martes, 6 de diciembre de 2011

Cuentos dominicales

Julio Hector Linares Calderón
juliolinaresc@hotmail.com

Cómo olvidar cuando era niño los domingos en los que irrumpía el mexicano Raúl Velasco en nuestros televisores, en el canal 7, cómo olvidar "Siempre en Domingo".

Ahora son otras épocas, se emite otro siempre en domingo, otra vez en el eterno 7, pero ahora el conductor está bien plurinacionalizado, luce cabellera platinada y se presenta como el segundo hombre del Estado.

Y no está en nuestros televisores sólo en la tarde, como lo hacía Velasco. Aparece en la mañana desde el altiplano, en la tarde desde los llanos, hablando y sonriendo por horas, como lo hacía el mexicano.

Y son amenas sus charlas, dos domingos atrás, por ejemplo, se mandó tres horas de tertulia para mostrarnos –lastimosamente con cifras parciales, sin fuente y totalmente rebatibles- que estábamos en el País de las Maravillas, y no eran las caricaturas de ATB.

También moderno el hombre, mostraba en la pantalla LCD que teníamos tres veces más trabajo, viviendas y agua que hace cinco años, aunque nunca dijo cómo calculó los datitos. Luego encaró con la reinvención masista del Estado empresario, ideas de hace 40 años. Si la dictadura militar antes hacía helados, ahora por qué no procesar palmitos pues.

Y es bien inteligente, se explayó una hora con los ingresos de YPFB -la falacia de la nacionalización- y luego vino COMIBOL, todo gracias a Huanuni, nada de los precios récord; y luego respondió cinco minutos sobre las grandes iniciativas, empresas de papel, cementos, cítricos y lo que los movimientos sociales pidan, hay para todos joven.

Luego descalificó al autor del libro que dijo que sólo trabajaban 200 empleados en estos lugares. "Las empresas no tienen la función de generar empleos", dijo. ¡Seguro! sino muy malo el negocio, en cuatro años estas empresas pequeñas ya se gastaron casi 200 millones de dólares, un millón por pega, sería un horror.

"Tienen la misión de generar recursos para el Estado", dijo luego, entonces ¡háganlas pues eficientes! Sino vea sus ejecuciones presupuestarias en los últimos tres años, con suerte llegó al 50% y no termina de arrancar.

En 2012 se presupuestó otros tantos millones para estas empresas, pero ahora que se viene la cumbre, por qué no reflexionan y ven qué se podría/hubiera podido hacer con estos 200 o 300 millones de dólares en agricultura, desarrollo productivo, riesgos. Quién sabe nos responda algún otro domingo.