miércoles, 22 de mayo de 2013

EL AMOR A LO FORANEO Y SUS TRAICIONES

Pepe Pastén Burgoa
pastenburgoa@hotmail.com

Al parecer desde hace muchas décadas atrás la autoestima nacional de los bolivianos descansa en el piso (sería mas drástico decir tirada por el suelo) y como si fuéramos anormales, carentes, discapacitados o menguados en inteligencia tenemos tendencia a admirar y casi idolatrar a todo lo que viene fuera del país.

Ejemplos hay muchos, empezando por el futbol y todo lo que tiene acento a porteño argentino o carioca brasileño merece genuflexión y reverencia. Si les podemos rendir pleitesía mucho mejor y si los condecoramos y engalanamos de manera pública ¡fabuloso! Aunque nos paguen con una indiferencia grosera y humillante. Pero allí estamos. Tratando de tocarlos de darles la mano como si fuera el Gran Arquitecto, Pablo el Apóstol o la Reyna Isabel II.

En la televisión sucede lo mismo. Los enlatados de países vecinos marcan un modelo digno de imitar. Locutores nacionales con acento foráneo, voces fingidas y todos con la tendencia de hablar como Tinelo y repetir en los programas televisivos breves pasajes y adaptaciones criollas emulando a los presentadores de televisión. Por si fuera poco, menoscaban y humillan a los ocasionales participantes mostrando resultados de paternidad en público luego de una prueba de ADN. ¡Que barbaridad!

Lo acaecido horas atrás con un laureado actor del país de las hamburguesas, elegido e invitado personalmente por el presidente de los bolivianos para que desempeñe la labor de embajador itinerante enarbolando los derechos y demandas de los bolivianos una vez mas nos hace ver como personas de "países del tercer mundo", término longevo y errado porque no vivimos en otra dimensión ni en otro planeta.

Que canallada, que afrenta la de este artista del celuloide. Ha pedido públicamente que el sueño hecho realidad llamado Rally Paris-Dakar no pase por territorio boliviano. Al escuchar esta noticia ¿que sentimientos y sensaciones habría sentido el futuro presidente reelegido por tercera vez? Obviamente debe estar desencantado y tremendamente afectado y como digno inquilino del palacio quemado con prolongación de funciones en el tiempo y espacio no le debe quedar otra que ratificar lo que dijo un antecesor suyo, Mariano Melgarejo. ¡Confianza ni en mi camisa!

Ya es tiempo de visualizarnos en nuestro verdadero contexto. Admirar, emular, soñar con ídolos foráneos no nos lleva a nada plausible. Existen bolivianos triunfadores a los que hay que admirar y seguir con el ejemplo. Estos connacionales no pertenecen a la flora ni fauna política. ¡Por supuesto que no! Realizan su trabajo cotidiano en forma silenciosa con la sola satisfacción del deber cumplido mientras otros siguen buscando complotadores y desestabilizadores.

FIN.