jueves, 28 de junio de 2012

La rebelión democrática armada de la Policía Nacional

Guillermo Capobianco Ribera
memocapobianco@gmail.com

Técnicamente hablando, la Policía Nacional de Bolivia protagonizó la semana pasada una pionera e inusual rebelión democrática armada en contra del Gobierno del Presidente indígena e indigenista Evo Morales y de su Vicepresidente Álvaro García Linera, autoconfeso "el último jacobino" - fracción terrorista de estado durante la gran Revolución Francesa de fines del Siglo XVII.

Un inédito experimento político que se produce, no por casualidad, en este país.

Se pudo constatar una vez más en esta crisis, la fragilidad del pensamiento, de la actitud y de las acciones de una clase política anacrónica en el poder y fuera de él.

Las imágenes que dieron la vuelta al mundo fueron auténticas, no se trató de ningún montaje cinematográfico, la rebelión de nuestra Policía Nacional, "la cenicienta institucional" fue real.

Fue una rebelión con armas de guerra bajo su control institucional que apuntaron al Gobierno pero no para derrocarlo sino para imponerle un incremento salarial que los mantiene en la miseria desde hace medio siglo y que hizo hasta ahora de nuestra querida institución del orden, la "cenicienta" del conjunto de instituciones públicas de este empobrecido país.

Los "rebeldes institucionales", armas en mano, cometieron todos o casi todos los desmanes sin control durante una semana: rebelión movilizada, asalto a inmuebles públicos, quema de documentación del centro de Inteligencia, saqueos de oficinas, destrucción de inmobiliario, ocultamiento de identidad con "pasamontañas" y armas de todo calibre.

Una inmensa mayoría del pueblo, en todas sus clases sociales, menos tal vez "un sector de la clase originaria - campesina oficialista", acompañó el movimiento policial en muchos casos haciéndolo suyo o identificándose con esta lucha social "armada" en contra de un Gobierno policiaco – judicial - represivo como no se había visto antes desde el tiempo de las dictaduras del ciclo militar.

El Acuerdo firmado la madrugada del día miércoles consigue a medias las reivindicaciones de la base policial y de sus esposas que pelearon junto a ellos heroicamente mostrando la garra de la mujer boliviana que nos retrotrae a las valerosas cochabambinas de la Coronilla durante la guerra anticolonial o a las aguerridas mujeres cruceñas encabezadas por la Dra. Albrecht y el patricio Melchor Pinto Parada, en las épocas de las luchas por el 11% de Regalías.

De ahora en adelante, para nuestra Policía Nacional, todo tendría que ser diferente.

Este país colmado de riquezas que le dio Dios y la naturaleza, merece tener más temprano que tarde, una Institución del orden público, democrática, científica con armamento y equipos modernos para combatir la delincuencia y conquistar la seguridad ciudadana.

Transformar a la institución verde olivo, modernizarla no sólo en equipos de última tecnología sino en sus valores y en su pensamiento cívico- patriótico nacional.

Hacer de la Policía Boliviana una Institución respetable y respetada por el ciudadano, y elevar la autoestima de estos 30.000 hombres y mujeres sumidos en la miseria más deleznable que muchas veces les obliga a extender la mano para recibir los veinte bolivianos de coima.

¿De cuánto ha sido el aumento al salario - base arrancado a dentelladas a este Gobierno?

De 100 bolivianos más algunos otros beneficios en víveres cada seis meses.

Queridos lectores… ¿Cuánto cuesta en el mercado un kilo de carne? 37 bolivianos

Resumen: seis días de rebelión democrática, armas en mano, para que la indómita ama de casa esposa del policía de base, compre exactamente tres kilos de carne.