domingo, 29 de agosto de 2010

el Defensor del Pueblo: ¿otro infiltrado?

Iván Arias Durán
ivanariasduran@hotmail.com

Cuando el actual Defensor del Pueblo exclamó su adhesión al proceso de cambio y fue electo por la mayoría masista en el Congreso, las dudas sobre su accionar en sentido de defender a los ciudadanos, y no al Estado como lo propuso su mentor EMA, estaban en duda. No sabíamos si los parlamentarios habían optado por un defensor de los derechos humanos o un defensor de los postulados del partido de gobierno. Dada la dinámica social y política que vive el país, la flamante autoridad no tuvo que esperar mucho para mostrar a la opinión pública por dónde iría su comportamiento. Desde los hechos de Uncia, donde fueron linchados cuatro policías, terminando en el conflicto de Potosi, que soporto 19 días de paro, el accionar del Defensor del Pueblo fue, para unos, anodino, para otros, de bajo perfil, sin peso propio.

Sin embargo, las cosas se le están poniendo de color hormiga al señor Villena a propósito de la entrega de su informe investigativo sobre los hechos de Caranavi, donde hubieron dos muertos, que es diametralmente opuesto al informe que hizo la comisión del Congreso. Mientras la mayoría de los padres de la patria, concluyen que los culpables de los sucesos de Caranavi son los dirigentes de los colonizadores, el del Defensor del Pueblo, concordante con el informe por minoría del Congreso, afirma que el Gobierno, por medio de sus autoridades y fuerzas de represión, violo los derechos humanos y es responsable de los actos de violencia y muertes en los yungas paceños

Al Gobierno, el informe de Villena les ha caído como un balde de agua fría y en bloque, mediante una conferencia de prensa con la presencia del Canciller de la Republica y tres Ministros más, han salido a rechazar el documento del Defensor del Pueblo y a ratificar su total apoyo al Ministro de Gobierno que, de aceptarse la versión de la Institución, tendría que renunciar a su cargo y ser motivo de investigación. Por su parte, al día siguiente de la contundente reacción del Poder Ejecutivo, la policía, a la cabeza de su máxima autoridad, poniendo la cereza sobre el cierre de filas, ha descalificado no solo el informe sino a la Defensoría del Pueblo y a la Asamblea de Derechos Humanos mostrando supuesta infiltración de agentes externos y de dudosa procedencia en el equipo de investigadores o colaboradores de estas instituciones.

Por qué esta reacción tan rápida y contundente de los que hoy detentan el poder? El mensaje parece ser muy simple: "nosotros te pusimos y nosotros te podemos sacar. Ubicatex. Estas ahí no para ser un problema para el Gobierno sino un facilitador de las políticas del proceso de cambio. Mira lo que les pasa a los que se atreven a ir por sus propios senderos: defenestrados, humillados, enjuiciados". Puestas así las cosas, el señor Villena se encuentra en la encrucijada de seguir lo que le mandan sus principios, sus ideales humanos y religiosos o rendirse ante la presión del poder central. De optar por lo primero debe prepararse para recibir una andanada de acusaciones e improperios que buscaran rendirlo y desacreditarlo. Para saberlo basta con revisar lo que les pasa a alcaldes, gobernadores y líderes sociales que se aventuran a contrariar: se los acusa de derechistas, infiltrados, vende patrias y agentes del imperialismo. El actual Defensor la tiene muy difícil y dependiendo de qué camino tome ante esta arremetida habrá ganado la confianza, el respeto y apoyo del pueblo o se habrá convertido en una más de las cajas de resonancia que ya tiene, de forma legal o ilegal, el partido de Gobierno.