martes, 12 de marzo de 2013

Chávez vive, la lucha sigue…

Boris Alberto Céspedes Muñoz
albertcesp@yahoo.com

A los 58 años de edad falleció Hugo Chávez Frías, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, luego de padecer una terrible enfermedad como es el cáncer. Chávez para muchos fue un caudillo populista que se aprovecho de las riquezas de su país para impulsar una quimera que vulgarmente se llamo socialismo del siglo XXI. Para otros un líder que luchaba por la integración y dignidad latinoamericana. Un político que tuvo sus detractores y numerosos seguidores en el contexto de su idea por enfrentar al imperialismo norteamericano.

Un hombre calificado como un ser polémico, no sólo entre sus connacionales sino también en otras latitudes, que hacía gala de un particular estilo de oratoria. Muy próximo, según el gobierno de estados unidos, a los líderes del llamado eje del mal como el presidente iraní Mahmud Ahmadineyad quien lloró por su partida.

En Bolivia su figura tampoco fue indiferente. Abiertamente amigo del régimen del Presidente Morales colaboro decididamente para su establecimiento y estabilidad con programas como ¨evo cumple¨. La oposición lo acuso de entrometerse en asuntos de política interna poniendo en riesgo la soberanía del país. Los ciudadanos de a pie lo recuerdan con simpatía por su apoyo a la demanda marítima boliviana. Los analistas sociales lo tenían siempre como un argumento para explicar aspectos de la coyuntura socio política del país.

Parece innegable que Chávez desde el año 1999, al llegar a la presidencia por primera vez, se convirtió en el líder latinoamericano más importante de la últimas dos décadas y sin duda en uno de los personajes más influentes del planeta, principalmente de las corrientes altermundistas que lo siguieron con gran devoción. Hoy parece razonable afirmar que sin el apoyo del líder venezolano el surgimiento de gobiernos populares en Centro y Sudamérica no habría sido posible.

Desde le punto de vista de la ciencia política, la presencia de este líder, permitió revitalizar y actualizar una vertiente más del llamado pensamiento político latinoamericano. El socialismo del Siglo XXI o revolución bolivariana en su esencia se circunscribe en ese intento de reflexionar e interpretar en códigos y categorías propios la realidad de la región latinoamericana luego del contexto de la guerra fría y en un momento histórico donde la el paradigma de la modernidad fue puesto en duda como modelo de desarrollo para los países de la región. Muchos politólogos dirán que al chavismo no se le puede considerar como una doctrina política sino simplemente como un régimen demagógico y populista.

Sin embargo, pensamos que el socialismo del siglo XXI ha sido una propuesta de teoría política, centrada en las particularidades de la región, elaborada en un momento en el cual las políticas de ajuste estructural (conocidas como consenso de Washington) estaban cuestionadas por la mayoría de la población latinoamericana que estaba marcada por la desigualdad social y la pobreza. Como toda teoría política seguramente tendrá debilidades en sus premisas, algunos la aceptarán otros la rechazarán, pero lo cierto es que esta incipiente propuesta despertó del letargo al pensamiento político latinoamericano.

En la implementación práctica del chavismo, muchos dirán que fueron más los desaciertos que los beneficios de su implementación. Quienes opinan así se remiten a los datos objetivos que se extraen de los análisis económicos o de los informes de instituciones no gubernamentales de importante prestigio internacional. Incluso intelectuales de renombre han manifestado abiertamente que el chavismo a llevado al caos y a la pre modernidad a los países en los que sus gobiernos lo han aplicado como el caso concreto de la propia Venezuela. La discusión seguirá abierta pues quienes siguieron al chavismo defenderán su propuesta político social y económica. Muchos incluso señalan que las consecuencias de haber implementado políticas públicas basadas en el socialismo del siglo XXI se podrán conocer recién dentro de 15 a 20 años. Más allá de estas visiones polarizadas, pensamos existe una certeza y es que Chávez y el chavismo influyeron en la realidad socio política de Latinoamérica y creemos pensar que ayudando a despertar el pensamiento crítico y la reflexión de los latinoamericanos.

Antes la frivolidad del llamado neoliberalismo había sumido a la región en la dictadura de la tecnocracia donde el sentido de LA POLTICA se había subordinado al poder de los intereses económicos. Con el chavismo quizás no se logro todavía llegar a los parámetros de LA POLITICA y se cayó simplemente en lo político[1] pero qué duda cabe que nuevamente en América Latina se están abordando los temas importantes/esenciales (incluso filosóficos conceptuales) que trascienden la lógica del crecimiento económico y ponen, directa o indirectamente, en el foco de atención temas cómo ¿Qué es Desarrollo? ¿Qué tipo de Desarrollo se quiere? ¿Qué Modelo alternativo al capitalismo se puede proponer? Seguramente Chávez y el chavismo no tenían respuesta a estas preguntas pero al menos abrieron la senda para preguntarse no sólo por lo urgente (tener) sino por lo necesario (estar/siendo).

Si este fuera el sentido de la vida de Chávez[2] seguramente el vive y sin duda que la lucha por no caer en la frivolidad del llamado neoliberalismo seguirá.


[1] Espacio que se debe superar definitivamente si no se quiere llegar a la frivolidad de las dictaduras o de las dictablandas como parece suceder en Bolivia.

[2] Preocuparse por los temas necesarios que están relacionados con LA POLITICA.