jueves, 18 de diciembre de 2014

Agenda Municipal 2015-2020


 Dino Palacios Dávalos
Preocupan las propuestas que trabajan cientos de organizaciones para las elecciones municipales de marzo, preocupan porque debieran tener algún contenido común y mínimo para ser abordado. Por ello me planteé la necesidad de anotar algunos temas que debieran ser parte  de una Agenda Nacional Municipal, subrayo de los grandes temas y añado las grandes preguntas a encarar los siguientes cinco  años.
Para empezar admitamos que todos los municipios son diversos en sus características (tamaño, vocación productiva, geografía, acceso a los recursos, etc.). A pesar de ello, en la gestión pública se han trabajado clasificaciones en función de su tamaño poblacional y en algún momento también se trabajó conforme a su nivel de pobreza.
La clasificación más usada es la del tamaño poblacional, por la cual de los actuales 339 municipios -de los cuales hay que restar 11 que son los que  se encuentran en un largo proceso de transición de su conversión  en autonomías indígena originario campesinas- se clasifican por municipios Tipo A,  que tienen hasta 5.000 habitantes, siendo en la actualidad 63 municipios; municipiosTipo B, entre  5.001 a 15.000 habitantes, actualmente son  157 municipios; municipios Tipo C, entre 15.001 a 50.000 habitantes, siendo en la actualidad 96 municipios; municipios Tipo D, de 50.001 y más habitantes, siendo en la actualidad, 23 municipios.
Bajo la certidumbre de que  la AgendaNacional Municipal es un proceso de construcción colectiva, anoto algunas tareas urgentes, como provocación para la discusión que en esta primera entrega está dedicada a los municipios en un horizonte nacional.
Debemos comenzar reconociendo que el antecedente en materia de agenda nacional de más larga data fue presentada por el presidente Morales y se denomina  "Agenda del Bicentenario". La propuesta de Morales consiste en 13 pilares que fueron trabajados por el gobierno nacional conjuntamente -entre muchos otros-  a  los gobiernos  municipales a través de la  Federación de Asociaciones Municipales, FAM-Bolivia, concretizando algunos desafíos y bajo la lógica de la asignación competencial de las Entidades Territoriales Autónomas, ETAS.
La  responsabilidad de estas ETAS  sería del 48%, frente a una responsabilidad del nivel central del 30% y siendo tarea de todos un 22%. De manera general respecto a esa agenda del bicentenario en términos sustantivos  me queda en resumen un tufo republicano, con orientación desarrollista y convencional en sus desafíos.
ECONOMICO-FINANCIERA

La preocupación más significativa en la nueva gestión girará en torno a la situación económica y financiera de los gobiernos subnacionales. Esta preocupación es generada por diferentes razones, entre ellas: el mandato de la discusión de un pacto fiscal, la merma de los recursos del IDH a partir de la baja del precio del barril de petróleo, dificultades en la inversión municipal (a noviembre de 2014 muchos municipios tenían una ejecución de alrededor del 40%). Y desde otra perspectiva,  el tener que encarar los desafíos del desarrollo económico, la generación de fondos de inversión, la ampliación de la base tributaria, el acceso a créditos de los gobiernos subnacionales y otros.
Sobre el pacto fiscal, uno de los temas más grandes de esta problemática, la labor desarrollada a la fecha en el país es amplia. Desde redes de organizaciones impulsadas por la Fundación Jubileo,  el CEDLA o el Comité Cívico de Santa Cruz. Hasta numerosas propuestas con numerosas particularidades que ya han sido planteadas, desde las iniciales de la FAM-Bolivia del 2008 hasta las últimas publicadas por laKonrad-Adenauer-Stiftung, KAS, que ya utilizan los resultados del Censo 2012. Sin embargo, la gran propuesta que por mandato de ley debiéramos discutir, es la del Ministerio de Autonomías que es lamentablemente la gran ausente.
El pacto no debiera ser solamente sobre la forma en la cual se distribuyen los recursos,  por ello los  datos demográficos del Censo son al menos un insumo. Ciertamente la distribución per cápita es un criterio insuficiente y deberá considerarse metas y logros en diferentes horizontes.  Debiéramos ir más allá del rentismo y establecer nuevos criterios de redistribución entre los diferentes niveles de gobierno existentes. Entre esos criterios además de los señalados se deberá considerar a los que más necesitan a partir de los niveles de pobreza, pero también se deberá considerar en función de los incentivos a la eficiencia en el desempeño.
Al comentar el libro "Bolivia Encrucijadas del Siglo XXI",observando un común denominador de los autores respecto a la necesidad de hacer pactos, la interrogante de Raúl Peñaranda fue: ¿con quién hacer pactos?, ¿entre quiénes?. Si para todos está claro que al gobierno central no le interesa, ni necesita hacer pactos. Por lo cual en materia fiscal, en las condiciones actuales nuestras expectativas al respecto son mínimas o nulas.
DESARROLLO AUTONOMICO

La Bolivia con autonomías está estancada. En las elecciones de marzo no tendremos ni a uno solo de los municipios con carta orgánica municipal en vigencia, igual situación ocurre con los estatutos de las autonomías indígena originario campesinas y en los estatutos departamentales,  en esta última autonomía solo tenemos al de Pando en vigencia.
A pesar de una  tardía e interesada movilización exigiendo al Tribunal Constitucional el urgente tratamiento de las cartas orgánicas, el compromiso asumido es que  recién se entregarán en el mes de febrero justo un mes antes de las elecciones.
Esta situación genera una interrogante: ¿Los nuevos concejales y alcaldes asumirán la carta orgánica trabajada en la gestión anterior? Ojalá ocurriera que sí, la institucionalidad se vería fortalecida si así fuera, pero lamentablemente considero que no ocurrirá eso y otra vez se realizarán ajustes, que deberán ser aprobados por los concejos, para volver al Tribunal Constitucional, realizar el control de constitucionalidad y luego ir al referéndum de aprobación, es decir al menos otros tres años.

Asumiendo que luego de ese tiempo se aprueben las cartas orgánicas y estatutos lo que corresponderá -si es el caso- serán nuevas elecciones con el número de concejales determinado en cada norma fundamental y para las AIOC conforme a sus estatutos y sus usos y costumbres.
El otro gran desafío es el desarrollo de la facultad legislativa para el impulso de las autonomías. A pesar de que a la fecha hay algunos municipios que han pasado la centena de leyes, existen una gran mayoría que no han llegado ni a las primeras cinco.  Y por supuesto, tanto para cartas orgánicas, estatutos como para leyes autonómicas no interesa tanto la cantidad o el volumen de las mismas sino los aportes  y avances que a la autonomía realicen.
PRIORIDADES Y URGENCIAS

Además de esos dos grandes temas, anotamos un tercero denominado de prioridades y urgencias donde se incluyen un conjunto de temas, tales como:
Seguridad ciudadana:  problemática que afecta a todos los municipios, pero a algunos con mayor crudeza, por ejemplo los municipios ubicados en fronteras o a ciudades. Lo importante es destacar que no se trata solo de destinar una cantidad de recursos para combatir la inseguridad  en términos punitivos y policiales, sobre todo se trata de generar procesos de prevención y de cultura de paz desde las comunidades.
Movilidad y transporte: el servicio de transporte público en general es de mala calidad, la práctica es el "trameo", los vehículos están deteriorados y en mal estado; la preocupación debe orientarse a brindar un servicio público de calidad que incorpore toda la problemática de movilidad.
La provisión de servicios es diversa, el común denominador es la necesidad de calidad en la prestación de servicios. En materia de educación y salud debemos avanzar más allá de la sola provisión de equipamiento e infraestructura para ir  asumiendo un rol cada vez más protagónico.  Para el tema de saneamiento básico, debemos ampliar las coberturas.
Respecto al ordenamiento territorial no queda duda de que se trata de una cuestión altamente compleja, pero que al mismo tiempo debe ser encarada de manera paulatina  y para ellos todos los instrumentos técnicos que ayuden a la delimitación y a los avances en materia de catastro son fundamentales. No debemos perder de vista la necesidad de trabajar en la perspectiva de regiones como instrumentos de coordinación y planificación.
La cuestión de los recursos naturales y medio ambiente requiere de una atención particular. Las  competencias municipales  tienen que ver con la explotación, industrialización, distribución y comercialización en la minería y los hidrocarburos. Pero también y sobre todo en la protección del medio ambiente del agua en los recursos hídricos y el riego y por supuesto en los recursos.

Participación ciudadana, es la fuerza fundamental para todos los procesos, debemos desenvolverla en el marco de la educación ciudadana para que todos en el municipio desde el  espacio en el que nos desenvolvamos contribuyamos y adicionalmente vigilemos los procesos de gestión municipal.

Finalmente  la transparencia en la gestión es la clave que debe ser tomada en cuenta para desarrollar una gestión exitosa. Eso quiere decir rendición de cuentas periódica e información para la ciudadanía en diferentes formatos y accesible.