martes, 19 de julio de 2011

Obra Tangible

Julio Hector Linares Calderón
juliolinaresc@hotmail.com

Y la historia dirá que más de 450 años después, otros discordes en relativa concordia cuarto mástil en la plaza montaron para perpetua memoria. Y lo que también estará escrito es que esta vara gigante, construida rápidamente para que el alcalde Revilla izara una cuarta bandera y no se sintiera ninguneado de los homenajes, con seguridad es una de las primeras obras tangibles realizadas por el gobernador Cocarico en nuestra querida hoyada.

Y es que pedirle a la paupérrima Gobernación paceña que proyecte alguna obra en nuestra ciudad en detrimento de alguna rural sería muy inoportuno, pues esta institución "autónoma" cuenta con menos de la mitad del presupuesto anual de la alcaldía de los Sin Miedo, sus ingresos fiscales apenas superan los de las gobernaciones de Oruro, Chuquisaca y Pando; y muy parecidos a los que maneja Suárez en el Beni, pero con 5 veces más de población que satisfacer.

Los datos por habitante son más tristes, se sabe que la Gobernación de Tarija proyecta para el 2011 un ingreso per cápita de alrededor de 2.500 bolivianos y la de Potosí más de 700. Infortunadamente, los paceños no llegamos a 150 bolivianos, ¡no hay derecho!

Y sobre mojado, llovido, la Gobernación y la Alcaldía de El Alto tuvieron una bajísima ejecución presupuestaria el 2010 - 68% el departamento y un poco más del 50% el municipio alteño. Y para este año, a fines del primer semestre, ni la Gobernación ni las alcaldías de La Paz o El Alto superaron el 30%.

Seguro esta es una de las razones por las cuales estamos a mitad de la tabla del ránking de departamentos exportadores, el más alto porcentaje de desempleo, el mayor número de pobres del país y un crecimiento del PIB inferior al promedio nacional.

Me pregunto entonces si estamos en condiciones de gastar energía en discusiones banales sobre quién iza la bandera, organiza el almuerzo, contrata al grupo cumbiero o asiste al Te Deum. Quién sabe es mucho pedir, pero el nuevo acuerdo al que deberían llegar las autoridades ya no debería ser el de "tú prendes la tea y yo cargo la wiphala"; si no quién se encarga del desarrollo productivo, del empleo, de la salud y, sobre todo, cómo luchar por más recursos para inversión.