lunes, 21 de mayo de 2012

Periodista: a tu oficio

Lauro Rojas
laurorojas@gmail.com

Estimado Carlos,

Te digo estimado, que aunque no somos amigos...nadie nos ha presentado, en alguna oportunidad tuve el placer de cruzar contigo un par de palabras u opiniones, pero que en la mayoría de las veces comparto tus artículos y escucho tu programa cuando estoy en Santa Cruz, ciudad en la que poco a poco me voy quedando por la grandeza de su economía y que decir de su gente.

Considero que era hora de que salgas con esta aclaración, que a título de no me explico que, salió el tal Iturri en los medios a aclarar que tu eras jefe de inteligencia de no se que gobierno.

El hecho es que esta a la vista que hay un interés personal de parte de este, ya sea de cumplir con sus patrones, o de quien le haya ofrecido un mejor cargo, o un aumento de bono... Y si es como tu dices, que este individuo trabajó en algunos medios contigo, y jamás se refirió a este asunto, de verdad que llama la atención que ahora lo haga.

Carlos, hay mucha gente que te sigue, te escucha, y te comenta (no me refiero a los organismos de inteligencia del Estado, ni a sus gobernantes), me refiero a los ciudadanos comunes, que cada día queremos ser informados, y escuchar que opinion tienes al respecto de las cosas que van ocurriendo cada dia en el país. Creo que haces bien, en que se haga esta aclaracion por esta única vez, pues no vale la pena que le sigas el juego, a una persona que ha fracasado en muchos otros programas, y que a estas alturas, para que se fijen en el, está tratando de usarte como carnada, para ver si puede subir en algo su rating. Déjalo así, el tal Jaime, sabe que seguiras brillando, y a pesar de sus pesares, el tiempo pasará y Jaime no estará en los próximos gobiernos. Mientras tanto, que aproveche para dárselas de relator, pues luego, ni eso será. Todos sabemos que gente como esa es utilizada, y cuando ya no les sirva, será simplemente una basura para sus contratantes....y el lo sabe...que no se le olvide.

Fuerza, y sigue adelante, que vas a continuar brillando aunque el sapo escupa.