martes, 13 de noviembre de 2012

NUEVOS FISCALES NUEVA GESTION

José Pastén Burgoa
pastenburgoa@hotmail.com

Fueron posesionados por el Fiscal General de la Nación para cada distrito departamental. Lo que se espera es una gestión ni óptima ni excelente, simplemente enmarcada en lo que señala la Ley General del Ministerio Publico. En todos los actos y procesos donde actúa necesaria e innecesariamente el representante del Ministerio Publico, es decir el Fiscal, los ciudadanos litigantes esperamos una idónea, estable y justa valoración de los hechos.

Conozca el amable lector que este reglamento o ley del Ministerio Publico enuncia que el Fiscal debe proceder con objetividad, probidad, "gratuidad", aunque esta última acción es casi similar a la realidad de la Policía Boliviana en términos de presupuesto. No se puede concebir la actuación de un fiscal desprovisto de los elementos e insumos necesarios y vitales para su desempeño y tampoco es cuestión de entregarles el memorándum de destino y dejarles a que "se arreglen como puedan", vieja práctica de larga data que aun hoy se impone. Prueba clara son las provincias donde los fiscales adolecen de todo incluso de la actitud de trabajo.

El litigante ocasional por desgracia, los abogados, procuradores e incluso los operadores de justicia necesitamos personas de carne y hueso que honren su formación profesional y que no se conviertan en pequeños reyezuelos a los que es imposible acceder y quienes simplemente repiten como loros "el apego a las leyes". Las diversas y permanentes declaraciones de personas, autoridades y lideres que son entrevistados cuando se trata de una institución y sus personeros señalan: "No todos los policías son malos, hay buenos policías" Aquí cabe preguntarse….¿entonces donde están los buenos policías, ocultos bajo una piedra,, existen o no? Lo mismo sucede en la Fiscalía, ¿Existen los buenos y honestos fiscales? ¿Dónde están? ¿Dónde los asignan?.

Sin duda ser Fiscal es ser una persona con entereza, fortaleza, con la vulnerabilidad y el riesgo permanente del estrés, la desvinculación marital (llámese divorcio para no hacerlo traumàtico)y las malas pasadas traducidas en enfermedades oportunistas de base neurológica. Los leguleyos y doctos del derecho muchas veces también sufrimos este tipo de desordenes porque en los procesos que atendemos tenemos al frente no solo a un opositor, son dos y hasta tres contando con los miembros de un juzgado en especifico. ¡Fiscales, honren la profesión!

La "carga procesal" no es otra cosa que el excesivo trabajo que tiene el Fiscal. Cuadernos de investigación, expedientes que revisar, audiencias a asistir, proveídos, requerimientos y conclusiones por cada proceso que se atiende, hacen una montaña de trabajo pero esa no es excusa para no hacer o no cumplir con la obligación del o la representante del Ministerio Público. Dura labor les espera pero nadie murió por exceso de trabajo o por ser ex Fiscal. (tampoco nadie murió de amor).

Con el riesgo permanente de que las ordenes y directrices provengan del contexto político, con una posibilidad que se imponga mas el capricho e interés de quienes concentran el poder, el Fiscal deberá cuidarse porque las aguas en las que navega nunca estarán tranquilas. Además, los cargos son pasajeros y transitorios. Un o una es Fiscal, una vez dejado el cargo, pasa a ser un mortal mas que a veces no pueden mirar de frente cuando se cruza en la calle con un ex litigante a quien atendió de forma inapropiada causándole mal. Obviamente son los riesgos de la profesión y el precio de la fama, tan rauda y fugaz. Respecto a si hay buenos y malos Fiscales, yo conozco a uno que podría ser inclusive Fiscal General pero lamentablemente no cumple sus funciones ni radica en la sede de gobierno y no es militante político. Pero SI es un buen Fiscal.