lunes, 26 de julio de 2010

El Caso Contrafactual para la Economía Boliviana

Luis Carlos Jemio
lcjemio@grupointegral.bo

Hasta hace unos pocos años, las economías de Bolivia y Perú habían seguido procesos muy similares. A principios de los 80s ambas economías experimentaron los efectos de la crisis de la deuda externa, sufriendo caídas en el producto e hiperinflación. Posteriormente ambos países aplicaron programas de estabilización, aunque Bolivia lo hizo con cinco años de anticipación. Durante la década de los 90, ambos países realizaron reformas estructurales dirigidas a profundizar el modelo de economía de mercado, consistentes en la privatización de las empresas públicas, reformas sectoriales dirigidas a promover la inversión privada, marcos regulatorios sectoriales, reforma del sistema de pensiones, liberalización financiera y apertura externa de la economía, fortalecimiento institucional del Banco Central y otras instituciones claves del sector público, entre las más importantes. A finales de los 90 y durante los primeros años de la década de los 2000, ambas economías sufrieron los efectos de la crisis internacional originada en la crisis asiática, la que se manifestó principalmente en la desaceleración de las economías, tasas elevadas de desempleo, y crisis bancaria caracterizada por una elevada mora y contracción del crédito.

Sin embargo, a partir de 2006, Bolivia realiza un viraje radical en la orientación de las políticas que había venido aplicando, cambiando el modelo económico de mercado por uno donde se espera que el Estado asuma el papel fundamental en la conducción de la economía. Este cambio en el modelo económico ha traído como consecuencia hasta el momento la reversión de algunas de las reformas aplicadas como es el caso de las nacionalizaciones de las empresas de hidrocarburos, telecomunicaciones y electricidad, lo que se ha traducido en una disminución de los flujos de inversión extranjera directa hacia esos sectores. El Perú por otra parte ha mantenido el modelo de libre mercado, profundizándolo incluso con la negociación de acuerdos de libre comercio con Estados Unidos y Europa.

Si bien el cambio en el modelo boliviano es aún relativamente reciente, es importante realizar un análisis sobre el comportamiento de algunos indicadores para ambas economías, con el objeto de comparar el desempeño de dos modelos de desarrollo económico contrapuestos. El cuadro siguiente presente algunos indicadores relevantes para la economía de ambos países para los años 2005 y 2009, a partir de los cuales es posible obtener algunas conclusiones interesantes.


Indicadores Macroeconómicos para Bolivia y Perú

Fuente:
Cepal y Fondo Monetario Internacional
Nota: El dato de Tasa de Formación Bruta de Capital que aparece en 2009 corresponde a 2008.


Entre los años 2005 y 2009 el PIB per cápita en el Perú creció en términos reales a una tasa promedio anual de 5,5%, mientras que durante ese mismo periodo el PIB per cápita real en Bolivia creció a una tasa promedio de 2,8% por año. Como resultado, el PIB per cápita en el Perú aumentó durante este periodo de US$ 2.353 (en dólares del año 2000) a US$ 2.916, mientras que el PIB per cápita de Bolivia pasó de US$ 1.065 a US$ 1.191.

Durante ese periodo las exportaciones crecieron en Bolivia a una tasa anual de 14,8% pasando de US$2,791 millones (dólares corrientes) en 2005 a US$4,848 millones en 2009; mientras las exportaciones en el Perú crecieron a una tasa anual de 11,5%, pasando de US$17.368 millones a US$26.368 millones. Si bien las exportaciones en Bolivia muestran un mayor crecimiento, es importante mencionar que durante este periodo el boom de precios de materias primas tendió a beneficiar más a Bolivia que al Perú, ya que sus términos de intercambio (TI) subieron entre 2005 y 2009 en 12,9% mientras que en el Perú solo lo hicieron en 8,4%. Esto significa que en el crecimiento de las exportaciones para el caso de Bolivia tuvo una mayor incidencia el componente de efecto precio en relación al efecto volumen. En el caso del Perú el efecto precio fue menor y el de volumen fue mayor.

Donde se dan las mayores diferencias entre ambos países es en el área de la inversión. La tasa de formación bruta de capital fijo en Bolivia subió de 13,4% del PIB en 2005 a 17,6% en 2008, mientras que en el Perú lo hizo de 17,9% a 26,7% durante el mismo periodo. También existe un elemento cualitativo que es importante mencionar en el crecimiento de la tasa de inversión en ambos países. Mientras que en Bolivia la mayor parte del crecimiento de la inversión se debe a la inversión pública, en el Perú la inversión ha sido mayoritariamente privada. La inversión extranjera directa (IED) en Bolivia pasó de US$-290,8 millones en 2005 a US$425,7 millones en 2009. En el Perú por su parte la IED pasó de US$ 2.578 millones a US$4.363 millones durante el mismo periodo. Una mayor tasa de inversión es fundamental para que la economía genere un crecimiento de largo plazo más elevado y un mayor potencial de generación de ingresos y empleo.

Si bien es aún temprano para determinar cuál de los dos modelos ha producido mejores resultados, va a ser importante hacer un seguimiento comparativo a las economías de ambos países en el futuro, para tener una conclusión más definitiva sobre este aspecto. En este sentido, la economía peruana podría convertirse en el caso contrafactual de la economía boliviana. Es decir, nos ayudará a responder la pregunta de: ¿cómo se habría desempeñado la economía boliviana si se habría continuado aplicando el modelo económico de libre mercado? El análisis anterior muestra algunos indicadores importantes que podrían dar una pauta temprana sobre este aspecto.