lunes, 16 de abril de 2012

El Yugo Sindical de la Salud y la Educación

Mike Gemio Perez
mgemio@hotmail.com

Todas las sociedades en el mundo cimientan sus estructuras de desarrollo en el acceso a los servicios de salud y educación de sus habitantes, esto porque suena por demás lógico tener sociedades más organizadas y muchos más prosperas en tanto y cuanto sus habitantes estén bien educados y puedan gozar de servicios de salud de mediana calidad.

Esto para el caso boliviano es por demás una historia de nunca acabar, desde que tengo memoria, he escuchado en los noticieros, "y los sectores en conflicto son los de salud y educación", dicho con alguna que otra variación, los conflictos sociales en nuestro país tienen como sus principales representantes a Maestros y Salubristas, que son representantes del clamor de la clase obrera que busca la reivindicación de sus derechos y la mejor distribución de la plusvalía generada.

Hasta acá todo suena relativamente normal, cuando se empieza con un análisis histórico y estructural de la sociedad boliviana y la distribución del poder, es cuando se pone uno a pensar como estos sectores se han ganado un lugar especial en los corazones de los miembros de cualquier oposición de cualquier gobierno.

Y la verdad es que estos señores son un gran factor de desestabilización para cualquier gobierno, no solo para los anteriores sino para cualquiera que se anime a gobernar, pero esto, cuanto bien nos hace como sociedad?, las reivindicaciones sociales siempre van a la cabeza de sectores como salud y educación, pero tras años y años de protestas, cuanto de estos sectores a cambiado en Bolivia?, pues la verdad yo no percibo demasiados.

Nos guste o no existe una clase política en nuestro país y como su nombre lo dice esta en sus manos la elaboración de políticas de estado, ya será otros instancias que se dediquen a juzgarlos, nosotros como parte del proletariado, clase obrera y profesionales, nos toca construir con estas políticas un país; pero si todo nos dedicamos a decir por donde tiene que ir la cosa pues la verdad dudo mucho que avancemos.

Definitivamente estamos en un país libre donde todos podemos opinar y disentir con las cosas que están pasando, pero no debemos olvidar que donde empiezan los derechos de unos terminan los de otros, las calles han dejado de ser tales para ser marchódromos, solo falta que los dirigentes empiecen a sacar fichas para tener horas de marcha en el centro de La Paz, es caótica toda la situación, mas debo señalar que no debe faltar el lector que diga, " es que la culpa es del Gobierno", pues yo no estoy concentrado en quien o quienes son los culpables sino en las posibles soluciones.

Me parece que es hora de ponerle el hombro al país y no solo incrementar dos horas de trabajo si no tal vez hasta tres, porque lo que necesitamos es que la gente trabaje, produzca y deje de creer que todo es responsabilidad de otro y que mientras menos se meta le irá mejor en la vida, es hora de clarificar quien hace que y dejar que lo haga, sé que es más complejo que eso, pero nos toca hacer exámenes de conciencia respecto a cómo nos va como sociedad.