jueves, 25 de noviembre de 2010

Gobierno intocable

Marco Antonio Navarro
marcoantonionav@gmail.com

Los sistemas de alerta del gobierno funcionan de inmediato cuando alguien hace un llamado de atención sobre hechos preocupantes en la sociedad, como es el crecimiento del narcotráfico en Bolivia.

Los furibundos ataques de dirigentes cocaleros y de funcionarios gubernamentales contra el Arzobispo de Cochabamba, Tito Solari, no se dejaron esperar y utilizaron una serie de adjetivos calificativos contra el clero, como el de la presidente de la brigada del MAS en la Cámara de Diputados, Emiliana Aiza, de exigir la expulsión de la Iglesia Católica del país.

Reacciones hormonales sin criterio y fundamento alguno son cotidianas, los acólitos del Jefe de Estado responden sin conocer el tema, como lo hace el viceministro César Navarro al acusar de manera directa a la autoridad religiosa de "calumniador y demagogo".

Solari exteriorizó preocupación al constatar la utilización de menores en la compraventa de drogas en algunas zonas del Chapare, lo dijo ante los feligreses en Cochabamba y la declaración ocasionó una reacción inmediata.

Los cocaleros son intocables, al igual que el gobierno, y nadie puede referirse al crecimiento desmesurado del narcotráfico en Bolivia, al escaso control en la producción de materia prima y al constante ingreso de precursores para la elaboración de cocaína, sólo muestran debilidades notorias en la lucha contra uno de los principales flagelos de nuestra sociedad, el otro es el alcoholismo.

Otra vez la libertad de expresión está en entredicho y quien piensa distinto o señale estar en desacuerdo recibe las andanas de los adeptos del MAS, cuales defensores del presidente Evo Morales salen a la palestra, con el fin de ganar indulgencias del jefe, y no les interesa quién es el vilipendiado, lo acusan, defenestran, expulsan, juzgan y encarcelan.

Son los únicos defensores de la verdad, los racionales y cuerdos en un país donde no se aprecia el "proceso de cambio", pero claro es preciso continuar en la lucha contra los neoliberales, los derechistas y los voceros de Estados Unidos.

Los militantes del partido en función de gobierno reaccionaron como "leche hervida" y utilizaron todos los medios a su alcance para atacar a la iglesia Católica y, en especial, al arzobispo Tito Solari. Nadie puede estar en contra del gobierno y aquel ciudadano que realice una denuncia es perseguido y enjuiciado. Total …vivimos en un país donde la persecución es una constante y los procesos judiciales son diarios contra los llamados opositores "al cambio".

La soberbia es mala consejera y no permite razonar de manera adecuada, la falta de respeto contra las personas es permanente de quienes dicen ser defensores de los derechos humanos, de la igualdad y están en contra del racismo, cuando lo primero que expresan es odio y rabia contra sus propios hermanos.