lunes, 30 de marzo de 2009

Politicas economicas insuficientes

Alberto Bonadona Cossío
abonadona2001@yahoo.es

La economía boliviana como cualquier otra se encuentra amenazada por la recesión que confrontan los países industrializados. Grande es la fragilidad de la pobre economía nacional y cualquier acumulación de reservas que se ha logrado puede ser barrida en un periodo relativamente corto. El mercado externo de Bolivia, principalmente orientado a la producción de gas natural y minerales, se encuentra seriamente afectado y condicionará el futuro inmediato del país. Bolivia se encuentra, sin embargo, entre los países latinoamericanos que menor número de medidas defensivas ha tomado.

El primer sector que ha mostrado efectos negativos es la minería que desde fines del año pasado, si algo empujó, fue el desempleo. El fondo de estabilización creado a la hora nona para aplacar las caídas en el precio del zinc no tuvo ni un solo cliente. No obstante, incluso en el informe de la CEPAL publicado en Internet, "La reacción de los gobiernos de América Latina y el Caribe frente a la crisis internacional: una presentación sintética de las medidas de política anunciadas hasta el 20 de febrero de 2009", lo anuncia como una de las medidas utilizadas por el gobierno para estabilizar el precio del zinc y mantener los niveles de producción alcanzados.

Nadie dudará que de los 2.871 millones de dólares presupuestados para YPFB, dadas las condiciones operativas de esta institución, mil millones que debieron originarse en el Banco Central no llegarán a ser utilizados por ésta alicaída empresa. De los 1.871 millones de dólares restantes nada indica que se gastarán productivamente, aunque todo apunta a la imperiosa necesidad de fortalecer YPFB.

El documento de la CEPAL menciona que: "los proyectos de urbanismo y vivienda recibirán un gran impulso... su prepuesto crecerá un 18% con relación a 2008 y llegará a... 200 millones de dólares". Si lo que ocurrió el año pasado se repite, lo que es muy probable, el crecimiento predicho, una vez más, se habrá dado en el papel. Entre los mayores fracasos de la inversión pública de 2008 está la vivienda porque no existió, ni existe todavía, un efectivo plan de vivienda.

También señala el documento de la CEPAL que se invertirán 690 millones de dólares en la construcción de caminos (37,5% del PGN). Se espera que este monto realmente se gaste y constituya un amortiguador del desempleo que se viene. Dentro la política monetaria y financiera el Informe anota "la disminución de absorción de liquidez mediante operaciones de mercado abierto a partir del segundo semestre del 2008". Se debe suponer que se espera una baja tasa de inflación porque las exportaciones caerán y, aunque la CEPAL no lo menciona, el gobierno confía que el tipo de cambio, al permanecer fijo, evitará presiones en los precios de las importaciones. Las medidas que el gobierno esgrime, nacional e internacionalmente, para defender a la economía de la crisis internacional se muestran insuficientes. Además, al estar perforadas por la corrupción y ausentes de una visión integral para fortalecer la producción, se encaminan al fracaso.