaya cinismo!

Él sabe que está protegido por las leyes que jamás respetó, sabe que no le aplicarán "picana" o "submarino", no le introducirán objetos en sus "partes pudientes" ni agujas debajo sus uñas, no le golpearán hasta producirle hemorragias internas ni le obligarán a sumergir su asqueroso rostro en estiércol de caballo para que confiese dónde están los restos de los asesinados desaparecidos durante el régimen de terror que sembró cuando él fungía como máximo jefe de la represión, por eso recurre al chantaje y su abogado lo secunda, su "estrategia de defensa" es la extorción porque no cabe en la bestia otro recurso más expedito que éste.

Su compadre García Meza, en otra celda de la misma cárcel, "no sabe, no responde"; él sí sabe, pero amenaza que no hablará si no anulan el juicio que lo condenó a la pena máxima, juicio al que no se presentó porque no tenía argumento para defenderse de las acusaciones que pesaban sobre él. El abogado de oficio, ahora, espera conocer el expediente para buscar "errores procedimentales", con el propósito de "anular obrados". ¿Será que las escuelas de derecho en este país se empeñan en enseñar a sus estudiantes a cometer "errores procedimentales"?, porque no hay juicio que no los tenga, ni criminal que no se ampare en ellos.

Si su imagen de "hombre acabado" provocará lástima en alguien, no se deje engañar, ese hombre no merece lástima ni perdón, porque que él obró en "su sano juicio" y no tuvo compasión alguna. Cegado por el odio mandó a ejecutar sin juicio alguno: el 17 de julio de 1980 a Marcelo Quiroga Santa Cruz, Carlos Flores Bedregal y Gualberto Vega; el 4 de agosto de 1980 a pobladores y pobladoras de la mina Caracoles, Olimpia de Sánchez, Francisco Choque, Rufino Apaza, Julio Hueso, Quintín Colque, Ignacio Miranda, Pedro Choque, Rufino Chambi, entre otras y otros; el 15 de enero de 1981 a los dirigentes en clandestinidad del MIR Jorge Baldivieso, Gonzalo Barrón, Artemio Camargo, Arcíl Menacho, José Luís Suárez Guzmán, Ricardo Navarro Mogro, José Luis Reyes y Ramiro Velasco; y la lista de sus víctimas sigue y suma .

La bestia está en Chochocoro ¡enhorabuena!, si de su apariencia humana surgiere por un momento una señal de humanidad, si tuviere aún la facultad de sentir, si fuere capaz de pedir perdón, de señalar las tumbas de los desaparecidos, pudiese redimirse ante los ojos de la sociedad boliviana, de lo contrario ¡que se pudra! Debemos de estar alertas, ojala que a ningún magistrado, a ninguna magistrada, se le ocurra caer en el chantaje de este hombre que merece su condena, al igual que muchos otros que todavía se solazan de su buena fortuna y caminan por las calles amenazantes, como si no debieran nada a nadie.