martes, 17 de julio de 2012

LA MINERIA SU PROBLEMATICA PASADO Y FUTURO

Jack Matijasevic Mostajo
jackmatija@hotmail.com

Si hacemos una lectura de la historia veremos que la minería extractiva ha pasado por una serie de ciclos de auge, a momentos de caída rotunda.

Luego del descubrimiento del Cerro Rico de Potosí, cuando el tratamiento de la plata no tenía un proceso industrial para poder aprovechar la extracción al máximo del mineral, la actividad se la hacía sobre las venas que sobresalía dicho cerro, las mismas que según cuentan los cronistas eran de una pureza tal que no necesitaba muchos esfuerzos. A los seis meses del descubrimiento la población asentada en las faldas del cerro había crecido desmesuradamente tal y como ocurrió en todas las fiebres por el afán de la riqueza. Cuando las vetas mineras empezaron a escasear en su riqueza, se generó la primera crisis minera, con la que cientos de personas que llegaron a esta zona dejaron la actividad. Fue hasta 1571 cuando se introdujo el proceso del patio o la amalgamación del mineral con el mercurio, proceso descubierto por Bartolomé de Medina y luego instituido por Toledo, habiendo generado el casamiento más importante entre Potosí y Huancavelica. El auge que conllevo a este descubrimiento se tradujo en la industrialización a través del sistema de moliendas bajo energía hídrica, haciendo que la población potosina creciera de manera desmesurada.

Al finalizar la guerra de la independencia se produjo otra caída de la minería, lo que hizo que la población de la otrora ciudad más grande de américa, genere un proceso de migración bastante grande dejando despoblada a la ciudad[1].

En el siglo XIX, la ya consolidada revolución industrial en Europa y Estados Unidos, hizo que nuevamente se genere un auge en la minería, que generó en el emporio de los famosos varones del Estaño para el siglo XX, ya que la materia prima para entonces fue el estaño, necesitado en la nueva industria y la industria militar.

La revolución de 1952 hizo que se nacionalicen las minas a favor del estado boliviano, quien asumió de manera estatal la gran industria minera, que poco a poco fue en declive hasta llegar la década de los años 80, donde la caída del precio de las materias primas resulto en una gran depresión para el sector, ya que la llamada relocalización hizo que cientos de miles de mineros queden sin fuentes de trabajo incrementando el desempleo abierto y sumándose a ellos una crisis económica insostenible para el gobierno de turno.

Luego de la nacionalización de las minas del 31 de octubre de 1952, tres sectores producían la casi totalidad de minerales en el país: la minería estatal nacionalizada o Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL), la minería mediana y la minería chica. La minería cooperativa era todavía muy incipiente. La minería mediana y la chica se desenvolvieron con altibajos por factores como los cambiantes precios del estaño, la presión impositiva y la gran inflación (1953-1956), en que los tres sectores recibieron moneda nacional al cambio diferencial, mucho menor con relación al dólar.

Las Minas nacionalizadas en franco tren de agotamiento, excesiva injerencia sindical a través del Control Obrero, incremento anormal de personal, corrupción y burocracia condujeron a pérdidas económicas que forzaron a COMIBOL a buscar ayuda externa antes de terminar la década de 1950. Por agotamiento y problemas operativos la mina Pulacayo se cerró y cooperativizó en 1959 y por la caída del precio del wólfram corrieron igual suerte las minas Kami en 1962 y Bolsa Negra en 1963. El pago de beneficios sociales por cambio de razón social a los trabajadores de las minas nacionalizadas a Simón Patiño, Mauricio Hochschild y Carlos Víctor Aramayo (que debió ser realizado por éstos), los pagos por indemnización, la sobrecontratación de personal, la menor producción y la mala administración, traducidos en desfase económico y financiero, influyeron para la gran inflación, frenada por el Decreto Supremo 4358 del 15 de diciembre de 1956 (Hernán Siles) llamado de Estabilización Monetaria.

COMIBOL para eliminar las pérdidas económicas recurrió a la ayuda externa la cual se tradujo bajo el Plan Triangular (porque intervinieron los gobiernos de Estados Unidos y Alemania y el Banco Interamericano de Desarrollo) funcionó entre 1961 y 1970, con un desembolso (préstamo) de 62,1 millones de dólares, que resultó un fracaso pues sólo consiguió disminuir las pérdidas. Entre los pocos efectos positivos estuvieron la adquisición de equipos y repuestos para las minas e ingenios y la disminución del número de trabajadores, que posteriormente volvió a crecer.

Entre 1981 y 1985, las cada vez mayores pérdidas de COMIBOL sumaron un total 799 millones de dólares, influyendo en la hiperinflación del período 1982-1985. Para frenarla se promulgó el mentado D.S. 21060 del 29 de agosto de 1985 llamado Nueva Política Económica, que entre otras medidas descentralizó COMIBOL y pasaron a su administración las fundiciones de Vinto y Karachipampa y el yacimiento del Mutún. Todos los pasivos fueron transferidos al Tesoro General de la Nación.

Relocalización

El 24 de octubre de 1985 se declaró la insolvencia del Consejo Internacional del Estaño (CIE), que incrementando las compras de estaño para su reserva de estabilización, hizo bajar el precio. La insolvencia derrumbó el precio del estaño y significó en Bolivia el fin de esta era iniciada en los albores del siglo XX. El presidente Víctor Paz en un mensaje a la Nación indicó que cada libra de estaño se producía a 10 dólares, pero se vendía en 2,48 dólares "y no se preguntan quién paga la diferencia". El productor con los mayores costos era COMIBOL.

El D.S. 21237 del 25 de agosto de 1986 modificó la estructura de COMIBOL en cinco empresas descentralizadas y ya no tomó en cuenta a Catavi, Santa Fe, Japo Morococala, Viloco, Colavi, Chorolque, Matilde y Corocoro, dando inicio a la mal llamada "relocalización" que en los hechos fue un despido de miles de trabajadores. Posteriormente se fueron cerrando otras minas, hasta que quedó operando solamente Huanuni. Según el libro "El rostro minero de Bolivia" (Arturo Crespo, 2009), de 30.174 trabajadores al 31 de agosto de 1985, fueron retirados 24.755. Estas cifras incluyen 2.599 trabajadores de las fundiciones de Vinto y Karachipampa, de los que fueron retirados 1.962, vale decir que de 27.575 trabajadores de las operaciones y oficinas mineras, fueron despedidos 22.793. La "marcha por la vida" convocada inmediatamente por la COB para repudiar el D.S. 21237, en la que 5.000 mineros con sus familias marchaban de Oruro a La Paz, fue detenida y disuelta en Calamarca. Desde entonces es posible que la COB y la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) perdieron su protagonismo contestatario a las políticas gubernamentales.

En los sectores de la minería mediana y chica se cerraron también varias minas estanníferas. Estimaciones aproximadas dicen que 2.251 trabajadores de la minería mediana y 8.192 trabajadores de la minería chica, haciendo un total de 35.198 trabajadores desempleados en la minería boliviana.

Efectos

Los miles de trabajadores despedidos tomaron diferentes rumbos: se establecieron en ciudades, volvieron al campo, fueron al Chapare (Inicio de la siembra de coca ilegal y aparición del narcotráfico y crecimiento de la delincuencia), y varios miles lograron firmar contratos de arrendamiento con COMIBOL, para trabajar en las minas cerradas, logrando acceso a la infraestructura básica desarrollada por la empresa estatal. Hoy existen cooperativas en todas las minas de COMIBOL, aún en las que operan mediante contratos de arrendamiento y riesgo compartido suscritos con empresas privadas.

Según datos del Ministerio de Minería y Metalurgia la relocalización cambió completamente la estructura de la fuerza laboral en la minería nacional, incrementando paulatinamente el número de cooperativistas de 28.649 en 1985 a 65.890 en 2010 (Aunque también se maneja un dato cercano a los 80.000). Su número, su no dependencia patronal y su presencia en gran parte del país especialmente en la zona altiplánica, le han dado una fuerza social y política que es muy temida y tomada en cuenta por todos los gobiernos desde la década de 1990. Además de las muchas medidas de fomento que lograron, actualmente tienen presencia en los poderes ejecutivo y legislativo. A la inversa, la fuerza laboral se ha reducido notablemente en COMIBOL, en la minería chica y en menor medida en la minería mediana. En 2008 tenían 4.950, 2.240 y 5.138 trabajadores respectivamente, que a la fecha ha variado poco[2].

Aunque en los dos últimos años la COMIBOL ha incrementado sustancialmente la mano de obra, solamente en Huanuni existen 5.000 trabajadores mineros la los mineros asalariados dependientes del Estado.

A mediados de la década de los años 90 se presenta un auge y repunte del precio de las materias primas, que nuevamente resulto en una fiebre por la minería, en la que cientos de personas decidieron trasladarse a los centros mineros grandes como los de Potosí, Oruro, donde se consolidaron las formas de cooperativismo minero demandando de la COMIBOL la explotación de más minas del Estado. La Federación de Cooperativistas Mineros (FENCOMIN) logró un compromiso del Gobierno de priorizarles las gestiones para la concesión de 400 nuevas áreas de explotación minera[3]

La falta de lectura de la historia es uno de los problemas por los que Bolivia no ha sabido planificar sus desarrollo, este auge de la minería conllevará a muchos problemas sociales al futuro, si tomamos en cuenta este breve paseo que por la historia, veremos:

a. Que la minería siempre formará parte de ciclos económicos, de alzas y bajas.

b. Que nunca el Estado trabajo para dar alternativas a la población emergente del sector para poder impulsar otras actividades.

c. Que la minería ha generado y genera un grave problema al medio ambiente, ya sea en explotación como en tratamiento.

Percepción del presente y futuro: La minería volverá a tener una caída, aspecto que es inevitable, no hay una precisión o cálculo econométrico que nos dé con certeza en que tiempo esto podría ocurrir, ya que la misma está sujeta a muchas variables de: mercado, de necesidades e incluso del avance tecnológico, por lo que los problemas sufridos anteriormente volverán, generando nuevamente un descalabro social para el Estado, por lo que como expresábamos a priori, el Estado, debería planificar hacia el futuro mecanismos de generar propuestas alternativas para evitar nuevamente una escalada de problemas sociales desempleo y las consecuencias sociales ya vividas en un pasado mediato.

Al momento ya existe un problema social bastante grande y que se encuentra encubierto en los centro mineros, principalmente en el Cerro Rico de Potosí donde las cooperativas mineros han atraído una gran cantidad de mano de obra que se ha trasladado del campo a la ciudad, asentándose esta en barrios emergentes como el Barrio Nuevo Potosí o la Villa Victoria, la mayoría de esta población trabaja para las cooperativas, no como asociados, sino como trabajadores jornaleros, quienes no tiene seguro social o aporte a la AFP. Pero ese apenas es uno de los muchos problemas, ya que las familias de estos trabajadores mineros no cuentan con centros de salud apropiados, si bien accede a la educación formal, existen altos índices de deserción escolar, pues a cierta edad son atraídos por los salarios que ofrece el trabajo minero, abandonando la educación. Otro problema que se presenta en esta población son los altos grados de desnutrición en niños menores de 10 años. Se suman a estos problemas, la falta de diversificación de la economía familiar, ya que a lo mucho esta se concentra en pequeños negocios de trabajo informal.

Si bien existen ONG's que trabajan en temas de esta naturaleza, que de alguna manera están coadyuvando la problemática, pero que de ninguna manera podrán solas dar solución, pues los problemas citados son apenas un vértice de un complejo problema que suma al alcoholismo, la falta de conocimiento del ahorro y la reinversión, el maltrato a las mujeres y niños.

El momento que llegue la crisis al sector, los problemas serán mucho más serios de los que se presentaron en décadas pasadas, ya que por lo menos en la relocalización hubo pagos, desahucios y entrega de recursos a los mineros de la COMIBOL. De presentarse una caída intempestiva del precio de los minerales, se generará un proceso de desempleo abierto que acarreará con él un sinnúmero de otros problemas, que a la fecha ya son latentes como las descritas líneas arriba.

En función a estos antecedentes el Estado debería hacer una lectura del pasado para planificar el futuro y no suponer que el auge de la minería durara una eternidad, ver la cantidad de problemas sociales que generó la última crisis, problemas como el desempleo, el contrabando, el narcotráfico, el alcolismo, la desintegración familiar, et., etc.

Lastimosamente esto no se ve así, no se hizo una lectura del pasado, para poder orientar una planificación orientada a alternativas de empleo para las poblaciones más frágiles de extracción minera, que mejoren las condiciones de vida de los niños, de las mujeres y de los propios mineros.

Los altos ingresos que reportan las ganancias en la minería deberían haber sido orientados a la reinversión, de tal manera que cuando el ciclo de bonanza pase, se tengan otras fuentes de ingreso más sostenibles y más saludables. El ejemplo del pasado con la relocalización mostro que aquellos mineros que recibieron el desahucio y su indemnización, no tuvo tampoco la orientación para la inversión, haciendo que esos dineros recibidos de años de trabajo sean dilapidados en la mayoría de los casos, aspecto que aún se ve, pues los ingresos que reciben por su trabajo, son destinados a gastos insulsos al derroche el alcohol y diversiones vanas, como una lógica del vivir el presente sin proyectar el futuro.

Por último, los efectos al medio ambiente son más dañinos que en épocas pasadas ya que la sobreexplotación no tiene ningún respeto por el medio ambiente, contaminando las micro y macro cuencas, el aire y el entorno, sin que sea de preocupación por el minero. En el caso del Cerro Rico, la presión sobre la montaña es aún mayor y sus efectos se notan en los constantes derrumbes.

Desde mediados de los años ochenta, la tecnología de flotación para el tratamiento de los minerales en los ingenios acostados en las orillas del río de la rivera en Potosí y en otros centros mineros, hacen que los químicos como el xantato, arsénico y otros usados para el tratamiento del mineral, sean echados indiscriminadamente a las cuencas. Si bien se ha insistido en la necesidad de tener elementos para la mitigación, como diques de cola o plantas de tratamiento de aguas, estas no son la solución definitiva al problema y se ve que miles de toneladas de desechos químicos son derramados a las cuencas del Pilcomayo o del Lago Poopó, lo que inevitablemente genera un grave perjuicio en las poblaciones dedicadas a la agricultura y la crianza de ganado, pero principalmente en la destrucción de las formas de vida silvestre ya sea vegetal o animal.

Las nacionalizaciones de las concesiones mineras a favor de insurgentes grupos denominados cooperativistas genera un daño a todos los bolivianos, ya que el pago de indemnizaciones por estos hechos son pagados por el ciudadano de a pie, que no tiene conocimiento y participación en los beneficios, pero si en los costos que esto demanda.

En conclusión, es fundamental que el Estado se dé un baño de historia y en base a esta planifique, que deje de ver la minería como la alternativa de empleo futuro, que concerté, que oriente, antes de sucumbir a las presiones de este sector, pues el País necesita planificar su futuro, no podemos dejar más problemas a las futuras generaciones, problemas como el desempleo, narcotráfico y fundamentalmente incremento de la pobreza.

NOTAS

[1]….. hacia 1825, los yacimientos de plata estaban prácticamente agotados y la población se redujo a 48.000 habitantes. A principios del siglo XX, la explotación del estaño cobró importancia y la ciudad comenzó a crecer nuevamente….. Historia de la Minería Andina Boliviana Carlos Serrano

[2] Datos tomados del libro "Minería boliviana. Su realidad" Jorge Espinoza Morales

[3] Los Tiempos 28 de junio 2012