miércoles, 20 de abril de 2011

Anuncio de exportación por la Hidrovía

Guillermo Capobianco Ribera
Memocapobianco@gmail.com

Una nueva era productiva se inaugura en Bolivia.

El Sr. Vicrant Gurgel, Presidente de la transnacional india Jindal Stil Power, acaba de anunciar oficialmente del primer embarque de 260.000 TM de hierro concentrado proveniente de la reserva de Mutún con destino a China.

Es un hito histórico.

La Bolivia esencialmente minera de antes de la década de los años cincuenta del siglo pasado, dominada por la gran minería del estaño y de la plata de las minas de Patiño, Hoschild y Aramayo, cede paso ahora a la economía minera de equilibrio nacional con la explotación y exportación del hierro de Mutún.

El Proyecto minero siderúrgico ubicado territorialmente en la frontera con Brasil tiene en su implementación "luces y sombras".

Pero marca un hito fundamental.

Es el nacimiento de una era de equilibrio, de complementación económica entre el oriente y el occidente de un país sumido en una grave crisis de identidad y confusión política e ideológica.

La economía minera nacional gravitará de esta manera hacia los mercados de ultramar por la ruta marítima del Océano Atlántico.

Lo hará con un acceso directo y soberano a través de la hidrovía Paraguay - Paraná que integra a cinco países de América del Sur, en uno de los sistemas fluviales más importantes del planeta.

El mercado chino pagará 62 dólares por tonelada, el triple del precio del año anterior por la sencilla razón del crecimiento de la demanda del gigante asiático.

El reto actual para los bolivianos y su gobierno es la puesta en ejecución del Proyecto Siderúrgico Integral que incluye la construcción de la planta industrial para producir acero; la pavimentación de la carretera de 130 km. que une la reserva minera con Puerto Bush y la construcción del puerto mismo.

En este gigantesco emprendimiento productivo, la participación del estado es fundamental pero no suficiente, tiene que participar también el empresariado privado y corporativo nacional y regional.

Los efectos multiplicadores del emprendimiento siderúrgico serán muy grandes en toda la región pues por Puerto Bush se exportará no sólo la producción minera de Mutún sino también parte del flujo de comercio masivo proveniente de Arica, Iquique y otros puertos del Pacifico a través del Corredor Bioceánico Central.
El sistema de asignación de regalías mineras tendrá que ser justo y ecuánime para beneficiar a la región y a las poblaciones circundantes como Puerto Suárez, Arroyo Concepción y otras que verán materializados sus sueños y el resultado de sus luchas cívicas y ciudadanas.

Puerto Bush para la exportación de minerales, Puerto Quijano para la producción agropecuaria de exportación como la soya y el flujo de comercio desde el Pacífico, transformarán no sólo la visión tradicional que se tiene del país mediterráneo sino también incrementará los ingresos fiscales para impulsar el desarrollo y la integración nacional.

Alguna vez, hace un tiempo atrás, Chile dirigió su mirada de interés hacia el acceso a la hidriovía y al Océano Atlántico.