viernes, 10 de mayo de 2013

LA DESCENTRALIZACÓN, UN RETO PARA PAISES UNITARIOS Y FEDERALES

B. Marianela Vidaurre R.
marianela_vidaurre@yahoo.com

Una de las más drásticas reformas estructurales de Estado es la descentralización, a través de la que se determina la transferencia de poder hacia instancias subnacionales. Es importante precisar que la descentralización no es sinónimo de "no centralización", a partir de esta premisa teórica en este artículo se pretende desmitificar la afirmación que identifica al federalismo como una garantía per se de descentralización efectiva.

Dos de los principios de organización política de un país son el federal y el unitario, ambos mutuamente excluyentes. El federalismo asume como base inicial la división de poderes entre el gobierno general o federal, y los gobiernos de las entidades que componen la federación, este modelo tiene una característica concreta la "no centralización", que significa que el poder se difunde entre numerosos centros (no absorbido por uno solo), para los cuales su existencia y autoridad está garantizada por la Constitución general. Aspecto que fue derivar en una concentración de poder en varios centros en vez de uno solo.

La noción errónea de que la descentralización describe a los países federales, parte de la imprecisión aclarada anteriormente "descentralización no es sinónimo de no centralización". Entonces el proceso descentralizador atañe tanto a países con un sistema federal como unitario; es así que no se puede dar por sentado de que un país federal sea descentralizado, como muestran las experiencias latinoamericanas como la de México, siendo federal es aún muy centralizado; encontrándose otros países unitarios como Colombia con un mayor nivel de descentralización.

Desde su nacimiento México se caracterizó por ser centralista, aunque tiene en su historia muchos intentos de cambiar dicha situación. A mediados del siglo XIX México asumió el federalismo tomando como base las experiencias de otros países, su objetivo fue propiciar el desarrollo de sus regiones marginadas y escasamente pobladas.

Tradicionalmente el federalismo surge como una necesidad de cohesionar a diversos, es decir, se adopta a partir de un pacto federal de entidades autónomas; en el caso mexicano el proceso fue en sentido contrario porque se buscó dar vida al federalismo desde el centro. El modelo como tal no consolidó los objetivos deseados, una muestra de ello se desprende de su propia Constitución, la que establece un catálogo de atribuciones que deben ejercer cada estado y municipio, cuando lo único que debería jurídicamente normar es la organización y funciones de la federación dejando que cada entidad federativa defina su propia organización y objetivos internos y de los municipios que la integran. En cuanto a cuestiones de desarrollo y toma de decisiones políticas, la Ciudad de México ha sido y continúa siendo el epicentro.

Por otra parte Colombia es un país unitario cuyo proceso de descentralización se inició a comienzos de la década del 80 con el propósito de aumentar la legitimidad del Estado mediante la modernización de las estructuras políticas, administrativas y fiscales, los objetivos específicos fueron: mejorar la provisión de bienes y servicios públicos locales y profundizar la democracia en el ámbito municipal.

Una de las formas de medir la centralización de los países se obtiene a partir de la estimación del porcentaje de gasto directo ejecutado por los gobiernos centrales con relación a las entidades subnacionales.

De acuerdo a datos registrados por Universidades de la Región en el último quinquenio el gobierno nacional de Argentina sólo ejecuta de manera directa el 42%, Colombia 57%, Brasil 58%, México 68% Bolivia 72% y Chile 92%. Mientras mayor sea el porcentaje de ejecución directa de recursos por los gobiernos centrales menor descentralización se puede observar. En consecuencia, puede interpretarse que México siendo federal muestra mayor centralismo que Colombia que es unitario. La cualidad federal y unitaria de un país no determina la realidad descentralizada o centralizada.