viernes, 22 de junio de 2012

VIVIENDO AL FILO DEL ABISMO

Carlos Tony Sanchez
tonysanchez_77@hotmail.com

Ver las noticias, leer los periódicos, leer los artículos vía Internet, escuchar los comentarios en los pasillos vecinales, o simplemente al paso…enferma.

Conozco algunos países, unos pocos, en este mundo que se llena – día a día - además de odios y guerras, de países. Pero este, el nuestro, es tan particular, tan patético, tan poseso.

Parece que estamos empeñados, todos, de una u otra forma en despedazarlo. No todos tienen culpa plena, pero todos le echan la culpa al otro. Es un país donde los ciudadanos tienen un tronco en su ojo, los de la paja se fueron tiempo ha, al igual que los jefes con antifaz y guante blanco.

Mis emociones se confunden a diario, no sé si reír, llorar o airarme con las palabras de algunos analistas, siempre tan "fashion", tan petimetres y cuya osadía – rayana en la insanía mental – se olvidan de su faz y acometen ferozmente contra los que a su juicio les impiden ser lo que son.

Me sorprende la perniciosa escritura parcializada y encubierta. Aquella que critica toda autoridad, olvidando cínicamente el reciente pasado histórico..de ¡ toda autoridad ¡.

Y en esta casi desesperanza, solo me resta aferrarme, quiera Dios no inútilmente, a la certeza de que no todos somos imbécilmente ingénuos, como para – siquiera digerir – lo soez y la vileza de las mentiras propaladas a diestra y siniestra, de abajo hacia arriba, de arriba hacia abajo, horizontal o verticalmente.

Entretanto es patente a los ojos de cualquier mortal, que por estos lados, estamos en época de cosecha, de lo sembrado en estos años. Y aún así, al recoger, sólo gorgojos y cizaña, observamos impotentes que los sembradores son los mismos de siempre, echando la misma semilla de la discordia, la de siempre, ignorando tozudamente que de acá a poco, cuando cambien a los del proceso de cambio, nada habrá cambiado y volverán a cosechar lo mismo.

Bien finalizó García Marquez, la historia del coronel: "¿..entonces qué comeremos?. Mierda.