miércoles, 7 de enero de 2015

Re: LIBROS DISCRIMINADOS EN BIBLIOTECA DEL BICENTENARIO


Saul J. Escalera, Ph.D.

Recientemente he llegado a conocer que en la lista de los 200 libros que formarán parte de la Biblioteca del Bicentenario elaborada por los integrantes del Comité Editorial, libros del área de ciencias y tecnología han sido totalmente ignorados, porque el límite de 200 títulos fue llenado con antologías a falta de conocimiento sobre obras de ciencia y tecnología. Esto era de predecir porque en dicho Comité no encuentro el nombre de ningún científico y/o tecnólogo boliviano.

Considero un craso error  que la Vicepresidencia haya elegido solamente tres áreas: Literatura, Historia y Ciencias Sociales para la Biblioteca del Bicentenario. Pregunto: ¿por qué no se ha incluido el área de ciencias y tecnología?.  Las obras escritas por insignes ingenieros y tecnólogos merecen estar en la Biblioteca del Bicentenario por ser de mucha importancia para el desarrollo socioeconómico de Bolivia, entre ellas menciono las siguientes:

“Historia de la Minería en Bolivia” de Hermosa Virreira, edición 1979.
“Historia de la Ciencia en Bolivia” de Condarco Morales, edición 1981.
“Ciencia en Tihuanaku y el Incario” de Ibarra Grasso, edición 1982.
“Minerales de Bolivia y sus Parajes” Tomo I y Tomo II de Ahlfeld y Rivas, edición 1989.
“Visión de la Ciencia y Tecnología en Bolivia al Año 2000” Memorias de Simposio, Montes de Oca, Editor, 1990.
“Bolivia al Tercer Milenio” Memorias del Simposio Internacional de Ciencias y Tecnología, Escalera Vásquez, Editor, 1998.
“Recursos Naturales de Bolivia” de Montes de Oca, edición 2000.
“Minería Boliviana y su Realidad” de Espinoza Morales, edición 2010.

Y qué decir de la obra maestra “El Arte de los Metales” de Alvaro Alonso Barba, Edición 1640 en Madrid y Edición Boliviana 1967 por Armando Alba en la Colección de la Cultura Boliviana de Potosi. Este libro que describe la geología de los yacimientos de minerales bolivianos explotados durante la colonia española, es una verdadera joya entre las obras científicas en Bolivia y el mundo, porque vino a ser el segundo tratado escrito sobre minería y metalurgia en todo el mundo, después de “De Re Metallica” escrito el año 1530 por Georgious Agricola (Bauer) en Sajonia, Alemania.

Pienso que es una pena que el Comité Editorial considere que los  libros escritos sobre temas de ciencia y tecnología no merecen ser parte de la Biblioteca del Bicentenario, demostrando así que en Bolivia se da mas importancia a obras de poetas, historiadores, sociólogos y politólogos, porque todavía se establece a la sociedad boliviana como literaria y no científica, ignorando por ejemplo que la civilización de Tiwanaku dejó una  caudal inmenso de conocimientos agrícolas medioambientales que recién están aflorando.

Este hecho no va en línea con el pensamiento del presidente Evo Morales de plantea que Bolivia debe entrar en la era de la ciencia y la tecnología, por lo que en la sesión de honor conjunta del Consejo Municipal y la Asamblea Legislativa de Cochabamba en oportunidad del 204 aniversario de Cochabamba el 13 de septiembre del año pasado, anunció la próxima creación y ejecución de una ciudadela científica en el departamento. Al respecto, en una nota anterior publicada en Aulalibre, resalté la importancia de la creación de dicho centro de excelencia, donde los mejores investigadores y científicos que existen en la región produzcan programas y proyectos que sean serios y responsables para generar CyT y que logren un desarrollo acorde con las exigencias de una sociedad tecnológicamente competitiva para beneficio de la región y del país.

Finalmente, si el famoso comité no corrige su error, la próxima vez que como tecnólogo yo escriba sobre ciencia y tecnología, lo haré en verso!.
Gracias por escucharme!.