domingo, 17 de agosto de 2014

¿QUÉ SERÁ LO QUE TIENE EL TUTO?


Moira Sandoval Calvimonte

Ratificadas las autoridades del Órgano Electoral, se esfuman las esperanzas de una institución imparcial en la dirección y control electoral de los sufragios próximos. Esa es una dificultad con la que tiene que lidiar la oposición, pero no es la única ni la más peligrosa, como la publicidad apabullante desplegada por el oficialismo, transgrediendo normas electorales, de manera impune, dejando en indefensión a la oposición. 

También es preciso mencionar algunos hechos relevantes de los candidatos de oposición.   En primer término están los candidatos que manejan los mismos postulados ideológicos que el partido de gobierno, con difer encia en matices, pero de la misma "camada". Son los denominados "resentidos", es decir aquéllos que co-gobernaron y/o apoyaron la presidencia de Evo Morales: Juan del Granado y Fernando Vargas, cuyo desenlace político es sólo cuestión de tiempo, basándonos en la convocatoria del presidente Morales para que los hijos pródigos retornen al redil (invitación aceptada por Abel Mamani).

Quedan entonces a disposición del electorado como opciones opositoras, dos candidatos visibles: Samuel Doria Media y Jorge Quiroga Ramírez, de quienes es preciso realizar algunas consideraciones a menos de dos meses de celebrarse las elecciones presidenciales. Se confrontan la habilidad política de Quiroga Ramírez vs. la habilidad empresarial, de Doria Medina. De esta ecuación, Tuto Quiroga sube en la preferencia electoral. A qué se debe ese fenómeno? Veamos:

1.    El binomio de Unidad Demócrata, está basado en la clásica receta de un candidato del occidente y otro del oriente del país -ambos varones- en un esquema patriarcal inmutable. Esta alianza de Unidad Nacional y Demócratas, es vendida al electorado como el frente de la unidad, siendo que la política nacional siempre incluyó esta alianza de regiones.

El binomio de PDC, se basó en una interpretación de la realidad más contemporánea: incorpora el liderazgo femenino y la identidad campesina, que encarna Tomasa Yarhui. En la selección de candidata vicepresidencial, no hay con qué darle: Tuto Quiroga acertó, al posicionar un liderazgo que da un salto cualitativo.

2.    De todos los candidatos opositores, Quiroga Ramírez, es el único que puede afirmar, junto a Evo Morales, la CAPACIDAD DE HACER, de la cual los demás candidatos son una incógnita. Esta cualidad, deviene del ejercicio del poder y consiste en la implementación de medidas nacionales que le permiten publicitarse por las obras ejecutadas y sólo puede ser esgrimida por quienes han gobernado. En tal caso, Quiroga Ramírez podría reivindicar su autoría en gestionar la construcción de gasoductos y contratos pro-hidrocarburos, como en cuestiones de género (Tomasa Yarhui), avalado por las decisiones asumidas mientras fue segundo y primer mandatario.  Por tanto, tendría solvencia electoral para competir con Evo en la misma cualidad del actual presidente: la capacidad de hacer, sea teleféricos, gasoductos o carreteras.

3.    A su vez, esta cualidad de ex mandatario, le confiere automáticamente mayor liderazgo que Samuel, simplemente porque en el imaginario nacional, de fuerte tendencia caudillista, representa un hombre fuerte, acostumbrado a las lides del poder.  Esta característica también le pone a la par que Evo Morales: ex presidente vs. presidente.

4.    Victimización de Jorge-Tuto Quiroga, por los juicios probadamente injustificados, instaurados por el gobierno, con el fin de amedrentarle y hacerle desistir de presentar su candidatura. Todo lo contrario, el gobierno es complaciente  con Samuel D.M. quien -al no ser visto como un peligro real- fue perdonado en varias actuaciones temerarias, sin que el gobierno decida procesarlo por ellas.

5.    En este punto, se confirma la teoría de que el gobierno logró diseñar un candidato a su medida, que no sea de peligro para las futuras elecciones. Samuel representa el candidato conservador que no fue necesario eliminar del tablero electoral, y es el paradigma de lo que el gobierno describe como la derecha antinacional, lo cual se confirma con las declaraciones del tristemente célebre 50-50% en el tema impositivo.

6.    Habilidad política vs. habilidad empresarial, lo que le hace al candidato del PDC intentar llenar sus listas con candidatos de tinte político, distinto de UD, donde predomina los compromisos de cuotas, que no siempre corresponden a liderazgos fuertes o poder de convocatoria, sino de gente que supo hacerse márketing, aspecto que seguramente será probado en las urnas. Samuel D.M. tiene el desafío de superar el 9% de la votación.  

7.    Evidente fracaso del slogan "la unidad es el camino" situación comprobada por lo señalado en el punto anterior, ya que la Unidad ansiada que el país requiere, no se ha visto plasmada en UD ni en ningún otro candidato. Este detalle la población lo percibe nítidamente, con el éxodo de los grupos que inicialmente conformaron el Frente Amplio –extinto- pues la amplitud sólo llegó hasta donde las cuotas de poder lo permitieron.

8.    Otra diferencia es que el candidato del PDC se asesora con la experiencia de haber gobernado, sus conocimientos técnicos propios y como todo político, sigue su instinto;  mientras que el candidato de UD, escucha o confía demasiado en los asesores –que además no deben ser gratuitos- y que generan propuestas políticamente incorrectas, como que otorgaría el 50% de las ganancias de los hidrocarburos a las empresas privadas.

Este punteo por demás objetivo, no me induce aún a favorecer con mi voto a Jorge Quiroga Ramírez, empero, destaco que se haya realizado una lectura de la realidad nacional, la cual quiérase o no, debe necesariamente incluir a candidatas mujeres en niveles reales –no sólo simbólicos- de decisión.

Teniendo en cuenta que el partido de gobierno tiene capturada la intención de voto de un 35% de los electores registrados, compuesto por un núcleo duro de cocaleros, cooperativistas mineros, militares jerárquicos y funcionarios públicos designados sin meritocracia, el problema más apremiante de la oposición, es que deberá disputarse entre sí, el mismo electorado: la clase media, aquejada por el desempleo y la inseguridad ciudadana.

Pero además, la oposición debe ingresar a regiones rurales, que por nueve años han sido influidas y gobernadas con las consignas del proceso de cambio, saturadas de la simbología que este adoctrinamiento conlleva. En ese contexto, la candidatura de Tomasa Yarhui es como la reina del ajedrez en el tablero político, con capacidad de movilización a varios sectores, ya que además de posicionar la imagen de la mujer, puede transgredir los límites electorales de la clase media y asimismo, interpelar la identidad campesina, ejercitando un liderazgo polivalente.

Mirando las movidas electorales, por ahora cabe el comentario que Tuto sabe jugar ajedrez, así mostró en el canal estatal, capitalizando su imagen gracias a las limitaciones de tres entrevistadores; mientras que Samuel aplica lo que indican sus asesores, resultando que, a pesar de las buenas movidas de Arturo Murillo, UD perdió 50% de sus peones.