jueves, 27 de diciembre de 2012

DEMOCRACIA COMUNAL

Oscar Ortiz Antelo
oscar.ortiz.articulos@gmail.com

En oportunidad de la celebración del solsticio de verano, organizada por el Gobierno del MAS con carácter de ceremonia de Estado, el presidente Evo Morales lanzó el Manifiesto de la Isla del Sol, en el cual plantea "10 mandatos para destruir el capitalismo y construir la cultura de la vida". Más allá de lo artificial y falso de los actos organizados, es importante ver algunos puntos que plantean como agenda para los próximos años, como la democracia comunal.

En el primer mandato del citado manifiesto se dice que se debe refundar la democracia, puesto que la política se ha convertido en un instrumento de lucro y no de servicio (eso es lo que hicieron los miembros de la red de extorsión y sus padrinos aún no procesados), para lo cual se plantea textualmente que "se debe pasar de la democracia representativa, en la que el poder está al servicio de las élites y minorías, a la democracia comunal, donde no existen mayorías ni minorías, sino más bien las decisiones se toman en consenso y donde se impone la razón y no el voto".

Obviamente, este sistema ya no es democracia por más eufemismo y adjetivos con la cual se la quiera camuflar. No es casualidad. Todos los proyectos autoritarios son incompatibles con la democracia representativa porque esta es, por definición, pluralista y refleja las distintas formas de pensar que existen en una sociedad de personas libres, en la cual siempre habrá mayorías y minorías.

Este proceso de cambio permanente en una sociedad libre hace inviable la perpetuación en el poder y la concentración del mismo. Eso es justamente la República y por eso en Bolivia pretenden desterrarla de todo el lenguaje oficial, porque en la misma el poder se distribuye en distintos poderes que se equilibran entre sí y en varios niveles de gobierno, lo que refleja la pluralidad de un país y de una sociedad.

Quizás la afirmación más peligrosa y engañosa es la de sustituir el voto por la razón. ¿La razón de quién o de quiénes? Al final, es el mismo sistema que propone Chávez para Venezuela y que ya Marx y Lenin plantearon. Fragmentar la organización social para que el Gobierno central quede como único poder sin límites ni factor de equilibrio que lo pueda contener o amenazar. Es la pretensión totalitaria.