lunes, 14 de junio de 2010

TANTEANDO UN FUTURO PROBABLE

Juan Mayta Conde
juanmaytaconde@yahoo.es

Si usted hace un pequeño esfuerzo por leer la prensa venezolana, internet lo facilita, verá nítidamente que lo que va pasando en el país bajo el gobierno del MAS y su proyecto de revolución socialista va a la zaga, detrás de lo que hace el gobierno venezolano de Chávez en su ruta hacia el socialismo. Así, la redistribución de la riqueza social (que en Venezuela es muy grande por la exportación del petróleo, principalmente el "imperio") entre la población necesitada (los bonos en Bolivia). La acumulación, antidemocrática, de los poderes del estado en manos del Presidente, cosa que en Venezuela fue facilitada cuando la oposición decide no participar en elecciones, mientras que en Bolivia viene sobre la base de los dos tercios de dominio sobre el legislativo. La anulación de la oposición utilizando masivas campañas de comunicación, en Venezuela en una cadena total de medios que se instala cada vez que lo requiera el Presidente (y obligatoriamente), en Bolivia con el uso partidario abierto de los medios del estado y la compra de varios privados, por gente ligada al poder, como periódicos y canales de televisión y la amplia red de radios comunitarias Patria Nueva. La anulación de líderes, personalidades y autoridades no asimilados a las filas del partido de gobierno, utilizando recursos judiciales para procesarlos por hechos cometidos, sospechados y delitos imaginados, en procesos facilitados por la sumisión del Órgano Judicial al Ejecutivo, actividad amplia en Venezuela, y empezando y prosperando en Bolivia. Amedrentamiento y acoso judicial a periodistas incluyendo cierre de medios, en Bolivia empezando y desarrollándose rápidamente, en Venezuela una práctica habitual. Ofensiva legal-administrativa dirigida a amedrentar y cerrar empresas privadas nacionales, acompañada de campañas de desprestigio en los medios de comunicación, en Venezuela cerrando ya una enorme cantidad de empresas (incluidos medios de comunicación), en Bolivia, con medidas que frenan exportaciones y limitan el comercio con listas de precios y cupos, no se sabe aún de ninguna empresa privada boliviana nacionalizada o estatizada o simplemente cerrada, aunque lo que le pasó a el LAB se acerca a esto. Están también las recurrentes declaraciones de los mandatarios acusando al imperio de conspiración y hasta de intentos de magnicidio. Las constantes denuncias de conspiración antirevolucionaria. Las alianzas con países semiproscritos como el Irán.

Todo esto, según dicen, en camino del socialismo, en proceso revolucionario. Estilo que remata, confirmando eso de que nada nuevo hay bajo el sol revolucionario socialista (desde sus inicios en el siglo XX), con la relevante práctica del viejo culto a la personalidad. Lo que agrega al santoral revolucionario socialista a Evo Morales y Hugo Chávez como a nuevos líderes mundiales del socialismo de los Lenin, Stalin, Mao, Castro, etc., esta vez triunfante (¿...?).

El camino está trazado. Es el camino que nos están haciendo transitar a los bolivianos a empujones y trancazos, de a buenas y de a malas. Una ruta que, sin embargo, no diseñaron los masistas (por limitaciones obvias), sino, que viene inspirada y hecha en sus rasgos fundamentales y accesorios por los líderes de la Cuba socialista. Personas altamente calificadas y experimentadas, con verdadera tecnología en estrategias de sometimiento de la natural rebeldía y descontento de los pueblos (medio siglo y más aplanando la voluntad del pueblo cubano, no es poca cosa). No por nada los líderes de Cuba y Venezuela hablan de Venecuba, una suerte de país que surge de la unión de Cuba y Venezuela. No sería extraño que se empezara a hablar de VeneCubaBolivia.

Retomando a lo anterior. Bolivia va siguiéndole los pasos a Venezuela, mientras que el proceso revolucionario en este país, sigue los diseños e inspiración de los hermanos Castro de Cuba y su alto comando revolucionario. Así es, somos parte importante del proyecto, algunos dicen que aquí en nuestro país existen condiciones mejores para la revolución que en la misma Venezuela.

Como se ve, es importante que sepamos cuál es la ruta y que nos espera a las 36 nacionalidades indígenas y a la nacionalidad chuta boliviana. Para ilustrar la importancia de hacerle seguimiento a los procesos revolucionarios venezolano y cubano copio lo siguiente:

"Pero el paternalismo de Estado ha sido la base de esta sociedad por décadas; y era parte fundamental del contrato social entre el Gobierno Revolucionario y el pueblo. Contrato Social que se rescribe en 1968 con lo que se llamó "La ofensiva revolucionaria" y que -dicho sea de paso- modificaba sustancialmente la promesa de Contrato Social, por la cual se luchó y se amaneció libre el primero de enero del 1959. El documento en cuestión es conocido como La historia me absolverá (1). Luego, en 1967, en virtud del nuevo acuerdo -decisión unilateral del Gobierno-, que prometía ser un paso de avance, fueron estatizados todos los negocios privados. Donde "todos" significa "absolutamente todos", desde las bodegas de barrio hasta los chinchales de los zapateros remendones. Negocios que fueron estatizados, no nacionalizados como se suele decir; las nacionalizaciones de los grandes negocios en manos del capital extranjero habían ocurrido en los años anteriores. "La ofensiva revolucionaria" era explicada como una necesidad, para que el Estado pudiera repartir mejor las ganancias. Resultando que el Estado se convertía en el dueño de todas las formas de producción de bienes y servicios de la isla, y prometía, a cambio, proveer de todo lo necesario para el bienestar material del pueblo." (El subrayado es nuestro)[1].

Como se ve que allá también tuvieron su "etapa de transición", como la que estamos pasando enmarcada (hasta por ahí) en la actual CPE, la que por cierto puede ser fácilmente modificada y cambiada por el MAS y sus dos tercios en el Legislativo para superar la transición y llegar al verdadero modelo socialista soñado.

Bueno, así estamos, que después no se diga que no sabíamos hacia donde nos conducían los revolucionarios del MAS y Don Evo Morales y Hugo Chávez y los hermanos Castro. A estas alturas, el silencio sobre estas cosas es ya consentimiento.