miércoles, 1 de octubre de 2014

NO SON PIZARRAS, SON COMPUTADORAS


Gonzalo Rodríguez Amurrio
rodriguez.amurrio.go@gmail.com

En la sociedad de la información, que en la actualidad vive la humanidad, quienes tienen la oportunidad de ser "rápidos" tienen las mejores posibilidades de éxito. En el ámbito educativo los "rápidos" tienen mejores opciones de avanzar en sus estudios, lo que les permite excelentes expresiones de desempeño profesional posterior.

Pero nada de esto es comprendido por quienes ponen en práctica la entrega de computadoras portátiles a los bachilleres de la presente gestión, porque con solo hacer palpar las laptops a las promociones 2014 estas no entrarán al mundo de los "rápidos", por lo que es posible afirmar, categóricamente, que el Estado no cumplió con su obligación de facilitar el acceso a medios en la justa medida de una verdadera educación de calidad.

Lo adecuado es y debe ser obsequiarlas, como inicialmente se anunció. Una laptop no es una pizarra para que se quede en el colegio, es una herramienta de uso cotidiano. Cuanto más resulte utilizada por cada estudiante hará a la persona más capaz en la recepción, procesamiento y creación de información. Solo así la persona se hace "rápida" y no con un uso ocasional de escasas horas a la semana, como quién asiste a un instituto.

Hacerse rápidos/as exige mucho más que conocer lo elemental de un procesador de texto u hoja de cálculo. Exige destrezas múltiples en el manejo de los programas y aplicaciones informáticas, lo que se logra con el mayor tiempo de uso y el escudriñamiento directo de las potencialidades de los programas, y optar por las mejores alternativas  informáticas en el manejo de datos numéricos, textos, sonido, imágenes estáticas y en movimiento, y ante todo interacción a través de la Internet y redes alternativas.

Se hacen rápidos/as quienes tienen posibilidades de mayor cantidad de horas de uso de computadoras y de conexión a las redes, por donde fluyen información y conocimientos en raudales que ahogan a quienes no tienen la experiencia suficiente de navegación.

Anclar las laptops a los colegios con la finalidad de su uso esporádico es el más grande absurdo. Quienes manejan tales herramientas en su actividad profesional actual, y se encuentran en condiciones de una aceptable competitividad, saben que computadora guardada es cuasi inversión perdida, y que laptops subutilizadas resultan igual.

El que algunas autoridades, que no ingresaron a esta era digital como se hubiese deseado, crean correcta la decisión gubernamental de no entregar en propiedad las laptops es comprensible; pero escuchar fundamentos de quienes han multiplicado sus potencialidades intelectuales gracias al uso de computadoras, justificando el yerro gubernamental, sinceramente mueve a la indignación.

Estos últimos saben que el mayor apoyo para nuestros/as jóvenes bachilleres, cuyas familias no pueden comprarles una laptop, es precisamente facilitarles tales equipos, para que se hagan "rápidos" y se alejen de verdad del limbo del analfabetismo digital.

Las nuevas demandas universitarias hoy enfatizan que en los campus de las universidades debiera haber conexión inalámbrica a Internet, pero ello supone que cada universitario/a tenga su computador o herramienta equivalente para conectarse a la red.

Infelizmente los bachilleres 2014, cuyas familias no puedan comprarles tal herramienta estarán muy rezagados frente a sus pares que sí puedan hacerlo. Y estamos frente a una desigualdad de oportunidades que, entre las tantas formas de injusticia social, el gobierno pudo encarar pero no capta a cabalidad su rol de promotor de la igualdad.

Suele decirse que eso se hará a futuro. No entienden que en la era de la información hoy ya es tarde y lo será aún más si dejamos para después lo que debe hacerse hoy.