sábado, 26 de febrero de 2011

EL BALANCE DE LOS DESGASTES

Dulfredo Endara Delgado
endaradelgado@gmail.com

A dos meses del Decreto Supremo 748 y su abrogación, que introdujo al país en el contexto internacional de precios con alta fluctuación, cuyos efectos han alcanzado a remover algún gobierno en otro continente, la evaluación de los desgastes debe hacerse entre el oficialismo con respecto a la oposición.

Por extraño que parezca, a solo un mes de haber iniciado sus entusiastas ataques por el descontrol en los precios que endilga al gobierno, la oposición se pulverizó en el Senado, quedando entonces con solo 8 representantes, desnudando su profunda crisis interna y levantando variados comentarios respecto al fenómeno de su inexistencia, dando paso a la fugaz aparición de aislados opositores.

La escasez del azúcar mereció la respuesta gubernamental de dos subidas de precio de parte de la EMAPA, la primera a mediados de enero de Bs 4.30 a 5.30 y la segunda a fin de ese mes hasta Bs7.50, junto con una curiosa promesa de superar el desabastecimiento en 10 días; anuncio que la prensa opositora se encargó de amplificar hasta la saciedad, para recordar lo que fue el desgobierno de la UDP y la incumplida promesa de reordenar la economía en 100 días, pero solo para caer en cuenta que las abarroteras y gremiales ofrecen ahora el blanco producto por debajo el precio establecido por el gobierno. Caída de bruces de esa prensa que quiere hacer creer tiene credibilidad. Esta situación fue aprovechada por el oficialismo para criticar la falta de compromiso de la empresa privada oligopólica con el país, que provee precisamente de azúcar y cemento; crítica corroborada por su máximo representante que reconoce que el gobierno pone el salón y la música pero no bailan porque sienten no los seducen. ¡Vaya! Insoportables niños bonitos con los que se tiene que bailar.

El diputado Oliva de Convergencia Nacional, quien se siente adolescente y cree no arrastra el pasado neoliberal de su partido, creyó tener una gran idea e interpeló al Ministro de Economía y acabó demostrando su ignorancia en temas económicos, pero sobre todo, su absoluta soledad política, al recibir apenas dos votos de adhesión de toda la Asamblea Legislativa.

La crisis de la oposición no se detuvo y arrastró consigo al que se suponía emergente MSM. Un veleidoso y distraído ejecutivo municipal de La Paz respondió públicamente con una amenaza de juicio contra el Ministro de Economía a una rutinaria observación de esa Cartera de Estado, que bien pudo haber sido resuelta acudiendo a los procedimientos burocráticos de bajo perfil, como bien se explica en un aburrido y carísimo comunicado televiso pagado por la misma Alcaldía paceña, haciendo evidente sus flaquezas, dado que el legislativo municipal del MSM, con más alboroto que argumentos, debió salir en defensa del Alcalde y su gestión. Queda claro que cuando de problemas se trata, el Alcalde no se pinta y el MSM no tiene equipo en el ejecutivo municipal. Mala señal si pretenden gobernar el país.

Como si fuera poco el vapuleo que le infligió la burocracia secundaria de ese ministerio, el mismo alcalde paceño se encargó de autoflagelarse. En su primer informe al Concejo Municipal reconoció que se construyó costosos puentes que los paceños no usan, los que inauguró como el "cinturón vial más importante de la ciudad", y edificó un gélido e incómodo mercado que nos recuerda lo bueno que era el derruido. Ofreciendo como solución la respuesta oficinesca, de que mandará minibuses a los primeros y gremialistas al segundo; un poco más y promete hacer pasar el río bajo el puente construido.

El balance del desgaste se presenta ampliamente favorable al proceso de cambio, el presidente goza de un privilegio casi inexplicable, los dardos y lanzas se proyectan y rompen por debajo de su inalcanzable y unificadora figura. Inclusive en las protestas callejeras, en las que no se salva ningún componente de su equipo de gobierno, se le reconoce su duro trabajo, su incorruptibilidad, su decisión de acompañar cotidianamente al pueblo. Y aparentemente, va logrando devanar ese ovillo que le dejaron, enredado por mil pícaros gatos, por el único y áspero camino, de tomar la punta del ovillo y encarar puntualmente cada uno de los problemas.

Lidiando con su propia base social, el presidente debe alcanzar a resolver los problemas de la producción, pero hasta en ello le acompaña los hados, el nuevo repunte del precio del petróleo crudo por encima los 100 dólares, asegura su base macroeconómica sobre la cual transita; brindándole tiempo para ejecutar los ajustes y recursos para encarar la producción en el agro, rumbo a convertir al país en productor agropecuario diverso, alejado de los monocultivos que son el complemento de la comida chatarra. Inclusive las intensas lluvias, que ahora son motivo de preocupación, en el invierno posiblemente le favorezcan con una mayor producción agropecuaria.

El contexto internacional, que crea problemas en la definición de políticas de precios, también presenta oportunidades. En el tiempo exacto se muestra el interés de varios países, incluido el Japón, en explotar de forma asociada, con respeto al medio ambiente, el litio del Salar de Uyuni. Se esperaría acuerdos beneficiosos en empleo e industrialización que concreten la anhelada agregación de valor interno en toda la ancha base social.