viernes, 21 de enero de 2011

El imprescindible tiempo para acentuar la transformación social

Dulfredo Endara Delgado
endaradelgado@gmail.com

Después de la nivelación de precios del diesel y la gasolina, y la abrogación de todas las medidas, las tendencias políticas retrógradas han pasado del duro e insensato ataque al gobierno a urgirle se precipite en la respuesta, pretenden empujarlo para que reedite recetas de corte burocrático. Conocidos economistas neoliberales ya han dado sus fórmulas tecnocráticas, no sorprende esa postura, saben que ese sería el camino directo para el divorcio del gobierno con la población.

Con la más grave crisis alimentaria mundial de telón de fondo, y la consecuente inflación importada, va quedando en claro, como señala Isabel Rauber <http://espanol.groups.yahoo.com/group/tribuna_boliviana/message/5541>, que el pueblo no salió a oponerse a Evo, sino a decirle NO a cualquier intento de gobernar sin su participación, a pedirle rectificación y reconocimiento, a construir de manera conjunta las medidas fundamentales, y compartir las responsabilidades de las decisiones y de su implementación. Se trata de un proceso marcado por la construcción colectiva y requiere llevar los ritmos que esa construcción y toma de conciencia colectiva demanden. Cuando se pretende acelerarlo –advierte – pasando por encima de la participación popular, lo que se evidenciaba como un éxito o acierto posible en el mediano plazo se tornan en un inmediato fracaso.

Dada la solidez macroeconómica que presenta el país, el principal riesgo es volver a caer en la conducción tecnócrata y burocrática desde el gobierno, esto sin duda abortaría el necesario proceso reflexión y debate; otro, es la suplantación de las bases por oportunistas dirigentes sindicales prebendales, que haciendo juego a las tendencias retrógradas, solo ven la oportunidad de ganar espacios laborales en el aparato estatal. La combinación de ambas, puede destruir las indispensables estructuras técnicas, en especial, las del aparato económico.

Es poco creible, que el Ministro de Economía, quien necesitó casi cuatro años de debate con las organizaciones sociales para proyectar una Ley específica, como la de Pensiones, la cual fue promulgada en la sede de la COB, ahora haya diseñado un Decreto de magnitud y relevancia mayor, sin que haber debatido con los máximos ejecutivos de los principales sindicatos involucrados en las medidas de nivelación de precios.

El país está tomando su tiempo para afinar su relacionamiento con el mundo, diseñar el rol de sus empresas estratégicas a largo plazo, así como debatir las medidas inmediatas que correspondan, a fin de que como resultado, se siga teniendo un país viable y solidario. En este escenario, es imprescindible la necesaria solvencia en la conducción de la economía, a fin de que se pueda garantizar, el necesario tiempo para el trabajo colectivo en la prosecución de la transformación social.