miércoles, 20 de noviembre de 2013

¿OPOSICION UNIDA?

Paul Antonio Coca Suarez Arana
paulcoca73@yahoo.com

Hasta el año 2002, los actuales oficialistas eran opositores y entre ellos existía el mismo problema que actualmente tiene la oposición política boliviana: estar divididos y fraccionados.

Para las Elecciones de 1978, 1979 y 1980, aparece la Unidad Democrática Popular (UDP) con Hernán Siles Zuazo como figura máxima de esa coalición que aglutinaba a una docena de frentes de izquierda, pero existía un tema interesante: no estaban en la UDP todos los partidos políticos de izquierda o contestatarios a la derecha política, como, por ejemplo, el Partido Socialista 1 (PS-1), que siempre se presentaba solo a los comicios. Pero no era el único caso de partidos izquierdistas que acudían aisladamente a las elecciones.
Cuando la UDP deja el poder en 1985, los partidos que la integraban recobran su independencia política y otros desaparecen, manejándose entre ellos el tema de la "unidad" para tomar el poder y frenar al modelo económico neoliberal que desde ese año ya estaba vigente en el país.

En 1987 se forma la coalición "Alianza Patriótica" (AP), que fue el primer intento serio de aglutinar a fuerzas dispersas de izquierda, pero no todas estaban allí presentes, sino que, por ejemplo, el Movimiento Bolivia Libre (MBL) fue solo en las Elecciones Municipales de ese año y obtuvo cerca del 10% de la votación nacional, mientras que la AP lograba el 3%.

Para las Elecciones Generales de 1989, la AP desaparece puesto que sus miembros (Partido Comunista de Bolivia, Movimiento al Socialismo, Eje Pachakuti, entre otros) conforman junto con el MBL la Izquierda Unida (IU), pero esta coalición no obtenía buena votación popular ni podía aglutinar al 100% de los partidos de izquierda.

Actualmente, la oposición política se encuentra en el mismo camino, buscando la unidad de los frentes contrarios a Evo Morales, pero se debe tomar en cuenta que una cosa es la unidad entre todos, que no será posible, y otra muy distinta es la unidad posible.

En 2011, en la elección de alcaldes de Sucre y Quillacollo, y en 2013 en el Beni, no todos los opositores al MAS se unieron, aunque mostraban predisposición para hacerlo, pero las buenas intenciones no son suficientes, ya que no generan ningún resultado. Tampoco funciona la "unidad pero conmigo a la cabeza" o la "unidad anti-Evo".

Se debe entender que no es posible la unidad de todos, sino la unidad posible de quienes realmente se desprenden de sus intereses personales y que están dispuestos a dejar de lado intereses mezquinos personalistas por algo mucho más grande, como es el de presentar democráticamente una oposición solida a la ciudadanía, con un Programa de Gobierno alternativo a la gestión actual.