domingo, 5 de febrero de 2012

DEFENDERE EL TIPNIS Y LA LEY CORTA

Carlos Hugo Laruta Bustillos
chlaruta2012@hotmail.com

Por las oportunidades que hubo de conocer varias áreas indígenas latinoamericanas y trabajar en ellas, luego trabajar en el país con pueblos indígenas de tierras bajas, valles y altiplano, y sobre todo por el acceso a información y vivencia sobre la economía y moral de la delincuencia internacional, planteo las siguientes 3 razones por las que defenderé el TIPNIS y la Ley Corta en contra de las intenciones Gubernamentales:

1. No quiero en mi país un enclave cocalero casi federal donde campee el narcotráfico. Por el descarado, estratégico y político socapamiento del Gobierno del MAS violando la Ley 1008, el Chapare hoy en día es un bastión de descontrol y lugar desde donde los cárteles de la droga amplían su radio de acción hacia el Beni y el norte amazónico. La mayoría de los miembros del CONISUR está asentada en el Polígono 7 (fuera de la TCO indígena) y vive en  comunidades agrarias, campesinas y de colonos que producen coca, fruta y arroz. Si la carretera que Evo y el MAS parte el corazón del TIPNIS, Bolivia perderá su corazón territorial y también su alma, pues la producción ilegal de coca aumentará y con ello la delincuencia internacional del narcotráfico sentará sus reales y corromperá la vida de miles de jóvenes y familias bolivianas.

2. No quiero una Bolivia devastada, sin parques ni áreas protegidas. Las acciones de varios gobiernos anteriores fueron correctas pero insuficientes para consolidar la existencia y permanencia de los Parques Nacionales. Hoy, la Constitución, la Ley del Medio Ambiente y la Ley de Áreas Protegidas, defienden el Parque Nacional Isiboro-Sécure, que incluye casi en su totalidad a la TCO Isiboro-Sécure. Si la carretera que quiere el MAS parte el corazón del TIPNIS, se abrirá las puertas a la deforestación sin control, a la pérdida de biodiversidad, a la perdida de fuentes de agua y de oxigeno para la gente de mi propia patria, afectando a un enorme pulmón del planeta y de Bolivia y dañando la herencia a un medio ambiente sano al que tienen derecho nuestros hijos.

3. No quiero un Estado que viole los derechos humanos y apoye el avasallamiento cultural. García Linera, de un modo descarado,  dijo que al no consultar a los indígenas para hacer el camino en construcción, el Gobierno cometió “errores”. ¡No señor¡ Al no hacerlo, el Gobierno violó la Constitución y violó el derecho humano colectivo a ser consultados que tienen los indígenas del TIPNIS en su TCO.

Adicionalmente ¿por qué toda Bolivia debe tener un solo rostro cultural? Los indígenas de tierras bajas de todos los departamentos, incluyendo a los mosetenes, lecos, tacanas, araonas y ese-ejja de La Paz, y desde luego los moxeños trinitarios, los yuracaré y los chimanes del TIPNIS, no tienen por qué ser avasallados culturalmente y todos volverse aymaras o quechuas enriquecidos por la coca destinada al narcotráfico. El INRA dice que los titulares de la TCO Isiboro Sécure son las 65 comunidades del TIPNIS y no el CONISUR. Si la carretera del MAS parte el corazón del TIPNIS, los colonizadores (llamados mal intencionadamente “interculturales”) llegaran a raudales y por la fuerza de su número y el apoyo del Gobierno impondrán su modo depredador de ocupar la tierra, destruyendo otras formas culturales de vida.

En resumen, la propuesta de una ruta diferente  para la carretera que una a San Ignacio con Villa Tunari, no divide el corazón del TIPNIS, no viola la Constitución y la Ley, no enfrenta a los hermanos indígenas, defiende el derecho de nuestros hijos a un medio ambiente sano, resguarda la vida nacional impidiendo la producción ilegal de coca, y evita que la cocaína se adueñe del corazón y el alma de nuestra Bolivia.