sábado, 17 de septiembre de 2011

Re: TRAICION Y MUERTE DEL MIR

Saul Escalera
skalera@entelnet.bo

Leí con mucho interés el análisis que ambos de Uds. hicieron sobre el MIR y su triste historia.
Cuando el 7 de septiembre de 1971 se fundó el MIR, yo era un joven profesional boliviano, que había retornado 6 meses antes al país después de varios años de estudios postgrado en USA. Al igual que otros jóvenes profesionales bolivianos que teníamos una visión de país diferente de lo tradicional, fui atraído por el "canto de sirena" de un partido nuevo que pregonaba cambios sustantivos que supuestamente marcaría una impronta perdurable sobre cómo manejar la política boliviana para bien del pueblo pobre que estaba cansado de los golpes militares al que habían ocurrido a través de la historia del país.

Debo confesar que me sentí enormemente atraído por el MIR porque representaba a toda una generación de jóvenes que pensábamos que nuestra querida patria debía tener mejor suerte. Un giro muy especial en mi vida profesional me privó de unirme a los amigos Antonio Araníbar , Alfonso Ferrufino, Alfonso Camacho y Tonchi Marincovich, fundadores del MIR en Cochabamba. Ocurrió que la Universidade Federal de Minas Gerais, me contrató para ser profesor de la Escuela de Postgrado en Ingeniería en Belo Horizonte por tres años desde Abril 1974 hasta Diciembre de 1976, para luego trabajar en la Ashland Chemical Co. de USA a partir del año 1977.

Posteriormente, retorné al país y con estupor ví cómo el MIR en su etapa madura manejó el gobierno como un partido mas del sistema de partidos tradicionales como el MNR, ADN, y otros que en función de gobierno sólo se ocuparon de satisfacer sus apetitos personales, saliendo de pobres y entregando nuestros recursos naturales (v.g. petroleo, gas, minerales, etc.) a la voracidad de las transnacionales. Lo irónico es que el MIR con su formación social-demócrata, había criticado y luchado grandemente contra dichos partidos tradicionales, y una vez en el poder actúa dentro los mismos moldes de gobierno corrupto neoliberal, y como dice Paul Coca "en función de gobierno, aún es recordada la privatización de las empresas estatales y el Decreto de Arrepentimiento para narcotraficantes y la acusación de nexos miristas con el narcotráfico", traicionando al mismo pueblo que lo había elegido.

Yo creo que el MIR comenzó a desmoronarse totalmente como partido político cuando por la angurria de poder que demostró su iluminado jefe Jaime Paz Zamora y sus "cardenales" Gastón Encinas, Gonzalo Valda y el turco Eid, de un plumazo se olvido de "los ríos de sangre" que experimentó con Banzer y sus acólitos del ADN, para formar un "Acuerdo Patriótico" de coalición de gobierno que terminó el año 1992 luego de una gestión de gobierno mediocre e intrascendente, para luego desaparecer por decisión de su Jefe y sus cardenales. Es que, como dice bien Gonzalo Villegas, el MIR (con las excepciones de rigor que cada vez fueron menos) se había convertido en una sociedad de intereses, en una agrupación clientelista que aseguró puestos políticos con magníficos sueldos, negocios e influencias, que colonizó sectores de la administración pública y despilfarró los recursos del Estado.

Sin embargo, en mi opinión los verdaderos culpables de la muerte del MIR fueron sus mismos partidarios, porque aceptaron el cierre definitivo de su tienda política sin protesta alguna. Yo les pregunto, "¿por que aceptaron la muerte de los ideales de toda una juventud pujante que era una verdadera promesa para Bolivia, sólo porque el capo del partido y sus compinches cupulares lo decretaron así?. ¿Por qué no reaccionaron expulsando del MIR a Paz Zamora y sus cardenales y siguieron adelante con un nuevo liderazgo?. Muchos de nosotros los habríamos felicitado!.

En resumen, la triste historia del MIR debe ser tomada como ejemplo de lo que un partido político no debe hacer en Bolivia. Traicionar a todo un país que creó en ellos, apagar la luz y cerrar la puerta para desaparecer del escenario político. Aunque Paz Zamora tenga la desfachatez de decir ahora: "existe el Mirismo en todo el territorio nacional, mujeres y hombres de carne y hueso, llenos de vida, ilusiones y esperanzas". Yo no lo creo, Triste historia la del MIR , Paz en su Tumba!.