lunes, 13 de octubre de 2014

SOMOS ASÍ, ¿POR QUÉ NOS QUEJAMOS?


Jorge Roberto Marquez Meruvia

Sabemos que la situación de Bolivia es catastrófica, pero no es sería, tenemos el consuelo de que la situación es divertida.Debemos tener la capacidad de poder ver el escenario en perspectiva. Obviamente es un ejercicio muy poco practicado e incomodo, debido que cuando vemos todo el bosque no es de nuestro agrado, sin embargo al ver que debemos hacer dicho ejercicio paso a describir nuestro panorama: Bolivia se encuentra constituida por tres tradiciones, la primera a) la Occidental.- la sociedad boliviana se constituyo y se sigue constituyendo imitando las formas políticas, culturales, tecnológicas, etc,. de Europa Occidental y Norteamérica, estos procesos imitativos son incompletos o mal copiados, la ironía del caso es que damos lo mejor de nosotros por copiar sus avances y al mismo tiempo odiamos sus prácticas imperialistas y colonialistas, o lo bien que les sale todo lo que hacen; la segunda, b) Idealización del originario (indígena).- dentro de la mentalidad boliviana por desconocimiento o conveniencia manejamos la idea de que los indígenas viven en contacto con la naturaleza sin hacer daño a nadie y que son buenas gentes, dejando de lado el carácter autoritario que regían en el imperio Inca, los Señorios Aimaras o las tribus nomadas del oriente; la tercera c) la Tradición Ibero-católica.- nuestros colonizadores no eran grandes hombres, simplemente eran presidiarios (Almagro), puerqueros (Pizarro) o pobres que venían a buscarse una nueva vida a las américas. Ellos trajeron sus prácticas como por ejemplo: la informalidad, el machismo, la corrupción, etc. Los anteriores tres pilares mencionados y explicados son los pilares que rigen a la bolivianidad hasta hoy, es muy difícil pensar en un cambio que venga desde "el Estado Llano" ya que estos se mueven de acuerdo a estos pilares, peor aun desde arriba porque nuestros representantes son un reflejo social de nosotros mismos,no podemos olvidar que en los 90's del Siglo XX se intentaron procesos de institucionalización que fueron corrompidos por nuestra mentalidad. 

De nada sirve negar lo que somos, ya que culturalmente bailamos la morenada, defendemos a raja tabla la diablada y tanto en occidente y oriente celebramos el carnaval como una de las fiestas más grandes del país la cual la ensayamos con meses de adelanto y coronamos sus reinas.

Nuestra democracia a pasado de ser un ejercicio de elección de representantes a resignarnos a elegirlos. No importa quién gane o pierda, dudo en que nuestra sociedad cambie. Nos gusta vivir así, parecemos un relato de un teórico de la conspiración cuando nos habla de la falsa elección, cuando la democracia simplemente es una excusa que acepta el ciudadano para entregar el poder a una raza superior espacial conocida como reptilianos, que en nuestro caso no resultaron ser tan geniales ni inteligentes.

Al ser este el escenario creo conveniente que debería colocarse la siguiente advertencia en las salas de parto de todas las maternidades : «Por mi se va a la ciudad del llanto; por mi se va al dolor eterno; por mi se va a la raza condenada. La justicia animo a mi sublime arquitecto, me hizo la divina potestad, la suprema sabiduría y el primer amor. Antes de mi no hubo nada creado, a excepción de lo inmortal, y yo, duro eternamente. Oh! Vosotros que entráis, abandonad toda esperanza»