viernes, 6 de diciembre de 2013

"OJALA LOS BOLIVIANOS..."

Carlos Tony Sánchez
tonysanchez_77@hotmail.com

Anoche murió Nelson Mandela "Madiba", un gran hombre. Una persona medianamente informada sabrá quien fue él y lo que hizo. Algunos derramarán, por estos lados, alguna lágrima. En su tierra, millones lloraran su partida. Otros, ya sin cobertura mediática y viejos, los eternos racistas, se arrellenarán en sus poltronas.

No hace falta agregar más a lo que seguramente, las referencias históricas, los noticieros, la prensa escrita y la WEB se encargarán.

Hoy escribo, porque leí varias opiniones en el facebook, muchas de ellas lamentando la partida de este negro formidable y añadiendo a ese lamento una desafortunada expresión: "ojalá que nosotros, los bolivianos tuviésemos alguien así."

Acerca de esto último, deseo manifestar mi tristeza porque tenga compatriotas carentes del aprecio natural hacia los suyos, de tan baja estima propia y tan ignorantes de su propia historia. Infravalorados voluntariamente y aquejados de esa dolencia perniciosa de los fracasados: la auto conmiseración. Ay ¡ esa conducta aborrecible.

Yo soy – como muchos – orgulloso de ser boliviano. Orgulloso de tener entre mis antepasados a los indios extraordinarios como Tupaj Katari y su esposa, Bartolina Sisa. Y mestizos como Doña Juana Azurduy de Padilla y su esposo Manuel Ascencio Padilla, el guerrillero discapacitado Eustaquio "moto" Méndez, Jose Manuel Vaca "Cañoto", guerrero enterrado por los escritores racistas , entre muchos otros. Al gran Mcl. Andrés de Santa Cruz, al sólido camba Andrés Ibáñez, al justiciero guaraní Apaguaiki Tumpa, al mítico Don Eduardo Avaroa, y al valeroso Tcnel. Manuel Marzana. Ese beniano audaz y formidable como el Tcnel. German Busch, el inigualable hombre de principios Marcelo Quiroga Santa Cruz y otro, de principios también como Guillermo Lora.

Y ejemplos admirables hay, muchos: el visionario indígena Avelino Siñani, Doña Adela Zamudio (que nos hizo ver que habían mujeres en este suelo), el profesor Jaime Escalante, (reconocido hasta por el Imperio), el conquistador aymara del Everest Don Bernardo Guarachi (ya anciano), el Ing. Roly Aguilera que hizo más por este pueblo que la mayoría de los políticos cursis y de quinta que hoy tenemos, a las orillas del Pirai.

Juancito Pinto y Genoveva Ríos, niños cuya luz fue tan fugaz, como radiante y grandiosa, que no imagino que hubiese sido de ellos si la Providencia les concedía muchos años de vida.

Seguro me olvido mencionar a una pléyade de hombre y mujeres formidables y extraordinarios, que ha parido nuestra Patria. Ud. amable lector añada a estas menciones.

Y a su tiempo, cuando un hombre o una mujer - que haya dado su vida por el pueblo -, se ausente de este mundo, sabremos – por los que lo lloren – si merece honra y si su vida valió la pena.

Grande "Madiba". Grandes – también – los nuestros.