miércoles, 6 de marzo de 2013

MÁS ALLÁ DE LA MUERTE Y LA POLÍTICA

Luis Fernando Ortiz Daza
lufo69@yahoo.com

Si fuera verdad, si no estuviera más entre nosotros, o estando entre nosotros no sabe que está. ¿Cómo pueden sentirse millones de personas que creen en la palabra de la revolución, en la verdad por encima de todo?. ¿Cómo no sentirnos engañados cuando nos digan que ya no está?. Hay mucho dolor por lo que está pasando con Hugo Chávez Frías, hay mucha esperanza de que se recupere, pero, hay también desazón y rabia contenida por la información de uno y otro lado que es a la vez falsa y a la vez verdadera.

¿Se sentirán bien los jerarcas vitalicios al saber que su compañero, que el mejor amigo de la revolución cubana, hoy está siendo utilizado en una pugna del poder en el seno de la misma revolución bolivariana? ¿O sabrán ellos y serán los cómplices de una farsa que les permita tener oxígeno y negociar para seguir recibiendo ayuda valiosa de un país hermano?. Muchas preguntas, falsas respuestas. La gente lo quiere, ama a su comandante, millones de hambrientos en el mundo agradecidos. Millones de desposeídos sin casa desde su cobijo esperan.

Mientras tanto circulan fotos del comandante con sus hijas, uno dice que esa foto es montada, que una de las hijas se muestra antes de haber sido operada de la nariz. Otro dice que las fotos son reales y en tiempo real. Los que saben de oncología dicen que no podría estar con tanto cabello a raíz de la quimioterapia. Muchos quieren creer, se aferran a la esperanza de que todo es mentira, de que el comandante volverá. Difícil que vuelva, ha sufrido 4 operaciones de cáncer, la metástasis ya se ha producido.

En cuanto al análisis político social, estamos o frente a una canallada que puede llevar al fin de la revolución cubana y bolivariana o efectivamente los nefastos medios al servicio del imperialismo y la reacción están inventando noticias, contratando voceros como el ex embajador de Panamá ante la ONU para que tenga el mismo fin no esperado de uno y de otro lado. Es decir el fin del sueño bolivariano y de la unidad de los pueblos de América Latina.

¿Por qué Chávez sigue vivo en el imaginario colectivo? O ¿Por qué lo seguimos matando muerto en vida?, porque simple y llanamente en la política, el poder está por encima de las sensaciones y sentimientos, porque sencillamente el comandante al decir la revolución soy yo, no ha dejado espacios para reproducirse en su mismo pueblo. Se ha convertido en un símbolo y como tal sólo puede ser él y nadie más. Será la figura mítica de la esperanza, pero, no habrá continuidad, pues, ya nos lo demuestran sus seguidores cercanos, que no lo van a dejar descansar en paz.

Hay pena, mucho dolor de los que realmente lo quieren, pero, no hay condolencia en los que creen que la revolución se cae o se muere con la muerte del comandante. Hombres de poca fe, que no supieron sembrar, hombres de poca fe que esperan cosechar con la semilla muerta en vida por ellos mismos. En fin hombres carentes de capacidades y de inteligencia para afrontar lo inevitable, hombres eternos que no saben que Dios dispone. Ese mismo Dios, ese mismo Cristo al que se aferra el comandante y al que abrazó más y más desde su lecho de enfermo, desde sus discursos aferrado a su propia fe del que sabe lo inevitable.

Honor al hombre que supo luchar y que habrá sabido morir, gracias al ejemplo de lucha contra el cáncer, gracias por creer y hacernos creer que la fe mueve montañas. Como hombre ha tenido errores, entre ellos el afán permanente de prorrogarse en el poder, así sea legalmente. Errores como el de permitir que a nombre de la revolución del siglo XXI, su cuerpo sea la mercancía del socialismo. Descansa en paz comandante, no significa que hayas muerto.