sábado, 30 de mayo de 2009

Colegio de Abogados. Alerta.

Oswaldo Roca Añez ("Tata")
Abogado
tatarocaa@gmail.com

Asistí ayer viernes 29 al Salón de Actos del Ilustre Colegio de Abogados de Santa Cruz, atendiéndo a la convocatoria para el efecto de llevar adelante una Asamblea Ordinaria y otra Extraordinaria.

Sin embargo, como no podía ser de otra manera, pués ya se anunciaba desde un tiempo atrás la manifiesta intención del partido de Gobierno, a través de abogados que han conformado un supuesto Colegio de Abogados, que funcíonaría de manera paralela y sin el debido sustento legal para ejercer como tal y de forma paralela al reconocido, aparecieron en el escenario con el objeto seguramente de embarrar el funcionamiento de los órganos institucionales y del Colegio en sí, con posiciones realmente deplorables, pero consecuentes con la línea obsecuente y ordinaria que rigen el accionar de los miembros del partido de gobierno.

Así fué, y coincidió con mi ingreso a la sala la participación de un "digno" representante de esa línea quien se despachó un discurso fuera de todo respeto contra el Directorio y "salvajemente" amenazante, cuando dijo que de no ser escuchado en su propuesta, iba a pedir LA INTERVENCIÓN, de parte del gobierno de la institución, lo que provocó una tremenda rechifila, como no podía ser de otra manera por semejante amenaza. Dejó sin embargo al desnudo ésta advertencia que el probre hombrecillo no tiene la mínima formación con los principios básicos y universales que rigen en el derecho, sumado a su falta de respeto por la institución que lo cobija y los miembros que la conforman, considero debería renunciar a ella si es que no está de acuerdo con sus postulados, o cuestionarlos de las formas previstas en los estatutos si es que así lo estima necesario para los casos de administración y dirección o vulneración o modificación de Estatutos.

Lamentable, pero como ya lo dije antes, pareciera que el "colega" no pasó por las aulas universitarias, o saltó los cursos básicos donde se enseña, que un decreto, como el emitido por el presidente Morales, con el claro fin de dar muerte a los Colegios de Abogados de Bolivia, no puede estar por encima de una Ley de la República, aún así sea un Decreto Ley, que tiene informalemente el mismo rango.

No puede ser que el "tipo" se atreva a pedir la intervención del gobierno, desconociendo que el Colegio es de órden privado, no es estatal, construido sus cimientos con el aporte de sus colegiados a través de muchos años y que al márgen de haber consolidado un infraestructura respetable para beneplácito de los abogados registrados, buscando siempre mejorar la defensa de los colegas y su cuidado y bienestar ofreciendo diversos servicios para ello, además de su permanente defensa a la sociedad y la democracia, con participaciones históricas como los Congresos de los años 80, que posibilitaron el retorno a la democracia en nuestro país, democracia que le ha servido de escalera al partido que gobierna y sus integrantes para poder realizar cambios traumáticos en la estructura jurídica, económica y social del país, que de no contar con ella no hubiera sido posible, y tal vez los impulsores de éstas gestiones, desde antes de asumir el gobierno por el solo hecho de manifestar las intenciones o por la forma en que se pronunciaban, en vez de llevarlos al gobierno los hubiera llevado a la cárcel, de no haber sido por la democracia.

El servicio a la sociedad y a los colegas por parte del Colegio no está en duda, y la necesidad de preservarlo institucionalmente es necesaria. Podrá tener defectos en la organización, en la administración, en sus estatutos, en su gestión, pero todos ellos son subsanables, mediante los mecanismos que se cuentan según estatutos y deberá ser planteado y realizado por sus propios integrantes, nunca por organismo externo, nunca por el gobierno, peor por un gobernante que no es abogado, ésa labor sólo corresponde a los colegiados.

Al hombrecito de la triste proposición de intervención, bien le vendría el sometimiento al Tribunal de Honor del Colegio, y que de ser sancionado con las normas ya establecidas, bien le caería de yapa el organizar exclusivamente para él un Seminario de Principios Generales del Derecho, si es que su documentación que lo habilitó como Abogado no tiene dudas, y si los tuviera en todo caso se le podría conseguir una Beca para cursar el ler. año de la Carrera de Derecho en cualquier universidad.

Posterior a su intervención nefasta, al no conseguir su objetivo de ensuciar la Asamblea, el "doctor" se retiró de la Sala con sus acompañantes, permitiéndo la realización y culminación de las Asambleas con el mayor respeto, como debe ser, y con intervenciones verdaderamente importantes, pronunciamientos y solicitudes que seguramente el Colegio, de manera institucional hará públicas.

Colegas, asumamos la defensa de nuestro Colegio.