viernes, 19 de septiembre de 2014

AUTOS CHUTOS


Autor desconocido

Son varias veces que el Estado ha concedido amnistías para la nacionalización de vehículos indocumentados o "autos chutos" desde los años 2000 (casi todos fabricados con el volante a la derecha), este es un problema del Estado y la sociedad ya que el espacio físico urbano está saturado y no es posible seguir incrementado el parque automotor.

Es necesario considerar que los autos "chutos" que ya están en territorio nacional no pueden ser devueltos, asimismo la tendencia a seguir ingresando estos vehículos continúa, la pregunta es ¿Por qué existe tanto interés en comprar autos usados con el volante a la derecha  parar traerlos al país?

La respuesta parece obvia, porque son baratos considerando lo que significan, quiere decir que son legítimamente japoneses y se exportan en muy buen estado, también se debe considerar que mientras más antiguos son más apreciados en el mercado debido a que la tecnología de la década de los años 90 es más manejable y está muy bien asimilada (caja mecánica, sistema de inyección más simple y abundande provisión de repuestos tanto nuevos como usados, estos vehículos son más fáciles de reparar y/o adaptar piezas, la prueba es que casi todos están en funcionamiento). De alguna manera, los vehículos "transformes", nos han subvencionado los costos de transporte (la mayoría de los taxis, trufis y minibuses son transformes) ya que el primer gasto es el valor del vehículo.

Los vehículos de última generación, que están en el rango desde el año 2005 al 2014, son de muy alta tecnología, casi todos vienen con sistemas computarizados, que aunque son muy cómodos y precisos, su mantenimiento es bastante complicado considerando la precariedad de nuestro desarrollo tecnológico.

El problema surge entonces. ¿qué debemos hacer como Estado y sociedad para regularizar el incremento de autos "chutos" en ciudades en las que ya no caben más vehículos de ningún tipo? 

Una manera es permitir la legalización de estos vehículos para uso rural y también incentivar que los propietarios que tienen vehículos obsoletos que están en muy mal estado puedan utilizar sus documentos para legalizar un vehículo chuto y de esta manera desechar definitivamente vehículos que en muchos casos datan de la época de los años 70 e inclusive antes y son un verdadero peligro para la población, considerando que estos propietarios en su mayoría son personas de escasos recursos.

En el área rural estos vehículos son de gran ayuda al campesino ya que les permiten trasladarse desde lugares muy alejados a los centros de poblados, llevar sus productos hasta las carreteras o aprovisionarse de insumos y alimentos. Es muy común ver a campesinos en los caminos vecinales rurales buscando transporte, los camiones y buses que van por estos caminos son bastantes escasos considerando la gran extensión que tiene nuestro territorio.

El sueño del campesino de lograr tener un vehículo japonés se ha materializado y les ha facilitado la vida a estas poblaciones, incautarles sus vehículos es una medida muy drástica y genera una gran resistencia de estas poblaciones aisladas, también para los mineros es de gran utilidad es común ver muchos vehículos estacionados en los centros mineros que les facilitan su transporte después de sus duras y riesgosas jornadas de trabajo.

Para todos estos sectores de la población, las normas fueron solo un enunciado y no prestan atención a todo este sistema de regulaciones que les resulta ajeno y de carácter represor. Es necesario recordar que la norma debemos cumplirla todos, sin embargo la realidad se impone a las normas.

En estas circunstancias, parece que una medida saludable pasaría por permitir el uso de estos vehículos solo para uso rural (como lo hacen en Chile estos vehiculos solo pueden circular en las regiones aledañas a las Zonas Francas) y por otra parte permitir que vehículos en mal estado puedan acceder con sus documentos a reemplazarlos por un "chuto", claro está pagando los gastos que estos implicaría para el Estado, como ser la verificación, liquidación de una multa y un pago de Derechos Arancelarios.

Cualquiera que sea el Gobierno que esté a cargo debe enfrentar el problema ya que esta tendencia no va a cambiar, amnistía y prohibición, dos conceptos opuestos parece que no riman pero que se los puede normar, sin embargo por razones de espacio urbano, es necesario restringir la importación de vehículos especialmente los de uso particular y de gran tamaño que demandan un gran consumo de combustible.