lunes, 3 de enero de 2011

Bolivia se desangra

Julio Gastón Alvarado Aguilar
julgas@gmx.net

El Vicepresidente Álvaro García Linera afirmó, ayer domingo 2 de enero de 2011, que Bolivia se está desangrando, que tiene una herida que irá creciendo si no se elimina la subvención a los hidrocarburos, lo que me hizo recuerdo a la afirmación del ex Presidente Víctor Paz Estensoro el 29 de agosto de 1985, cuando dictó el Decreto Supremo 21060 y afirmaba: “¡Bolivia se nos muere!”

En un monólogo de 2 o 3 horas, el Vicepresidente se refirió sólo con una frase al gran endeudamiento fiscal: “Es una mentira” y manifestó que los neoliberales la inventaron. A falta de razones y argumentos, buena es la descalificación de los que piensan diferente y de los que podemos demostrar que el endeudamiento del gobierno es una realidad, la causa para el famoso gasolinazo.

Pues bien, analicemos la “mentira neoliberal”, pero lo haremos con la estadísticas del gobierno del Presidente Evo Morales, no con datos elaborados por “analistas neoliberales”.

El planteamiento central y que debe responder el Presidente Evo Morales es el siguiente:

¿Por qué el Gobierno de Evo Morales endeudó a Bolivia con unos 5.000 millones de dólares si está recibiendo mucho más dinero que los gobiernos neoliberales anteriores?

Desde que Evo Morales asumió la Presidencia de la República de Bolivia en enero de 2006 hasta octubre de 2010, el Tesoro General de la Nación tuvo el siguiente endeudamiento, según la información oficial.

El Gobierno de Evo Morales incrementó la deuda pública interna del TGN de 2006 a 2010 en 9.553 millones de bolivianos, alrededor de 1.364 millones de dólares, en un 44%, de 21.961 millones de bolivianos a 31.515 millones de bolivianos, unos 4.502 millones de dólares.

Una situación similar se dio con la deuda externa pública, con una característica importante, los organismos financieros internacionales y países amigos condonaron la deuda externa de Bolivia en 3.092 millones de dólares desde el año 2006 al año 2009, gracias a las gestiones que se realizaron antes de 2006.

A diciembre de 2005, la deuda externa pública era de 4.941 millones de dólares y en noviembre de 2010 estaba en 2.815 millones de dólares.

Sin embargo, hasta diciembre de 2009 el Gobierno de Evo Morales se endeudó en 3.564 millones de dólares, 472 millones de dólares más de la condonación de la deuda que nos concedieron los organismos internacionales y países amigos. Los datos del endeudamiento del año 2010 no se los conoce todavía.

Si se suma la deuda a noviembre de 2010 y la condonación de la deuda se tendría una deuda externa pública de 6.379 millones de dólares.

Si se suma las deudas públicas externa e interna se tiene como resultado 51.219 millones de bolivianos o unos 7.317 millones de dólares, sin considerar todavía el endeudamiento externo del año 2010, sin embargo lo más preocupante es que el endeudamiento interno y externo del gobierno de Evo Morales en 5 años alcanza a 4.928 millones de dólares, es decir, que cada año se endeudó en unos 1.000 millones de dólares.

¿A qué se debe ese endeudamiento, si los ingresos del país se incrementaron constantemente desde 2006 hasta 2010?

Según el Banco Central de Bolivia, los ingresos del sector público se incrementaron de 24.368 millones de bolivianos en 2005 a 38.264 millones de bolivianos en agosto de 2010, un aumento de 13.896 millones de bolivianos o un 57%.

Lo alarmante es el incremento de los gastos corrientes, de 18.255 millones de bolivianos en 2005 a 27.257 millones de bolivianos en agosto de 2010, un aumento de 9.002 millones de bolivianos o casi un 50%, mientras que los egresos en capital, lo importante para que se genere más riqueza y se pueda dar mejor nivel de vida a las bolivianos y bolivianas tuvo el siguiente comportamiento: en 2005 se utilizaron 7.832 millones de dólares y en 2010 (agosto) 7.975 millones de dólares, lo que significa que se incrementó sólo en 143 millones de dólares o un 1,8%.

Los diferentes gobiernos entre el año 2001 y el 2005 tuvieron un ingreso total de 93.000 millones de bolivianos, mientras que el Gobierno del Presidente Evo Morales tuvo un ingreso del año 2006 hasta 2010 (agosto) de 232 millones de dólares, es decir un 250% más y sobre ese incremento se endeuda unos 1.000 millones de dólares anuales.

CONCLUSIONES

1. Los ingresos de Bolivia crecen cada año gracias al alto precio de las materias primas y al trabajo esforzado del pueblo de Bolivia, mientras que el Gobierno de Evo Morales gasta cada día más por lo que debe recurrir al endeudamiento.

2. Si ese endeudamiento estuviese justificado por la industrialización de nuestros recursos naturales, especialmente los hidrocarburos, los mineros y forestales, todo el pueblo de Bolivia apoyaría esa política. El endeudamiento se debe principalmente al incremento del gasto corriente, entre los más importantes, sueldos, salarios y consultorías.

3. La política económica de endeudamiento del Presidente Evo Morales tuvo los siguientes resultados:

* Incremento la deuda pública interna del TGN en 9.553 millones de bolivianos, alrededor de 1.364 millones de dólares.

* Aumento de la deuda externa en 3.564 millones de dólares

* Total del endeudamiento en 5 años de gobierno 4.928 millones de dólares, a un promedio de 1.000 millones de dólares anuales.

4. El Gasolinazo fue producto del excesivo endeudamiento del gobierno.

Al igual que el Gobierno del dictador Hugo Banzer Suarez (1971-1978), la irresponsabilidad de las autoridades de turno endeudó a Bolivia a pesar de los altos ingresos del país por el elevado precio de nuestras materias primas y luego el pueblo de Bolivia tuvo que pagar esa política económica irresponsable durante 32 años con la hiperinflación (1980-1985) y posteriormente con el modelo neoliberal (1985-2010).

¿Quién falta a la verdad señor Vicepresidente Álvaro García Linera?

¿Hay o no hay un hueco de unos 1.000 millones de dólares anuales en el presupuesto general de la Nación?

¿Por qué endeudarse en un periodo de bonanza económica, cuando los ingresos aumentan?

¿No sería más patriótico industrializar nuestros recursos naturales y pagar nuestras deudas en vez de gastar en sueldos, salarios y consultorías con endeudamiento?

La Constitución Política del Estado obliga a los funcionarios públicos a dar información verídica a la población, esperamos que se informe sobre el destino de los recursos de las bolivianas y bolivianos.