martes, 9 de abril de 2013

INTERMEDIARIOS FINANCIEROS

Armando Méndez Morales
amendezmo@yahoo.es

El voluminoso e inicial Proyecto de Ley de Servicios Financieros está constituido por 550 artículos más unas ocho disposiciones adicionales. La Ley de Bancos que se promulgó el año 1993 tenía 169 artículos. De principio llama la atención este hipertrofiamiento normativo.

En una ley tan ampulosa no es fácil distinguir lo importante de lo secundario, lo que debería ser parte de una ley y lo que debería ser parte de su reglamentación. Sus propósitos, o como se dice en lenguaje jurídico, lo que importa es el "espíritu de la ley". Para comprender esto qué mejor que referirse a la exposición de motivos que el Organo Ejecutivo, promotor de la ley, acompaña a su proyecto, y que debería ser entendida, comprendida y considerada para finalmente ser aprobada por la Asamblea Legislativa en sus diferentes instancias, luego de un amplio debate, si se parte del supuesto de que Bolivia es un país democrático.

De principio no está algo fundamental, que es destacar el rol de los intermediadores financieros en un país cualquiera que busca el desarrollo económico y, por ende, la disminución de la pobreza. No se reconoce que el rol fundamental de un sistema financiero es transferir, con conocimiento y pericia, el ahorro de las personas dominantemente hacia la inversión para la producción de bienes y servicios, lo que hace crecer la economía. Esto quiere decir que su especialidad, por un lado, es atraer el ahorro y, por el otro, ver donde está la demanda para satisfacerla, pero ante todo asegurando su recuperabilidad, porque el dinero que presta la entidad financiera no es de su propiedad, sino es propiedad de las personas.

Se observa un prejuicio, en esa exposición de motivos, porque da a entender que en la actividad económica lo que interesa es la producción de bienes y no así de servicios.

La estructura económica de Bolivia está conformada en un 48 por ciento por servicios ya que ésta es la magnitud de este sector en la conformación del PIB, a precios constantes en moneda nacional. CEPAL para la región en su conjunto calcula el PIB en términos de dólares constantes, donde servicios representaría más del 60 por ciento. ¿Qué significa esto? Que en el mundo de hoy lo más importante es la producción de servicios y es el sector de mayor empleo. Sin embargo, la banca boliviana vista en su conjunto da más crédito para la producción de bienes que de servicios. Claro que no todos dan en la misma magnitud y hay bancos más especializados en financiar servicios. Esto quiere decir que cada entidad financiera busca sus "nicho" de mercado como lo hace cualquier productor.

Una atenta lectura a esta exposición de motivos permite sacar las siguientes erradas conclusiones:

Primero; la culpable del insuficiente desarrollo económico en Bolivia serían las entidades financieras, los intermediadores financieros, porque no están "identificando las necesidades sociales de la población" Cabe la pregunta ¿Cuáles? Se da a entender que sería el estado el que mejor conoce estas necesidades y, por tanto, las entidades financieras deberían convertirse en simples operadores de lo que el gobierno ordene. Segundo, las instituciones financieras tendrían una "deficiencia natural" que las llevaría a privilegiar el financiamiento a los sectores de comercio y de los servicios en desmedro de los "sectores productivos", y el gobierno sería el encargado de revertir este comportamiento. Tercero, Durante el período 1999 a 2003, se habría blindado al sector financiero pero a costa de "atomizar el aparato productivo" ya que los agentes económicos se habrían dedicado a actividades terciarias de pequeña escala. Cuarto, El sistema regulatorio del sistema financiero no facilitaría el otorgar recursos al "sector dinámico de la economía", a las actividades productivas en pequeña escala, en particular al sector rural, por lo que es imperioso encarar una urgente reforma financiera. Quinto, Repite un conocido prejuicio con relación a la banca a la cual la califica de "oligopolio financiero colusivo". Si así fuese las tasas de interés serían las mismas en todas las entidades financieras, lo cual no sucede. Sexto, la actual ley de Bancos sería una traba para que la intermediación financiera "cambie substancialmente su orientación con la participación decidida y eficaz del Estado"… ¿Será así?