domingo, 20 de mayo de 2012

Dos Modelos de Democracia

Gonzalo Rodríguez Amurrio
rodriguez.go@gmail.com
http://libertadesdemocraticas.blogspot.com

La culminación de una fase conflictiva del problema social entre profesionales-trabajadores-estudiantes en salud Vs. Gobierno, desencadenado con el polémico decreto 1126, da pie a evaluar sus repercusiones en el proceso político del país, más aún cuando no se alcanzó soluciones definitivas sino una tregua por algo más de un par de meses.

Las partes confrontadas, sin necesariamente proponérselo, han puesto en la agenda de discusión dos modelos de democracia: De un lado aquella que se limita a simples procesos electorales, de los que surgen mandatarios electos, que creen tener carta blanca para hacer lo que quieran. Del otro lado, la democracia que se basa en la promoción, la protección y el respeto de los derechos de los y las ciudadanas, incluyendo la de elegir a sus autoridades, como obligación cotidiana del Estado.

El primer modelo de democracia es la que asume el gobierno y sus movimientos sociales. Basta repasar su conducta, sus argumentos o los diferentes discursos pronunciados en su concentración realizada en Cochabamba a favor del gobierno, en su pretensión de doblegar y suprimir los derechos de los sectores sociales del área de salud.

El segundo modelo resultó encarnado en la lucha de profesionales, trabajadores y estudiantes de salud. No porque alguna palabra autorizada así lo afirme, sino por la fuerza de los hechos. Partieron en su lucha con una imagen adversa, pero supieron cambiar en gran medida la opinión pública, a favor de la reivindicación de sus derechos laborales constitucionalmente reconocidos.

De manera que, personas no afectadas directamente por el decreto 1126 comprendieron que, si en el sector salud les recortan derechos a cualquier otro sector también después podrán hacerlo. Entonces apostaron por los médicos, por los trabajadores y los estudiantes de carreras vinculadas a los servicios de salud y, la lucha de éstos cobró una magnitud de apoyo social insospechada por el gobierno.

En esencia, la población que simpatizó con la lucha reivindicativa del sector salud, lo hizo porque quiere tener la certeza de que los derechos de unos y de otros, en suma de todos/as estén garantizados. Es decir que, apostaron porque la democracia nunca abandone su regla de oro como es precisamente el Estado de Derecho.

Esa reclamación del Estado de Derecho no es nueva, la formularon dirigentes políticos y empresarios afectados por actos y omisiones ilegales o indebidas, y lo hizo también y como un fuerte campanazo la marcha en defensa del TIPNIS del año pasado, y la que está en curso. Pero hoy cobra otra dimensión, ya no es en solidaridad de, sino suena como una urgencia de cada persona que tiene conciencia de sus derechos y que, ahora esta convencido/a que solo en un Estado de Derecho es posible preservarlos.

Por eso es que, es altamente probable que esta contradicción entre democracia simple electoral Vs. Democracia con Estado de Derecho, marque hacia delante tanto el curso del debate político como las luchas sociales en el país. Y en medio de ello ahora corresponde preguntarse, cada uno/a, del lado de cuál de estos modelos de democracia estamos.