lunes, 16 de enero de 2012

LA OFRENDA DE LA VIDA POR LA DEMOCRACIA NO DEBE OLVIDARSE

Gonzalo Villegas Vacaflor
gatvillegas@yahoo.es

"A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota." (Teresa de Calcuta)

Han transcurrido 31 años de los dolorosos hechos del 15 de enero de 1980, cuando ocho miembros de la dirección nacional del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR) fueron acribillados por la dictadura de Luis García Meza; es bueno reflexionar que la democracia, no sólo en nuestro país, sino en el mundo, ha dejado muchos muertos pero también ha dejado vida. Y éste sí, fue un sacrificio, un sacrificio por el que se debe seguir luchando para que no sea inútil. Que las muertes y víctimas fatales no hayan sido en vano, que las actuales y nuevas generaciones sepan que la construcción democrática no es fácil, puesto que debido a la persistencia de autoritarismos tenemos que lamentar esas desgracias.

Asimismo, repensar el rumbo que está tomando el denominado "proceso de cambio" y la presencia de modificaciones dentro la izquierda moderna en el escenario internacional nos podrá ayudar a establecer un contexto, crítico y auto crítico, tomando en cuenta aspectos que transcurren en nuestro cotidiano, donde la evolución de la idea democrática, ha derivado paulatinamente en una grotesca mascarada donde el pueblo soberano es tan solo una figura decorativa, que se usa como aval necesario en el mecanismo electoral para lograr el encumbramiento de castas, con novedosos y diversos nombres y eslóganes como "socialismo comunitario", "capitalismo andino" y otros que se quedaron solo en la nomenclatura.

Para infortunio, esto nos deja en una situación extremadamente delicada y con un profundo "déficit democrático".

Entonces me pregunto, el sacrificio de cientos de compatriotas habrá servido de algo puesto que del mismo presidente Morales, de la mayoría de sus ministros y colaboradores es desconocida su lucha y aporte a las reivindicaciones por la reconquista de la democracia; las que efectuaron, estaban enmarcadas a demandas gremiales y sectoriales, entonces: ¿Quiénes son los que están o quieren subir al poder? , lamentablemente, los que no tienen la mas mínima intención de construir país y vienen con una sed insaciable de hacerse del "algo" como sea, al precio que sea, sin importar quién o quienes salgan perjudicados por sus acciones.

Si en la actual coyuntura socio política y económica , nos encontramos viviendo en medio de la hibridez de un estado "plurinacional" y en los umbrales del autoritarismo ,es porque no existe ningún modelo realista, alternativo de desarrollo, y a pesar de ello lo que ha logrado es cada vez más cuestionado.

Mientras tanto, excepto en Medio Oriente, los progresistas en todo el mundo están paralizados, como si esperaran que el viejo orden se disuelva por sí solo. Por desgracia, la historia nos enseña que, en encrucijadas semejantes del pasado, es probable que se encuentren las uvas de la ira, la derecha fascista, una anquilosada izquierda, un sistema populista étnico cultural, cualquier otra cosa, o el retorno de la dictadura.

El gobierno del MÁS, en su creciente separación de los sentires y requerimientos de las mayorías, distorsiona la vida democrática nacional. Siendo ésta, una forma adicional de corromper el ambiente colectivo y hacerlo que trabaje para beneficio de unos cuantos. En ello reside la crítica y oposición a una experiencia de una "revolución democrática y cultural", sus lamentables resultados, el uso y desuso de sus atractivos y exigencias para imponer (no sin cínicas premuras) y hacer prevalecer un modelo que sólo ha beneficiado a unos cuantos y continuar acrecentando sus desmedidos privilegios.

En gratitud a los que dieron sus vidas por la democracia, es nuestra obligación mantener como ejemplo: sus acción, pensamiento y obra.