jueves, 1 de noviembre de 2012

LO MEJOR DE EVO

Julio Héctor Linares Calderón
juliolinaresc@hotmail.com

Un colega y amigo –contento además de considerarse un soldado del proceso de cambio– me decía lo risible que le parecía la crítica de algunos analistas económicos sobre la emisión de los famosos "bonos soberanos" en el mercado bursátil mundial, opiniones que alegaban que iban en contra de toda la perorata anticapitalista de estos tiempos.

Y es cierto, las críticas opositoras quieren mostrar –con esta nueva política financiera– a un Gobierno socialista con actitudes neoliberales que contrae deuda innecesaria en tiempos de superávit fiscal. "Ya es criticar por criticar, ellos estarían contentos de hacer lo mismo", me decía este perseverante fans del Jefazo.

Al contrario, el ministro Luis Arce opinó, a momento de informar sobre esta emisión de bonos, que el objetivo fue el de consolidar la solidez económica de Bolivia, presentando la nueva imagen de país al mundo. Hecho que corrobora lo que esta autoridad ya ha estado pregonando desde hace varios años, cuando ofreció sendas conferencias que, por ejemplo, comunicaron las mejoras en la calificación riesgo país y las "certificaciones" del manejo de nuestra economía, por parte de las que antaño eran calificadas como satánicas instituciones del imperio, el FMI o el Banco Mundial.

No cabe duda, entonces, de que este es otro triunfo del Ministro de Economía y su equipo, que al final resulta ser el mejor de los colaboradores, al menos pareciera que eso piensa el presidente Morales, que se tuvo nomás que acomodar al manejo conservador de la economía heredada de la escuela de los gobiernos de derecha; tanto así, que hasta les perdonó la medida (metida de pata) inconfundiblemente neoliberal de incremento de los precios de los hidrocarburos, que duró pocos días.

Queda claro así, que atrás quedaron los intentos oficialistas de hacer del Ministerio de Planificación la cabeza de las políticas económicas; como se ve, no hay cambio en tiempos de cambio y el hombre que maneja la plata, sigue siendo el puntal de la gestión gubernamental; así como los indicadores macroeconómicos se muestran como lo mejor que hizo Evo.

Cómo no dar la razón entonces a mi estimado amigo, los analistas críticos del manejo de la economía harían al final lo que se está haciendo ahora, pues es lo que muchos de ellos aprendieron y enseñaron en las universidades.

Empero, se deben tomar en cuenta dos detalles, el primero, que debe repensarse la política de endeudamiento del Estado, pues a pesar de que el tamaño de nuestra deuda pública en relación al PIB es aceptable (30% aproximadamente); en términos absolutos, el monto adeudado es similar al de 2005, es decir, nos vamos prestando dinero al mismo ritmo de tiempos de Tuto y Goni, a pesar de los inmensos ingresos del TGN, por lo cual deben conocerse al detalle el destino de estos recursos.

Asimismo, que a pesar de la solidez de nuestra economía, no existe una verdadera preocupación sobre la llegada de inversión externa, que tristemente es menor en siete veces a la de nuestro vecino Perú y hasta 20 veces menos que Chile. Si esto no se supera, con seguridad que deberemos seguirnos prestando, pues será la única manera de obtener capital para mejorar nuestros días.