viernes, 28 de septiembre de 2012

La Vocación Internacional de Santa Cruz

Oscar Ortiz Antelo
oscar.ortiz.articulos@gmail.com

La Expocruz refuerza la vocación internacional de Santa Cruz de la Sierra y consolida su proyección como un espacio de amplias oportunidades para la integración económica y comercial de Bolivia con países vecinos y un punto de encuentro entre las economías de estados, provincias y departamentos del centro sudamericano. Se trata de economías emergentes, dinámicas y altamente vinculadas a la provisión de alimentos a los grandes mercados del mundo.

La masiva concurrencia de expositores y la participación de empresarios de más de 20 países en la Rueda de Negocios muestran la importancia de seguir impulsando a nuestra ciudad como un centro de negocios, encuentros empresariales y conferencias internacionales.

Si se compara la infraestructura hotelera, aeroportuaria y los centros de convenciones con los cuales cuenta la capital cruceña, además de la experiencia de sus instituciones en la organización de ferias y ruedas y de una excelente red de telecomunicaciones, veremos que no existen, en los países vecinos, ciudades de similar tamaño, que no sean capitales, con similar oferta de servicios.

Este tipo de turismo –el de negocios, convenciones y ferias– tiene además la enorme ventaja de permitir que el visitante conozca nuestra realidad y potencial, generando alianzas comerciales, inversiones y llegando incluso a establecerse en el territorio departamental. Estos empresarios se convierten en promotores internacionales de las oportunidades que ofrecen Santa Cruz y Bolivia en su conjunto, generalmente desconocidas en el mundo.

Esto sin contar que ya somos el mayor centro de distribución logística y comercial de Bolivia, sede de la mayor cantidad de empresas dedicadas al comercio exterior y punto de conexión intermodal de los ferrocarriles que nos unen con Brasil y Argentina, con las carreteras que nos integran al Pacífico a través de los puertos de Chile y de Perú. El primer corredor bioceánico, a punto de ser inaugurado, integrará a Brasil con las grandes economías del Asia, a través del territorio cruceño y boliviano. Nuestro desafío será que los camiones no solo pasen, sino que generemos alrededor de este tráfico internacional una economía de servicios y de transformación industrial.

Las oportunidades están dadas y tenemos que aprovecharlas. No podemos ser autocomplacientes. Debemos identificar nuestras debilidades y superarlas, aunque muchas de ellas dependen de posiciones y actitudes del Gobierno nacional que frenan nuestra economía e inserción internacional. Lo importante es tener claro nuestro horizonte y seguir avanzando hacia él.