miércoles, 23 de junio de 2010

PERCEPCIÓN Y GOLPE INSTITUCIONAL

Luis Fernando Ortiz Daza
lufo69@yahoo.com

¿Podrán las autoridades electas de las gobernaciones o los municipios sobrevivir al embate de los grupos masistas y/o movimientos sociales que perdieron en las elecciones de abril? Parece imposible de acuerdo a los acontecimientos que se vienen produciendo en regiones como Quillacollo, Sucre y otros 20 municipios y 3 gobernaciones "opositoras" al gobierno de Evo Morales.

La crisis del Estado Plurinacional, nuevo Estado, vieja crisis, proviene del conflicto de percepción acerca de la realidad. Las personas a la vez que los grupos de poder, manifiestan tensión acerca de la ideología, creencias, emociones y actitudes sin un conocimiento real de una cultura universal que hace posible la convivencia y complementariedad de las distintas cosmovisiones, que en buenas cuentas son dos cogniciones: Una supuestamente Aymara, etnocentrista, colonialista y expansionista y disque incluyente y la otra con un marco de referencia de una cultura universalista, de globalización y de inserción a la justicia y los derechos humanos de las Naciones Unidas, que incluye también los derechos de los pueblo indígenas originario campesinos y la libre autodeterminación de los pueblos.

Creemos que no se puede seguir así, el gobierno y los partidos políticos, agrupaciones ciudadanas, organizaciones sociales, la sociedad civil, debemos debatir acerca del ejecución sin sentencia de autoridades legítimamente electas, así como se ejecutan cientos de inocentes sin juicio en comunidades donde se practica la justicia comunitaria. Aquí es interesante ver, como la presión de la turba puede hacer prevalecer por encima del derecho, la legitimidad y/o la legalidad de las personas.

La presión oscila de acuerdo a los intereses del gobierno, que beneficiándose del conflicto, actúa como los focos de calor o chaqueos para devastar una democracia, utiliza "pirómanos", que atizan a jueces y fiscales, quienes gasolina en mano condenan y acusan a los opositores sin muestra de pruebas, en base a comentarios e intrigas de medios de comunicación y comunicólogos que no son capaces de indagar, investigar y comparar, para efectivamente constituirse en un servicio que beneficie a la sociedad civil. Ojo que aquí no estamos con la impunidad, queremos que se juzgue, que las personas tengan derecho a una sentencia ejecutoriada para ser condenados, no que se queden en el limbo con una acusación o imputación formal.

Que se entienda las aviesas intenciones del gobierno, que se sepa que si el Gobernador o Alcalde electo es suspendido por una acusación o imputación, se lo estará ejecutando civilmente en un acto de barbarie, pongamos el caso, muy probable, de la inocencia del imputado, éste es suspendido "temporalmente", en su lugar e ilegítimamente será colocado un miembro de la Asamblea Departamental, hasta que el acusado demuestre su inocencia. Si le da la gana a la justicia servil, el proceso puede durar y demorar años, el interino se quedará hasta cumplir el período constitucional de quien legal y legítimamente debería permanecer en el cargo electo.

Ahora, ¿con qué moral puede una persona, asumir un cargo que no le corresponde?, con la moral del prebendalismo, el clientelismo y la corrupción de los aparatos de poder que movilizan personas, que cercan congresos, que dinamitan en las calles y plazas, que ajustician y linchan, que en fin de cuentas son las personas que pisotearon la constitución republicana liberal, que legítimamente llegaron al poder por el estado de la coyuntura y que hoy son los que nuevamente pisotean su constitución, vulneran los derechos de las personas y critican al estilo Llorenti, que no es posible que en Sucre se manifiesten con bombas molotov y dinamitas, ¿querrá flores y papel picado?. Algunos se van como vinieron.

Volviendo a la cultura, hace falta una cultura democrática en nuestra sociedad, para que sea posible una mejor democracia. El sistema político de este nuevo Estado, no puede superar la pesada herencia del autoritarismo, la tendencia a preservar sistemas y modos irracionales; la gente aún crédula del caudillo, acepta programas ancestrales; los movimientos sociales han copado el poder y no existe una articulación de una oposición que proponga una cultura universal, democrática, de respeto y de Estado de Derecho.

En la población en general, existe una percepción de incompatibilidad entre lo que se está haciendo y lo que es posible en un estado de derecho.

"La democracia para fortalecerse necesita de un marco de referencia cultural que esté articulado de forma universalista; no se puede ver a los individuos circunscritos a grupos económicos, étnicos, religiosos o regionales; los actores políticos deben verse dentro de perspectivas más amplias como miembros de una comunidad universal, donde cada participante tiene el mismo status político, legal y moral." (María Paz Salas)