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Unidad Nacional y Samuel Doria Medina son el único centro democrático viable y real en Bolivia. Expresan una conjunción de voluntades de un equipo con doctrina y principios, donde la justicia y la libertad tienen igual peso.
El MAS fue una confederación de organizaciones sociales hasta el 2007, cuando su gestión de gobierno se mostró ineficiente al extremo aunque muy simbólica en los rostros de los Ministros que eran más representantes de los "movimientos sociales" que del Estado nacional –recuérdese a Casimira Rodríguez y a Abel Mamani-. Entonces, el MAS tomó la decisión de ser un protopartido (partido en gestación), con un núcleo dirigencial articulado por lealtades de distinto tipo con Evo Morales y donde los líderes de las organizaciones sociales son solo respaldo social –recuérdese la salida de Román Loayza y sus argumentos-. Hoy, el MAS busca convertirse en un partido de alcance nacional.
PODEMOS fue el 2005 un archipiélago de agrupaciones ciudadanas que intentó ser respuesta a la "confederación de organizaciones sociales" que fue el MAS. Sus insuficiencias programáticas y sus liderazgos segmentarios lo condujeron a aprobar con un sentido suicida el revocatorio y a eliminar las posibilidades opositoras nacionales de los poderes regionales. Lo dramático de Pando mostró el extremo de la debilidad de este esfuerzo que hoy ya no existe como organización política. Si PODEMOS ha muerto, y el MAS se vuelve cada día más nacional ¿Por qué insistir desde la oposición en un esfuerzo regional sin horizonte nacional posible?
Hay gentes "bienpensantes" –por suerte muy pocas- que insisten en la estrategia fracasada de la mera trinchera de resistencia, que siguen apoyando las manos en un muro que ya se derrumbó. No perciben que el rencor no construye y que sólo sostienen los restos del muro de pequeños poderes regionales soldados con chicle. Esta propuesta, al ser estéril para competir en la misma cancha del MASismo y refugiarse en las debilitadas regiones, es verdaderamente funcional para la estrategia del MAS.
Esta elección asentará un camino para la reestructuración de la oposición a partir de UN y la capacidad de un programa que articula a la nación total desde una herradura de dos extremos: a) la creación de trabajo con oportunidades económicas para nuestro pueblo y b) la defensa férrea de la democracia. Desde las clases medias vigorosas de un occidente tan crucial como es El Alto o de un oriente tan lúcido como es el de Santa Cruz con su modelo económico integrador, emergió ya una propuesta que no acepta ver a la clase media de rodillas. Un programa coherente y bien recibido por nuestro pueblo bajo un liderazgo adecuado y un equipo capaz de candidatos a senadores y diputados, que es la única garantía de un gobierno eficiente o de una oposición propositiva, con capacidad de interpelación nacional.
Entonces el llamado "voto útil" solo tiene sentido en esta dirección, pues entiende que los bolivianos estamos en cambio desde que instalamos la democracia en 1982 y que no aceptamos que cambio sea sinónimo de Evo, pues entiende que Samuel y UN son una verdadera alternativa política para la generación de trabajo y oportunidades económicas, para la Bolivia productiva y democrática. El voto por Unidad Nacional es el único voto útil, pues UN es la única alternativa real y viable para detener al MASismo el 6 de diciembre, pero también en el próximo mañana electoral que está en abril de 2010, a la vuelta de la esquina.