jueves, 28 de abril de 2011

Confrontadores por naturaleza

Oscar Ortiz Antelo
oscarortizantelo@gmail.com

El gobierno de Evo y Garcia Linera se desespera ante la falta de enemigos con quien confrontar. Frente a la explosión de problemas económicos y sociales que sufre la sociedad boliviana, el gobierno sólo busca con quién polarizar y a quién culpar de los problemas que no ha solucionado en los años anteriores. Una vez más, pierde la oportunidad de procurar acuerdos nacionales que pudieran ayudarnos a reconciliarnos e impulsar entre todos el desarrollo de la nación.

Un reciente artículo de Mariano Grondona, explica muy claramente las razones que originan esta irracional y suicida actitud. El escritor argentino relata una fabula atribuida a Esopo ¨Un escorpión le pidió un día a una rana que, subiéndolo sobre su lomo, lo ayudara a cruzar al ancho Nilo. Recelosa, la rana se negó al principio hasta que el escorpión le dijo que no debía temer porque si la picaba en medio del río ambos perecerían; la rana por el veneno del escorpión y este porque no sabía nadar. Calmada por estas palabras al parecer razonables, la rana empezó a cruzar el Nilo con el escorpión a cuestas, hasta que, súbitamente, este la picó. Cuándo ambos estaban padeciendo cada cual ,su propia muerte, la rana increpó al escorpión por su locura, a lo que este respondió que la tentación de picarla había sido demasiado fuerte porque estaba en su naturaleza¨.

La misma enseñanza se puede aplicar a lo que sucede en Bolivia, Venezuela, Nicaragua y otros países gobernados por regímenes autoritarios. En lugar de seguir el ejemplo de naciones como Brasil, Chile, España y Uruguay, que han logrado grandes consensos nacionales para construir su unidad, su democracia y una economía prospera, no se preocupan de la gestión de los servicios públicos ni por la atención de las necesidades ciudadanas. Por su naturaleza, solo hacen política, buscan sostener su popularidad a como dé lugar y prolongar la pobreza, manteniendo bajo la dependencia del gobierno a vastos sectores de la población.

En el caso boliviano, el gobierno del MAS ha perdido la oportunidad histórica que le brindó una parte mayoritaria de la población para conducir al país. Pudo haber sido una gestión de inclusión y de unidad, de solidaridad y de prosperidad, de justicia y modernidad. Hicieron lo contrario. Siguiendo el ejemplo de Chávez y el asesoramiento del Vicepresidente García Linera, apostaron por el enfrentamiento y la confrontación permanente. No unieron sino dividieron, tampoco construyeron, destruyeron, peor aún, cambiaron el futuro por el pasado.

Aunque les falta cuatro años de gobierno, difícilmente cambien de rumbo y con ello habrán perdido la oportunidad más grande que un gobierno haya tenido desde la fundación de la República. No obstante, el camino adecuado sigue esperando que otros lo sigamos, unir a la sociedad, respetar la diversidad, desarrollar una economía solidaria, integrarnos al mundo, modernizar y desarrollar a Bolivia, luchando contra la pobreza desde la libertad y la prosperidad.