miércoles, 29 de diciembre de 2010

Me hubiera gustado estar ahi...

Adrian Barrenechea
adrian_barrenech@hotmail.com

Cuando se reunió el Gabinete que resolvió la aprobación del Decreto Supremo, que instrumentó el incremento en el precio de los combustibles; solo me puedo imaginar esa discusión:

"Señor Presidente, tenemos un problema –alguien debe haber dicho- gastamos demasiada plata en la subvención de los combustibles y una gran parte de esa plata se va a los países vecinos debido al contrabando… tenemos que encontrar la manera de solucionarlo".

Después de unos minutos de silencio, se debe haber escuchado una voz profunda y solemne que dijo: "y ahora?, qué hacemos?".

Entonces alguien respondió "Bueno, controlar, el contrabando no es una alternativa, todos sabemos por donde sale la mayor parte, pero imagínense nomás el costo político de querer controlar eso… uuuu no, nos sacan a patadas!, peor que al Goni en ampliado de la FEJUVE nos iría…"

Después de una discusión intelectual y técnicamente enriquecedora deben haber llegado a la conclusión que es más fácil cortar la subvención que tratar de controlar a contrabandistas hormiga y eliminar la corrupción en puestos fronterizos de control. Una vez resuelto que demandaba menos esfuerzo decretar un gasolinazo seguro se escucho: "Pero qué les decimos a nuestras bases?"…

"ya se! –seguro dijo alguno de los eruditos del Gabinete- vamos a decir que la subvención es una medida neoliberal, completamente ciega, que beneficia más a los ricachones que se compran hummers y autos de cilindradas monstruosas sin preocuparse por cuanta plata gastan en gasolina, pues nosotros les subvencionamos más de la mitad. Es decir, los pobres le pagan su gasolina a los ricos, con eso fija nos apoyarán"… "Además, les diremos que es más barato para los propios Bolivianos pagar el doble por gasolina que reforzar el control en la enormidad de nuestra línea fronteriza y… Además –dijo alguien interrumpiendo- vamos a decirles que les compensaremos con EMAPA, es cuestión nomás que hagan colas, o sea si quieren comer, es lo mínimo que les toca hacer, nove?..."

"Sí, me parece genial, espérense nomás un tiempito a que yo me vaya de viaje y todos estén de chaki y ahí le metemos!"

Aún para el más ferviente opositor lo absurdo de esta historia es demasiado para aceptar, pues, en esta discusión imaginada, faltó alguien que puntualice que:

1. En Bolivia hay más pobres que ricos; por lo tanto, el "beneficio" de dejar de subvencionar a los ricos, a costa del bolsillo de los pobres es, en realidad, un absurdo tanto intelectual como aritmético.

2. Alguien que tiene plata para comprarse un vehículo de 90.000 US$ probablemente tenga para pagar la diferencia en el precio de la gasolina, en cambio una persona que vive con su sueldo justo (que es el caso de la inmensa mayoría de los afortunados que tienen un sueldo para ajustarse) se verá imposibilitado de pagar… y ni siquiera me atrevo a pensar en el efecto que tendrá el gasolinazo sobre el resto de las cosas.

3. No son cientos de miles de kilómetros de fronteras los que hace falta controlar, sino algunos puntos, conocidos por todos, pero, claro, en esos lugares no se están con marchas, petardos y demás macanas, ahí los policías que entran, salen con los pies por delante.

4. Con las reservas de Gas Natural tan bajas como se especula que están (y de hecho las cifras se conocen aunque no sean "oficiales", al mejor estilo Venezolano), se supone que tenemos gas para 9 años, cubriendo simplemente los contratos con Brasil y Argentina y atendiendo (apretadamente) el crecimiento vegetativo de la demanda interna. Si a eso le sumamos la conversión a GNV de al menos 50.000 vehículos, solamente durante el 2011 (el promedio anual actual es de 3.500 informaron los responsables de reconversión) y la muy extensa instalación de redes de distribución que, al menos en La Paz, se viene realizando, me imagino que esos 9 años se verán drásticamente reducidos (ni siquiera pienso tocar el tema de la falta de capacidad del GAA y los problemas de producción).

El problema de las reservas es, razonablemente, fácil de solucionar, simplemente se invierte más en exploración y en probar las reservas probables, cosa que habría justificado el salvaje incremento en el precio de los combustibles, pero el problema es que esa plata ya esta comprometida a las Universidades, Gobernaciones y Municipios.

No hay peor mentiroso que el que dice la verdad a medias; que no nos engañen, el gasolinazo nada tiene que ver con contrabando, ricachones ni sus hummers.