lunes, 24 de octubre de 2011

Turismo y fixture

Sergio Sanchez Armaza
sergiosanchezarmaza@yahoo.com

El ahora ministro de comunicaciones, portavoz de la desubicación e inventor del manual empírico de semántica evista, en dos ocasiones fue desafortunado los últimos días con sus declaraciones: 1. El presidente les hará conocer el Palacio y 2. El presidente los desafía a jugar un partido de fútbol. Palabras más, palabras menos, el sentido era ese.

Lecciones aprendidas:

• El llunquerío nos muestra una vez más que se invisibilizan las personas detrás las adscripciones discursivas. Seguro un Canelas pensante no hubiera cumplido instrucciones tan fuera de lugar o al menos no las hubiera dicho públicamente.

• En Bolivia no todos se prestan a la payasada fácil. Esta gente que ha caminado más de 60 días, por convicción y con una agenda de 16 puntos, no ha venido a conocer el palacio, ni a jugar fútbol con el faulero del presidente. Merecen un poco de respeto, pues han demostrado valentía, entereza y dignidad que tienen un significado totalmente diferente al que el gobierno promueve en su onerosa maquinaria de comunicación.

• Hacen vigilias no entran en huelga hasta las últimas consecuencias, son calmados y piden diálogo no agreden al resto, caminan no bloquean, respetan y piden respeto a la constitución y las leyes a diferencia del gobierno, quieren resolver sus demandas, en el fondo no han venido a turistear ni a un campeonato. La política no se define en una cancha de fútbol ¿no ve?

• Finalmente la frivolidad aparente de estas declaraciones no hacen más que demostrar el lenguaje universal colonizador y homogeneizador del MAS y denota que nunca se ha pensado en la verdadera plurinacionalidad y sólo se ha oído las voces mayoritarias, que se maravillan entrando al palacio a hacer apthapi y pateando pelota en cada cancha nueva.